Leire Díez y sus conexiones estratégicas en el PSOE: descartan comparación con un ‘Pequeño Nicolás’

Leire Díez con Vicente Fernández, Mercedes Gómez, Cristina Narbona, Santos Cerdán, Juanfran Serrano, Diego Villafañe y Juan Manuel Serrano. Las claves

Leire Díez, apodada la ‘fontanera’ del PSOE, construyó una red de contactos influyentes dentro del partido y en instituciones fundamentales, rechazando que solo fuera una simple oportunista similar al ‘Pequeño Nicolás’.

Díez sostuvo encuentros frecuentes con personajes como Santos Cerdán, Cristina Narbona, autoridades de la Guardia Civil y altos funcionarios de la Fiscalía, participando en maniobras para resguardar intereses judiciales del PSOE.

Las pesquisas de la UCO y del juez Pedraz indican que la estructura que apoyaba a Leire Díez pretendía influir en procesos judiciales, medios de comunicación y organismos públicos para beneficiar al partido.

Las agendas y comunicaciones interceptadas a Díez revelan su habilidad para acceder y maniobrar en círculos de poder, incluyendo gestiones para obtener favores administrativos y articular campañas de difamación contra jueces y fiscales.

Santos Cerdán y Leire Díez aspiraban a ser como Tom Hagen y el señor Lobo: consejeros impasibles y efectivos solucionadores de los problemas de sus superiores.

No obstante, sus expectativas se toparon con la firmeza de los investigadores de la UCO. Más que con los sofisticados villanos de El Padrino y Pulp Fiction, terminaron pareciéndose a la caricatura de Howard Hunt y Gordon Lilly en Los fontaneros de la Casa Blanca.

Ambos buscaron proteger a Nixon mediante una compleja red de cloacas y finalmente lograron su caída al provocar la crisis de Watergate.

Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE y tercer hombre de Pedro Sánchez tras la caída de José Luis Ábalos, era, según la UCO, el jefe de la fontanería de la Operación PSOE. Leire actuaba como su ejecutora, tejiendo el delicado hilo que unía las distintas tramas.

Leire Díez asistía a reuniones, enviaba mensajes y autorizaba campañas mediáticas tóxicas mediante Crónica Libre o filtrando datos interesados a los «61 periodistas habituales» que, según presumía Jacobo Teijelo, abogado de Santos e imputado actualmente, formaban parte de su agenda.

Pedro Sánchez afirmó hace una semana que desconocía completamente las «conductas» de Leire Díez y que, de haberlo sabido, no las habría consentido. Esas fueron sus palabras.

Esta declaración contrasta con el mensaje que Leire envió a su cercano amigo Vicente Fernández, expresidente de la SEPI, el 15 de febrero de 2025: «Ayer ‘el one’ le dijo a ‘S’ que me reconociera que estoy haciendo un trabajo enorme y que no me deje caer«.

En este contexto, las investigaciones sugieren que “el one” se refería a P.S., es decir, Pedro Sánchez, y “el señor ‘S’” era Santos Cerdán.

Es pronto para determinar si estas expresiones estaban basadas en una admiración genuina del presidente por las habilidades de fontanería de Leire, si fueron exageraciones para impresionar a Fernández o si Cerdán las inventó.

Lo que resulta claro, dada la importancia de las conexiones de Leire con el poder, es que detrás de ella existía una estructura organizada que la respaldaba y la presentaba.

Leire Díez no era una arribista como el Pequeño Nicolás. Gabriel Rufián afirmó con razón que la fontanera «actuaba con el mandato del PSOE«. En declaraciones a La Sexta, Leire admitió que no le preocupaba la comparación con Nicolás, pero lanzó una advertencia.

«Que digan lo que quieran, realmente no me afecta. Pero qué poco prudentes son«.

El hecho de que Leire se reuniera al menos 35 veces con Santos Cerdán, 22 de esas en Ferraz, y que esos encuentros empezaran durante los «cinco días de reflexión» de Pedro Sánchez tras el señalamiento a Begoña Gómez complica la versión del PSOE.

En la reunión crucial del 26 de abril de 2024, donde la UCO sitúa el punto de partida de la trama de las cloacas del PSOE, no solo estaban Leire y Cerdán.

La cita contó con una alineación de primer nivel: Juanfran Serrano, mano derecha de Cerdán; Juan Manuel Serrano, exjefe de gabinete de Sánchez y expresidente de Correos; Ion Antolín, director de comunicación del PSOE; y el empresario investigado Javier Pérez Dolset.

Patricia López, periodista y directora de Crónica Libre, fallecida, también fue invitada pero no pudo asistir por asuntos personales.

No se convoca a personas de tal calibre sin un respaldo político interno. En este caso, todos los indicios señalan a Cerdán.

De esa reunión surgieron una serie de acciones «presuntamente ilícitas» dirigidas, según la UCO, a «proteger los intereses implicados en una serie de causas judiciales que afectan al PSOE y, directa o indirectamente, a ciertos miembros del Gobierno o a su presidente».

Fue entonces cuando el PSOE decidió contratar a Leire Díez para activar la Operación PSOE, con un salario mensual fijo de 4.000 euros. Este pago se canalizó a través de la sociedad Zaño Consultora SL, empresa propiedad del exdirigente socialista Gaspar Zarrías.

No obstante, la Guardia Civil ha comprobado que esos fondos provenían en realidad de facturas falsas del PSOE firmadas por la gerente Ana María Fuentes.

La 'fontanera' Leire Díez, el 4 de junio de 2025 durante su comparecencia ante los medios en un hotel de Madrid.

Sin embargo, la presunta activación de los servicios de Leire Díez no dio origen a las cloacas. Su red con las altas esferas del poder se venía gestando mucho tiempo antes.

Esto se confirma en una de las anotaciones de Leire: «Intentamos contactar con el PSOE durante dos años y solo después del caso de Begoña alguien nos atendió«.

Las amistades poderosas

Para entender el ascenso y las conexiones de Leire es necesario remontarse a sus inicios políticos.

Más concretamente, a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), donde ingresó en 2012 mientras aún ejercía como teniente de alcalde en Vega de Pas (Cantabria).

En la FEMP coincidió con la diputada socialista Isaura Leal, quien la llamaba su «muy querida Leire» y fue secretaria general de la Federación desde 2009.

También estuvo relacionada con la pareja de Leal, Juan Manuel Serrano, director del departamento de Gestión de Convenios entre 2005 y 2014, luego director de gabinete de Pedro Sánchez y presidente de Correos.

Esta red de contactos comenzó a consolidarse en 2013. En ese año, Leire, todavía teniente de alcalde, denunció amenazas de muerte en sus redes sociales.

Ello provocó el apoyo del PSOE nacional, que le permitió que Alfredo Pérez Rubalcaba la invitara a Ferraz en 2014 para participar en un evento sobre la degradación social en España.

Pedro Sánchez junto a Leire Díez.

Ese mismo año, Leire apoyó la candidatura de Eduardo Madina para reemplazar a Rubalcaba en la dirección del PSOE.

Sin embargo, Madina fue derrotado por Sánchez y Leire se tomó un tiempo para reflexionar sobre su futuro.

Cuando Sánchez decidió en 2017 intentar recuperar la secretaría general del PSOE, Leire cambió de postura y se unió a su plataforma de respaldo.

Por entonces, hacia 2017, Leire Díez comenzó a acercarse a Cristina Narbona, actual presidenta del PSOE y esposa de Josep Borrell.

Se encontraron en Santander, en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Como prueba de su buena relación, Leire compartió en Facebook la dedicatoria afectuosa que Narbona le hizo en su libro Soñando el futuro: «Muchas gracias, querida Cristina, por ser y estar siempre ahí«.

Su comunicación era habitual, según demuestran los intercambios de mensajes. El 27 de julio de 2021, Leire escribió a Narbona: «Estoy en Madrid, pero planeo ir el jueves a Cantabria. ¿Te va bien vernos a finales de semana?».

«Ven a comer con nosotros el viernes en la Magdalena«, respondió la exministra de Medio Ambiente.

Es posible que Narbona estuviese informada de los movimientos de la ‘Operación PSOE’, como prueban los mensajes hallados por la UCO en los dispositivos de Leire.

El 24 de abril de 2024, día en que Sánchez anunciaba su periodo de reflexión por carta, Leire y Narbona conversaron sobre «reencauzar» los ataques hacia Sánchez y revertir la situación «como un calcetín«.

Narbona le respondió que ya estaba al tanto: «Se lo contaste a Santos el otro día«.

El juez Pedraz citó a Narbona a declarar como testigo el 10 de julio para clarificar su vínculo con Leire, lo que contradice la defensa del PSOE que desde el principio ha tratado de convertir a Santos Cerdán en un «cortafuegos» y a Leire en una persona sin relevancia alguna.

Enusa, Correos, la SEPI y la cloaca

La moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa en junio de 2018 fue el punto decisivo en la trayectoria de Díez.

Cuatro meses después de la formación del gobierno, en octubre de 2018, Leire fue designada jefa de comunicación del Grupo Enusa (Empresa Nacional del Uranio, dependiente de la SEPI), puesto que mantuvo hasta diciembre de 2021.

El nombramiento tuvo lugar bajo la presidencia de la SEPI ejercida por Vicente Fernández, estrecho aliado de la entonces vicepresidenta María Jesús Montero, con quien Leire estableció una amistad profunda.

En 2019, Fernández debió renunciar a causa del estallido del caso Aznalcóllar, un proceso judicial que investigaba un supuesto amaño en un concurso internacional para adjudicar actividades mineras.

Como mano derecha y colaboradora de Fernández, Leire organizó su primera gran operación de acoso judicial, utilizando una metodología que años después replicaría en mayor escala para el PSOE.

Leire Díez en una cena a la que acudió Begoña Gómez.

Presuntamente, su objetivo era recopilar información para atacar y desacreditar a la jueza Mercedes Alaya.

Para lograrlo, usó su confianza con la diputada socialista Isaura Leal para alcanzar la cúspide: la recién nombrada Fiscal General del Estado, Dolores Delgado.

Leal, considerada de máxima confianza de Sánchez y gestora del PSOE en Madrid tras la salida de Juan Lobato en 2024, supuestamente maniobró para rehabilitar a Fernández, según indican las anotaciones de Leire.

En sus agendas aparece una anotación sobre Aznalcóllar del 17 de noviembre de 2020: «Oficio fiscalía corrupción. Isaura se reúne el viernes con Lola Delgado. Incidente de nulidad. Transcribir audios«.

Contactada por EL ESPAÑOL, Delgado negó «categorícamente» la reunión, y el Grupo Socialista también la desmintió afirmando que «jamás existió».

Finalizado 2021, Leire abandonó Enusa y se incorporó a Correos como directora de Relaciones Institucionales, en un fichaje gestionado por su amigo Juan Manuel Serrano.

Serrano, recordemos, es esposo de Isaura Leal, mientras que Santos Cerdán recién había asumido la Secretaría de Organización de Ferraz para sustituir a Ábalos.

Ese mismo año, Leire, Vicente Fernández y Antxón Alonso, socio de Cerdán en Servinabar, formaron el grupo Hirurok, cuyo significado en euskera es «nosotros tres».

Los investigadores sostienen que este grupo pretendía crear una red de influencias para manipular expedientes públicos y obtener presuntamente comisiones ilegales en entidades de la SEPI, como en el rescate de Tubos Reunidos y en las ayudas a Forestalia.

Aunque parte de las pesquisas del caso SEPI sigue bajo secreto de sumario, comienzan a salir a la luz algunas relaciones de Leire con figuras importantes de la Sociedad.

Un ejemplo es la reciente renuncia de Miguel Ángel Figueroa, quien desde enero de 2025 ejercía como interventor general de la Junta de Andalucía.

Figueroa dimitió tras revelarse que presuntamente colaboraba internamente con la red.

En 2018, Fernández lo reclutó como director de Participadas III. En las notas de Leire aparece como «MAF«, descrito como sus «ojos en la SEPI«.

Tentáculos sobre la Guardia Civil

Una de las vinculaciones más preocupantes y serias, según la UCO, es la relacionada con la Guardia Civil.

Las relaciones peligrosas cultivadas por Leire a lo largo de los años empezaron a dar frutos tras el inicio de la Operación PSOE.

La UCO sostiene que Leire Díez extendió su red dentro de la Guardia Civil.

La operación tenía dos dimensiones: captar mandos afines o vulnerables (involucrados en casos de corrupción) para traicionar al Instituto Armado; y usar contactos en la cúpula para eliminar y desprestigiar a los investigadores de la UCO que presionaban al PSOE y al entorno presidencial.

En este marco aparece Mercedes González, directora general de la Guardia Civil, que, al igual que Isaura Leal y Juan Manuel Serrano, fue miembro de la FEMP.

Mercedes González dirigió el Instituto entre marzo y junio de 2023.

Fue recuperada para el cargo en septiembre de 2024 por Marlaska tras la repentina dimisión de su sucesor, Leonardo Marcos, quien tuvo un retiro dorado en Washington.

Marcos, funcionario cercano al ministro del Interior que, según la UCO, también intentó bloquear las investigaciones sobre escándalos judiciales vinculados al círculo de Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a Mercedes González en FITUR en 2023.

Se sabe que Leire mantuvo «al menos tres encuentros» con Mercedes González, socialista con trayectoria, para que promoviera «actuaciones administrativas» contra investigadores de la UCO, entre septiembre de 2024 y abril de 2025.

¿La finalidad? «Activar una serie de gestiones en las cuales, a través de encuentros personales con la directora general de la Guardia Civil, habría logrado persuadirla para iniciar procesos administrativos contra la UCO».

«Tengo que hablar con Mercedes. No confío en Marlaska. La llamaré hoy», aparece en los chats de WhatsApp de Díez. «Mi próxima conversación será con la directora de la Guardia Civil (…) Es alguien de mi confianza«.

Pero Mercedes González no fue el único funcionario ligado a la Guardia Civil que accesó la red de Leire.

La fontanera se reunió en diciembre de 2024 con el exmando de la UCO Juan Sánchez Yepes, considerado un elemento corrupto involucrado en cursos de antiblanqueo, y quien estaba siendo investigado por un presunto fraude relacionado con hidrocarburos (caso Gaslow).

En esa reunión, grabada en audio, participaron también Jacobo Teijelo y el empresario Javier Pérez Dolset.

Leire prometió apoyo a Yepes a cambio de información contra la Guardia Civil y afirmó que ella mantenía contacto directo con la jefa del Instituto Armado.

«Mi próxima conversación será con la directora de la Guardia Civil […] Es de mi confianza». Pedraz señala que Yepes supuestamente reveló secretos de la UCO e intervino para generar suspicacias ante González.

Dos meses después, en febrero de 2025, la red se reunió con el empresario prófugo de la justicia Alejandro Hamlyn, dueño de Hafesa e investigado por un fraude fiscal de 154 millones de euros.

Leire le ofreció un trato favorable con la Abogacía del Estado y la Fiscalía a cambio de información comprometedora para destruir al teniente coronel Antonio Balas, dando origen a la conocida frase: «Necesito a Balas. ¿Vale?«.

Un tercer miembro de la Guardia Civil aparece en la documentación judicial en marzo de 2025.

Se trata de un oficial. La reunión tuvo lugar en un bar de Leganés, El Embarcadero, y participaron Leire y el comandante Rubén Villalba.

Leire se presentó manifestando vínculos con «los de arriba del Gobierno» y explicó a Villalba que planeaban depurar la Guardia Civil y eliminar elementos subversivos. Le pidió detalles sobre Balas, el capitán Bonilla y los coroneles de la Guardia Civil Corbí y Rafael Yuste.

A cambio de delatar a sus compañeros, Leire se comprometía a ayudarle a recuperar su reputación y asignarle un puesto asesor junto a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Juanma Serrano, Isaura Leal, Leire Díez y Mercedes González.

En un encuentro en marzo, Leire, en un acto de soberbia, dijo a Villalba que ella designaría al próximo DAO de la Guardia Civil y que el Gobierno culpaba a Interior por no controlar las operaciones de la UCO.

Se dijo embajadora de «el one» y contó a Villalba que en abril tendría un encuentro con González para hablar de su situación.

Como condición, le pidió que despidiera a su abogado y contratara a Ismael Oliver (también abogado de Koldo García).

El fin era que con un abogado común, ella pudiese coordinar la estrategia de defensa de varios casos.

Nervis y Félix el huidizo

La lista de reuniones y mensajes de Leire Díez es tan amplia como la compleja red de investigaciones sobre presuntos escándalos de corrupción que afectan al Gobierno.

Existen conexiones que enlazan unas tramas con otras. Personajes que, como Leire o Koldo, se repiten en varios casos, como protagonistas recurrentes de una saga interminable. Se necesitaría una guía actualizada para aclarar tantas figuras.

No obstante, las pruebas existen, recogidas por la UCO mediante registros telefónicos, agendas incautadas y mensajes interceptados.

Uno de los documentos del caso Fontanera revela comunicaciones frecuentes entre Leire y Nervis Villalobos, exviceministro de Hugo Chávez afincado en Madrid, investigado por los escándalos de PDVSA en Venezuela y Duro Felguera, cuyo fiscal anticorrupción es José Grinda.

Grinda también investiga casos como Zed (relacionado con el empresario Pérez Dolset vinculado a la trama) y Caranjuez, que involucra a Villalobos.

Hay constancia de que la fontanera coordinó via WhatsApp con Villalobos una reunión en un hotel de Madrid entre Leire y «la chica de Jaén«.

Se refiere a Miriam Serrano, quien supuestamente denunció a Grinda por acoso cuando era menor.

Las cloacas del PSOE pretendían armar munición para extorsionar y desacreditar a Grinda públicamente.

Para ello usaron a esta joven, que más tarde fue colocada en la empresa Residuos Urbanos de Jaén (Resurja) gracias a la intermediación de Leire y Juanfran Serrano, mano derecha de Cerdán.

«Juanfran ha sido diligente», escribió la fontanera a Miriam al confirmarle que tenía empleo.

A cambio, la red intercedería políticamente para que Nervis Villalobos «obteniera una pronta resolución de su trámite de nacionalidad española».

Las agendas de Leire vinculan, de hecho, al expresidente Zapatero, ‘ZP‘, con Villalobos, en una reunión del 27 de noviembre de 2024 relacionada con su nacionalidad y un trámite en el «Banco de España».

Leire junto a José Luis Rodríguez Zapatero.

No hay constancia de comunicación directa entre Leire y Zapatero. Sí existen fotografías juntos, pero son antiguas y corresponden a actos relacionados con el partido.

Sin embargo, la contraprestación de la trama hacia Villalobos fue más allá de un trámite: el 27 de febrero de 2025, el periodista Pere Rusiñol intentó extorsionar directamente al fiscal Grinda por medio de Leire.

Rusiñol ofreció al fiscal un destino favorable en el extranjero avalado por altos cargos del Estado a cambio de una condición inexcusable: archivar de inmediato siete grandes causas, entre ellas los casos Zed y Caranjuez.

También debían brindar información sensible sobre el fiscal jefe Anticorrupción Alejandro Luzón, quien lidera la acusación en el caso Koldo.

Asimismo, la red planeaba pagar hasta 300.000 euros para «ayudar a un fiscal implicado en un asunto con una menor«.

Según lo declarado por el fiscal ante el juez, Rusiñol mencionó explícitamente a «» como contacto clave.

Calificó la reunión como, en su opinión, «una trampa». Al no conseguir un resultado favorable, Rusiñol informó a Leire: «No había agua, al menos por ahora«.

Volviendo a Nervis Villalobos, Leire mantenía comunicación habitual por WhatsApp con su abogado, Ismael Oliver, integrante recurrente de la red, para tratar asuntos relacionados con la nacionalidad de Villalobos.

Un mensaje a finales de 2024 recoge una conversación entre ambos: «Ayer me dijo Santos que Félix le explicó que era por la causa en la AN donde le piden 9 años. ¿Es Duro [Felguera]?»

En otro chat con Oliver, Leire dice: «Félix se escapó ayer. Si puedes esta tarde, llámame, por favor«.

Las gestiones de Leire también habrían involucrado a Hana (presuntamente, la eurodiputada socialista Hana Jalloul) para interesarse por el expediente de Villalobos y reportar sus avances a Oliver.

Algunos de los mencionados en el auto del juez Pedraz que investiga la trama que involucra a Santos Cerdán y Leire Díez.

Esta fue una de las razones para que el juez Santiago Pedraz autorizara la entrada de la UCO en el Ministerio de Justicia, dirigido por Félix Bolaños, esta semana para solicitar información sobre la tramitación de la nacionalidad venezolana.

El magistrado investiga si la red influyó de alguna forma para agilizar la concesión de la nacionalidad.

¿Qué pasa con Villarejo?

La historia de las cloacas de Ferraz no se comprende del todo sin mencionar al excomisario José Manuel Villarejo y su volumen de grabaciones.

La estrategia de victimización del PSOE comenzó oficialmente en abril de 2024, cuando Leire Díez entregó a la cúpula socialista un audio grabado en 2014.

Se sabe que Leire visitó Ferraz y se reunió al menos una vez con Antonio Hernando, entonces número dos de Óscar López, quien aseguró haber estado presente durante al menos 20 minutos en un encuentro donde se discutió la pieza 34 del caso Villarejo y se entregaron los audios del excomisario sobre las saunas del suegro de Sánchez, Sabiniano Gómez.

El PP sostiene que Hernando fue «el enlace» entre el Gabinete del presidente y el «comando cloacas».

En dicho audio, Villarejo charlaba con Francisco Martínez, entonces secretario de Estado de Seguridad del PP, sobre las saunas de Begoña Gómez. «Eso lo mata políticamente», se escucha.

Pero usar cintas antiguas no bastaba; la valiosa agenda de Leire Díez le permitía actuar en la alta cúpula y acceder a la fuente directamente.

La fontanera consiguió reunirse cara a cara con Martínez para intentar atraerlo a sus objetivos.

Presumiendo de su acceso excepcional a la cúpula, Díez le aclaró quién la apoyaba: «El PSOE me puso al frente«.

Añadió que cualquier dato de Martínez iría directo a Ferraz, porque estaban «en comunicación con Moncloa«.

Simultáneamente, la red extendió sus tentáculos hacia Villarejo mediante su abogado defensor, Antonio José García Cabrera.

Este ha confirmado ante la investigación que mantuvo encuentros personales con la emisaria socialista alrededor del verano de 2024.

Leire le propuso un audaz pacto: la red le aseguraría un trato favorable en Fiscalía a cambio de obtener información confidencial para perjudicar al PP y a mandos de la Guardia Civil, como el coronel Manuel Corbí, jefe de la UCO destituido por Marlaska en 2018.

Para ganarse a García Cabrera, la fontanera utilizó sus contactos para crear la apariencia de control absoluto sobre el Ministerio Público.

El 18 de febrero de 2025, Díez envió un mensaje contundente al abogado: «Te va a recibir el FGE. Ahora te digo lo que me ha dicho«.

García Cabrera intentó acercarse a César de Rivas, fiscal responsable del caso Villarejo, para cristalizar el supuesto acuerdo de favor.

Sin embargo, la realidad fue dura: en su declaración ante la UCO el 25 de mayo de 2025, negó haber visto nunca al fiscal general y calificó sus gestiones en Anticorrupción como «nefastas«.

Villafañe y los hidrocarburos

A pesar de obstáculos, la agenda de Leire era sumamente valiosa. Cada puerta tocada se abría, cada mensaje recibía respuesta, y al llamar, contestaban.

Por ello, no es de extrañar que Leire Díez se reuniera dos veces, el 6 de marzo y el 4 de abril de 2025, con Diego Villafañe, exteniente fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General y mano derecha de García Ortiz.

En dichas reuniones, realizadas en la propia Fiscalía, Leire estuvo acompañada por el abogado Jacobo Teijelo.

El teléfono de Leire fue geolocalizado mediante la aplicación Waze a las 15:26 horas del 6 de marzo en el número 4 de la calle Fortuny de Madrid.

Para agregar un componente político, estos encuentros clandestinos ocurrieron en medio de la investigación del Tribunal Supremo contra Villafañe y García Ortiz, por la filtración de datos fiscales secretos del empresario Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso.

El magistrado instructor exoneró a Villafañe apenas una semana antes de la primera reunión con la fontanera del PSOE.

Durante las citas se abordó el caso de fraude de hidrocarburos, supervisado por la Fiscalía Anticorrupción, donde figuran involucrados empresarios como Alejandro Hamlyn, Víctor de Aldama y Claudio Rivas.

Según EL ESPAÑOL, las agendas de Díez reflejan su intención de tratar otros asuntos en la Fiscalía General, competencia también de Anticorrupción, como denuncias interpuestas por Koldo García Izaguirre o el caso Villarejo.

La Fiscalía no informó a Anticorrupción sobre estas reuniones ni antes ni después de haberlas tenido.

Aunque, en respuesta oficial al juez, la Fiscalía General reconoce que García Ortiz fue informada «posteriormente», intentó minimizar la implicación de Leire.

La versión oficial describe a Leire con «intervención menor«, y la presenta erróneamente como una simple «compañera de despacho» del abogado Teijelo.

Esta coartada choca con los mensajes interceptados por la UCO que prueban que Leire movía los hilos.

«Te llamarán del FGE, iré contigo», anticipó la fontanera a Teijelo tres días antes. Ante las dudas del abogado sobre las indicaciones, ella aclaró: «Iré contigo«.

Tras salir de la Fiscalía, Leire mostró su importancia en un mensaje a Vicente Fernández: «Jacobo dice que debería asistir a todas las reuniones porque complemento la parte jurídica.

Si ahora actúan rápido conforme dijeron, todo se acelerará».

Esto contrasta con la explicación de la Fiscalía: «Sostienen que tuvieron una reunión con el abogado Jacobo Teijelo donde se expusieron hechos posibles de relevancia penal a juicio del letrado».

«No se inició ninguna acción posterior porque los fiscales consideraron que las alegaciones carecían de sustento probatorio».

Tras descubrirse la implicación de la red de Leire en el Ministerio Público, la Asociación de Fiscales expresó su «profunda indignación» por la «insuficiente respuesta» de la fiscal general, Teresa Peramato.

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