Movimientos de fichajes durante el Mundial: el traspaso de Cucurella al Real Madrid entre varias operaciones en curso

Marc Cucurella, en un entrenamiento de la Selección en el Mundial. Pese al ruido, desde las concentraciones transmiten naturalidad a las operaciones del mercado y el próximo anuncio, el de Bernardo Silva, está próximo a hacerse oficial.

Más información: El Real Madrid confirma el fichaje de Marc Cucurella para las seis temporadas venideras

El domingo pasado, mientras los aficionados del fútbol se preparaban para el cuarto día del Mundial, con los debutantes Alemania y Países Bajos pendientes, el Real Madrid realizó una maniobra rápida en el mercado.

El club blanco había establecido como prioridad reforzar el lateral izquierdo con Marc Cucurella, y en menos de dos días materializó ese objetivo. El primer contacto con el Chelsea se realizó el viernes por la tarde; esa misma noche se presentó una oferta formal.

El sábado se concretaron todos los aspectos —precio fijo, variables, duración del contrato— y el domingo, con el acuerdo cerrado, faltaba solamente el trámite documental.

El lunes, horas antes del debut de España en el Mundial contra Cabo Verde, el Real Madrid hizo pública la incorporación del lateral de 27 años, firmado hasta el 30 de junio de 2032, con una cuantía de 55 millones de euros fijos más cinco en variables.

La operación suscitó un debate inmediato. Cucurella, titular indiscutible con la selección española, veía confirmado su futuro profesional el mismo día de su estreno mundialista.

Algunos sectores criticaron el momento escogido por el Real Madrid —y por el propio jugador, que conocía los términos del acuerdo— argumentando que este tipo de noticias podrían distraer o alterar el ambiente de concentración.

La controversia tiene sentido mediático, pero no se sostiene al observar lo que sucede en la mayoría de las concentraciones de selecciones en esta Copa del Mundo. Lo de Cucurella no es una excepción: es la norma.

Cucurella, durante el debut de España en el Mundial de fútbol.

Cucurella, durante el debut de España en el Mundial de fútbol. Reuters

La ventana de fichajes se acerca a su apertura oficial, el 1 de julio, en plena disputa del Mundial, y el mercado no distingue entre fases de grupos o rondas eliminatorias.

Los clubes llevan semanas en negociaciones, y los futbolistas permiten que sus agentes trabajen sin que esto afecte su rendimiento deportivo.

Exactamente igual sucedió con Antonio Rüdiger: el Real Madrid anunció el martes la ampliación del contrato del central alemán por una temporada más, hasta 2027.

Rüdiger está concentrado con Alemania en el Mundial –donde ya debutó con una victoria contundente– y fue el propio jugador quien, días antes, anunció con entusiasmo su continuidad: «Estoy muy ilusionado. Un entrenador como Mourinho para mí es un sueño». ¿Distracción? Sus actuaciones en Dallas no mostraron indicio alguno.

El Real Madrid no es el único club que negocia mientras el balón rueda en estadios de Estados Unidos, Canadá y México. El Bayern Múnich tiene casi cerrado el fichaje de Ismael Saibari, el mediapunta marroquí, nacido en España, que brilló ante Brasil anotando el gol del empate.

El acuerdo con el PSV Eindhoven ronda los 55 millones de euros, y el reconocimiento médico del futbolista se realizará en suelo norteamericano, donde continúa disputando el Mundial con Marruecos.

Asimismo, en el Bayern, mientras el jugador participa en el torneo, se ultiman los detalles de la incorporación de Nathaniel Brown, lateral izquierdo del Eintracht Frankfurt, que cuenta con un acuerdo verbal con el club bávaro y un contrato hasta 2031 pendiente de firma, con Frankfurt solicitando más de 50 millones.

Tres incorporaciones más del Madrid

Por su parte, en el Real Madrid continúan sumando fichajes. Ibrahima Konaté ya firmó con el club blanco tras llegar libre desde el Liverpool, y su presentación oficial está a la espera de que Francia finalice su participación en el torneo.

Lo mismo sucede con Denzel Dumfries: el lateral neerlandés, que ya participó en el Mundial defendiendo a Países Bajos, tiene un acuerdo con el Real Madrid para abonar su cláusula de rescisión al Inter de Milán (alrededor de 20 millones), incluso Florentino Pérez lo mencionó públicamente durante la campaña electoral.

Finalmente, Bernardo Silva, agente libre tras salir del Manchester City, pasó el reconocimiento médico y firmó con el Real Madrid desde la concentración de Portugal, donde se está preparando para su estreno en el torneo este miércoles. El anuncio formal de su traspaso es inminente.

Bernardo Silva, entrenando con Portugal en la concentración del Mundial.

Bernardo Silva, entrenando con Portugal en la concentración del Mundial. Reuters

Fuera del Madrid: Joško Gvardiol, vinculado inicialmente al Bernabéu para este Mundial, terminó renovando con el Manchester City mientras se prepara para su estreno con Croacia; esta renovación aceleró su decisión para despejar la especulación.

Julián Álvarez participa con Argentina mientras sus agentes buscan propuestas formales para presentar al Atlético de Madrid, considerando además al Barcelona, Arsenal y PSG; la negociación sigue activa.

Por otro lado, Alexander Sörloth acordó personalmente sus condiciones con la Juventus antes de desplazarse a América con Noruega, mientras los clubes negocian la parte económica durante su participación en el torneo.

Además, Rafael Leão hizo pública su intención de salir del Milan antes de la concentración con Portugal, contando con múltiples ofertas sobre la mesa y posponiendo la decisión hasta la eliminación de su selección.

El mercado no se detiene en julio por la celebración del Mundial. Nunca lo ha hecho. Que un lateral izquierdo pueda concentrarse en rendir y ganar partidos mientras su agente y próximo club resuelven aspectos burocráticos no debería sorprender a quienes conocen el fútbol profesional actual.

Cucurella lo entiende. Rüdiger también. Y lo comprenden los entrenadores, quienes —como Thomas Tuchel con Inglaterra— prefieren no obstaculizar estos movimientos si no afectan entrenamientos o partidos.

La polémica, en todo caso, revela más la capacidad del mercado de captar titulares que la profesionalidad de los futbolistas.

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