La selección alemana tras la era Kroos intenta recuperar protagonismo, con Musiala emergiendo como principal referencia en un momento complicado.

Musiala celebra uno de sus goles en la pasada Eurocopa 2024. El equipo alemán debe recuperarse de bajas como la del mediocampista o la de Müller, situándose ahora en un segundo plano dentro de la lista de favoritas.

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La conocida afirmación de Gary Lineker, que aseguraba que el fútbol era once contra once y siempre ganaba Alemania, puede decirse que ha perdido vigencia prácticamente.

Aunque no ha pasado tanto tiempo desde que los alemanes se coronaran campeones en 2014, los recientes tropiezos y el reducido número de títulos en años recientes generan la impresión de que Alemania ha cedido protagonismo.

Las últimas dos ediciones del Mundial han resultado una pesadilla para la Mannschaft. Dos dolorosos fracasos en las fases de grupos de 2018 y 2022 mancharon el impecable blanco de la camiseta alemana cuando se esperaba mucho más.

Neuer, Kroos y Müller, en un partido con Alemania.

Neuer, Kroos y Müller, en un partido con Alemania. REUTERS

Para 2026, probablemente las expectativas sean menores. Esto se debe a una combinación de rivales que parecen varios escalones por encima y un periodo de transición en el equipo, que afrontará una gran cita sin Toni Kroos o Müller por primera vez en mucho tiempo.

El encuentro de hoy contra Curazao es sólo el comienzo de un trayecto hacia la redención. Un desafío que no debería representar una barrera… aunque, con Alemania últimamente, cualquier sorpresa puede ocurrir.

Superar la crisis

Julian Nagelsmann tiene en su debut en un Mundial la tarea de resucitar a la Mannschaft. De sacarla del bache en que se ha encontrado y de hacer que se olviden las ausencias de grandes figuras recientes.

Los ejemplos más notorios son los de Toni Kroos y Thomas Müller. Dos verdaderos íconos de la era moderna alemana cuya ausencia se siente profundamente en el equipo.

El exjugador del Real Madrid se retiró tras la pasada Eurocopa, despidiéndose con cierto sabor agridulce luego de la eliminación ante España en cuartos, aunque dejó un legado imborrable.

Alemania ya no dispone de un director de juego. Será difícil encontrar un sustituto que llene ese vacío y desempeñe un papel similar. Es incierto cuánto echará de menos el equipo germano a aquel mediocampista rubio.

Con Müller, los alemanes han perdido a un jugador completamente dedicado y a un líder tanto dentro como fuera del terreno. Aunque en ataque han surgido caras nuevas en años recientes, cubrir su hueco será menos complicado.

Asumir la responsabilidad

Tras la marcha de estos veteranos, el relevo natural implica que otros tomen la batuta. El talento de Alemania reside en ataque, sin duda alguna. Si antes los referentes fueron Kroos, Schwensteiger, Gündogan y compañía, ahora el peso ofensivo se ha desplazado más arriba.

Aquí gana especial protagonismo la figura de Musiala. Con apenas 23 años, el futbolista del Bayern está llamado a tomar las riendas de la selección germana. Es, con diferencia, el jugador con más calidad.

Será su segundo Mundial tras Qatar 2022, lo que refleja su precoz carrera. En la pasada Eurocopa cumplió un rol clave: como titular indiscutible marcó tres goles que avalaron su rendimiento. Se perfila como una de las grandes sorpresas del torneo.

Jamal Musiala

Jamal Musiala

Sin embargo, necesitará el respaldo de otros jugadores ofensivos clave. Florian Wirtz y Kai Havertz deberían formar una asociación con él para devolver a Alemania a la condición de selección temible.

Wirtz ha progresado a lo largo del año tras fichar por el Liverpool. La presión de la inversión realizada le pesó al principio, pero concluyó la temporada en buena forma y recuperando buenas sensaciones.

Por su parte, Havertz es el más veterano de los tres. Con su habilidad para aparecer en momentos decisivos –ha anotado en dos finales de Champions League– actuará como delantero con libertad en el ataque.

La columna vertebral del Bayern

Como es habitual, la estructura principal de Alemania está formada por futbolistas del Bayern de Múnich. El campeón de la Bundesliga aporta la mayor cantidad de jugadores a la Mannschaft.

Seis jugadores pertenecen al club bávaro, cubriendo casi todas las posiciones sobre el campo.

Aunque Manuel Neuer anunció su retirada del combinado nacional tras la Eurocopa 2024, finalmente ha decidido continuar y participará en esta Copa del Mundo. A sus 40 años, este será con toda probabilidad su último Mundial, pero sigue siendo un elemento clave, además de ayudar en la salida de balón.

Neuer, en el entrenamiento con Alemania.

Neuer, en el entrenamiento con Alemania. REUTERS

Kimmich en el lateral derecho y Tah en el centro de la defensa, ambos del Bayern, estarían acompañados por Schlotterbeck y Raum para completar la retaguardia.

Partiendo de una base 4-2-3-1, el doble pivote sería íntegramente del Bayern con Pavlovic y Goretzka. Esta sociedad podría resultar decisiva, ya que llevan todo el año jugando juntos y entienden perfectamente sus movimientos.

La pizarra de Alemania.

La pizarra de Alemania.

En la parte ofensiva llega el talento. Musiala sería el último jugador titular del Bayern, contando con el apoyo de Sané y Wirtz en las bandas, mientras que Havertz desempeñaría la función de falso 9.

Alemania parte como una de las selecciones menos visibles en este Mundial, y posiblemente esa sea su mejor arma para avanzar sigilosamente eliminatorias mientras se filtra lo más relevante.

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