La FIFA estableció la obligatoriedad de interrumpir los partidos en el ecuador de cada mitad, sin importar las condiciones climáticas.
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El Mundial es la principal fuente de ingresos para el fútbol. Igualmente, naturalmente, para la FIFA. Por ello consideró la propuesta de celebrar el torneo cada dos años y ahora ha implementado las controvertidas pausas de hidratación.
Interrupciones de tres minutos obligatorias en la primera mitad y otros tres en la segunda. Ya llueva, nieve, haga calor o una temperatura ideal para el deporte, cerca del minuto 22 el árbitro debe frenar el juego pase lo que pase.
De inmediato surgió la pregunta clave, y la respuesta fue evidente rápidamente: ¿realmente estas detenciones sirven para proteger la salud física de los futbolistas o se tratan de pausas para obtener más ingresos publicitarios bajo el pretexto de cuidar la salud?
Didier Deschamps, rodeado de los jugadores de Francia durante la pausa. REUTERS
No cabe duda de que la segunda opción es la predominante. Las cifras alcanzan miles de millones. La mayoría de las emisoras de televisión han aceptado esta oportunidad para maximizar beneficios, aunque existen excepciones que aún prefieren mostrar el deporte de forma más natural.
Mientras tanto, jugadores, entrenadores y profesionales vinculados al fútbol continúan manifestando su rechazo hacia esta medida. La incógnita está en si estas pausas permanecerán como las cinco sustituciones o serán algo temporal.
Impuestas y controvertidas
Desde el inicio del Mundial se ha popularizado una idea: los partidos ya no constan solo de dos mitades, sino que ahora se dividen en cuatro segmentos.
La ‘hydration break’ que ocurre a la mitad de cada período ha modificado las reglas. Esta pausa de tres minutos, más prolongada de lo habitual, constituye un espacio perfecto para la publicidad en las transmisiones.
La controversia sobre hasta qué punto se está comercializando el fútbol comenzó desde el primer día. En el partido inaugural entre México y Ecuador, la reanudación tomó más tiempo que lo normal durante una de estas pausas.
Los futbolistas estaban listos en el campo, el árbitro también preparado para reanudar, pero desde la banda se observó cómo personal de la FIFA prolongaba la espera. ¿La razón? Algunas cadenas de televisión todavía emitían publicidad y necesitaban más tiempo.
En FOX Sports incluso los anuncios continuaron tras la vuelta del juego, haciendo que los espectadores se perdieran algunos segundos de partido.
Esa escena contrastó con la dinámica tradicional del fútbol. Sin embargo, se ha repetido varias veces durante el Mundial. Los jugadores permanecen en sus posiciones, esperando el permiso arbitral para continuar, y demandan explicaciones.
So here we have an official at the World Cup in the US literally holding up the complete match with his arm in the air, not for injuries, not for football reasons,but because the TV network hasn’t finished selling their ads.
At this point, it’s not a match anymore, it’s a… pic.twitter.com/jCtrzKkeTj— Richard (@ricwe123) June 15, 2026
Ya todos se habían hidratado y repuesto líquidos. Ahora está claro que los anuncios dominan el acontecer.
Un caso reciente: durante Francia – Senegal hubo un intervalo de 3 minutos y 25 segundos desde la suspensión del partido hasta el reinicio. Para muchos, un retraso excesivo.
Lo más notable es que estas pausas, ideadas para afrontar condiciones extremas, se han aplicado en partidos con climas suaves e incluso estadios cerrados, donde el clima adverso no afecta.
El negocio prevalece
Estas nuevas pausas que ha instaurado la FIFA son una vitrina ideal para las marcas comerciales y un mecanismo para que los canales televisivos generen ingresos.
La oportunidad es significativa: tres minutos para insertar anuncios en medio de un partido, cuando la atención es máxima y sin esperar al descanso habitual. Por ello, las cifras asociadas a este Mundial son elevadas.
Se calcula que cada cadena podría emitir unos 800 anuncios durante los 104 encuentros del Mundial. Esto representaría ingresos adicionales entre 50 y 100 millones de dólares, justificación para la inversión en el torneo.
En Francia, por poner un ejemplo, un anuncio de 20 segundos durante estas pausas podría costar más de 400.000 euros en los partidos de la selección nacional. Hasta 6 anuncios diferentes pueden transmitirse por pausa, lo que valoraría la interrupción en 2,4 millones de euros.
Para la FIFA, naturalmente, también implica ganancias. Estas ‘hydration breaks’ se han integrado al paquete de derechos comerciales del Mundial, aumentando el valor del producto televisivo.
En los recintos, dichas pausas cuentan con patrocinadores en los videomarcadores, generalmente bebidas isotónicas.
El caso de España y las emisiones sin publicidad
En España, la Copa se difunde por TVE y DAZN. Esta última, cadena privada, posee la totalidad de los derechos y emitirá los 104 partidos del Mundial.
En el caso de DAZN, se observa que no utiliza los tres minutos completos de la pausa para incluir anuncios antes de reanudar el juego.
En realidad, sólo se proyecta publicidad durante el primer minuto de esos tres. Durante los dos minutos restantes, los espectadores continúan viendo a los futbolistas y escuchan las narraciones.
Por otro lado, no todas las emisoras que transmiten el Mundial en el mundo han optado por aprovechar estas pausas para generar ingresos adicionales con anuncios en pleno juego.
BBC en Reino Unido y Telemundo en EE.UU., por ejemplo, han rechazado transmitir publicidad durante estas ventanas y mantienen la señal en directo del estadio, centrando la atención en los jugadores.
Desde Telemundo explicaron: «Preferimos la forma tradicional. Es fundamental poder mostrar la acción de los jugadores, a los aficionados disfrutando, y no la influencia corporativa del fútbol».
Fuerte oposición
Diversas voces reconocidas del fútbol han expresado su rechazo a estas pausas obligatorias. Consideran que alteran el sentido auténtico del deporte rey y temen que se consoliden definitivamente.
Mauricio Pochettino, entrenador de Estados Unidos, fue contundente días atrás: «No me agradan. Solo las veo justificadas cuando las condiciones son extremas; si el clima es favorable, son innecesarias».
También valoró el impacto táctico que tienen: «Obviamente, los entrenadores rivales aprovecharán para reorganizar tácticas o motivar a sus jugadores, algo imposible de hacer desde la banda mientras el partido continúa».
Cucurella se hidratada durante una de las pausas. REUTERS
En este Mundial se han visto varios partidos que han experimentado cambios significativos justo después de la pausa de hidratación, alimentando la controversia sobre la alteración del deporte.
Van Dijk, defensa de Países Bajos, coincidió: «Cada vez que hay publicidad no me gusta. Tampoco es bueno para el aficionado neutral en la televisión. Si hace mucho calor, está justificado, pero debería evaluarse caso por caso».
Antes del Mundial, en marzo, Didier Deschamps criticó esta iniciativa de la FIFA: «Está bien para la cadena televisiva tener una pausa publicitaria, pero esos tres minutos cambian totalmente el fútbol. No importa qué equipo sea. Si uno está en racha, la pausa lo detiene por completo».
Panorámica del estadio de Dallas durante la pausa de hidratación. REUTERS
Exjugadores y analistas de medios importantes también han criticado abiertamente estas supuestas pausas para hidratarse.
Este Mundial ha representado un nuevo nivel para el fútbol. Queda por ver si esta revolución televisiva se mantendrá y seguirá explotando el negocio o si se limitará solo a la Copa del Mundo.

