El origen de esta disputa se remonta a la quiebra de la sociedad municipal Burguillos Natural durante anteriores mandatos del Partido Socialista Obrero Español

El Ayuntamiento de Burguillos, una localidad sevillana con poco más de 7.000 habitantes, enfrenta un severo conflicto judicial con el fondo estadounidense KSAC Europe Investments debido a una deuda que supera los 28 millones de euros. El enfrentamiento se intensificó en los últimos meses tras la solicitud del fondo para imponer nuevas sanciones económicas contra el alcalde y los concejales del gobierno municipal por rechazar la firma de un préstamo que, según el Consistorio (PP), no es viable sin poner en peligro la estabilidad financiera del municipio.
Este conflicto tiene su raíz en la quiebra de la sociedad municipal Burguillos Natural durante mandatos previos del Partido Socialista Obrero Español. En 2017, una sentencia obligó al Ayuntamiento a aportar más de 13,5 millones de euros al capital de aquella empresa. Con el tiempo y la acumulación de intereses legales, la suma exigida se elevó a más de 28 millones, lo que supera en varias ocasiones el presupuesto anual del municipio (5,4 millones de euros).
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La deuda pasó a manos de KSAC Europe Investments luego de que el fondo adquiriese el crédito en una subasta por cerca de siete millones de euros. Desde entonces, ambas partes sostienen un prolongado litigio judicial acerca de la modalidad de pago. Mientras KSAC demanda el cumplimiento total de la sentencia, el Ayuntamiento argumenta en diversos comunicados que las condiciones propuestas llevarían al colapso financiero de la administración local.
El alcalde de Burguillos, Domingo Delgado, ha afirmado que el Consistorio nunca se ha negado a abonar la deuda, sino que rechaza hacerlo mediante una operación financiera que considera inviable. Según el regidor, el Ayuntamiento ya ha pagado más de 4,2 millones de euros, ha puesto patrimonio municipal a disposición judicial y ha presentado varias propuestas para resolver la disputa, incluyendo una oferta por el monto total del principal de la deuda, estimado en 13,5 millones de euros.
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La batalla judicial entre el Ayuntamiento y KSAC
Uno de los momentos más controversiales del proceso ocurrió cuando el juzgado encargado de ejecutar la sentencia aplicó multas coercitivas al alcalde y a seis concejales por no apoyar la formalización de un préstamo superior a 28 millones de euros. Inicialmente, las sanciones establecían diez euros diarios para cada uno de los funcionarios públicos implicados.
Un portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid denuncia la crisis de la vivienda, calificándola de 'problema estructural'. Advierte a los fondos buitre que se organizarán para resistir y detalla las exigencias del colectivo: bajada del 50% de los alquileres, contratos indefinidos y recuperación de viviendas vacías.
No obstante, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía terminó revocando dichas multas. En sus sentencias, el tribunal superior consideró que no existió una notificación personal previa dirigida a los concejales ni se especificó la conducta exacta que debían adoptar para evitar las sanciones. Además, recordó que las decisiones tomadas en los plenos forman parte del correcto funcionamiento democrático de las instituciones y que no puede sancionarse a representantes públicos por el contenido de su voto sin una autorización legal expresa.
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La resolución judicial fue acogida con satisfacción por el equipo de gobierno municipal. Delgado manifestó entonces que siempre confió en que el recurso tendría éxito y destacó especialmente el alivio que la decisión significó para los concejales afectados y sus familias. Explicó que las multas generaban una importante preocupación personal entre vecinos que asumieron responsabilidades públicas con el propósito de intentar solucionar un problema heredado.
A pesar de la sentencia del TSJA, el conflicto continúa lejos de resolverse. Solo semanas después de conocerse la resolución, el fondo KSAC volvió a solicitar al juzgado la adopción de nuevas medidas coercitivas. Entre estas, pidió sanciones de 50 euros diarios para el alcalde y concejales que no colaboren activamente en la contratación del préstamo indispensable para hacer frente a la deuda.
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Recortar servicios públicos para pagar la deuda
El Ayuntamiento ha interpretado esta solicitud como un nuevo intento de presión. El gobierno local sostiene que aceptar un crédito de más de 28 millones de euros implicaría destinar cerca de la mitad del presupuesto anual del municipio al pago de la deuda durante una década o más. Según sus estimaciones, esto conllevaría recortes significativos en servicios públicos esenciales, incrementos en la carga fiscal y una situación de asfixia financiera para Burguillos.
La disputa ha reavivado también el debate político sobre la gestión económica de años anteriores. El actual gobierno local asegura haber heredado un escenario financiero muy complicado, con obligaciones que superaban los 67 millones de euros. Mientras el proceso legal continúa en los tribunales, la corporación insiste en defender una solución que permita afrontar la deuda sin poner en riesgo el futuro de los ciudadanos ni la prestación de los servicios municipales.
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