Expertos en alta joyería consideran que el resultado es «demasiado bajo» y sugieren que la evaluación podría haber subestimado los costes variables de producción.

El valor real de las joyas confiscadas al ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero podría ser superior a la tasación de 1,3 millones de euros encargada por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama en el contexto de la investigación sobre el caso Plus Ultra.
Así lo manifiestan a EL MUNDO especialistas en joyería y tasación, quienes opinan que el resultado, realizado por la joyería Ansorena con la colaboración del Instituto Gemológico Español, resulta «demasiado bajo». Plantean que la estimación podría no incluir ciertos costes de producción habitualmente elevados, tales como la mano de obra o los márgenes aplicados por los fabricantes, o bien valorar dichas variables por debajo de su coste real.
La tasación se basa en el valor de reposición, definido como «el valor de una joya en el mercado primario, impuestos incluidos», según señala el informe recogido en el auto del juez Calama. Este criterio alude al precio final por la venta inicial de una pieza nueva. Se calcula sumando el valor intrínseco del oro y las piedras por separado junto al coste de la mano de obra. A esta suma se añade un margen comercial que suele oscilar entre el 15% y el 20% si la pieza es fabricada en taller, y entre el 50% y el 80% cuando se trata de una marca reconocida. Por esta razón, en algunos casos el valor de venta puede duplicar el coste de producción.
En el dictamen pericial entregado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef), Ansorena explica que la valoración de los objetos incautados al ex presidente del PSOE «se fundamenta en precios de venta moderados«. Esto indica que el cálculo no toma en cuenta los precios máximos del mercado —como suele hacerse para las tasaciones de seguros— sino que se basa en lo que podría costar una pieza similar en el mercado minorista habitual.
Las fuentes consultadas por este medio evitan precisar el valor real de las joyas debido a la dificultad de evaluarlas sin un examen directo. Sin embargo, señalan que la joyería madrileña probablemente ha aplicado una tasación a la baja «para no sobreestimar tanto el valor de las piedras como los costes de mano de obra o el margen comercial aplicado».
Un integrante de la Asociación Española de Tasadores de Alhajas (AETA) consultado por este periódico considera que el valor de la tasación se asemeja más al que se asignaría «si se vendieran en el mercado secundario»; es decir, en una venta de segunda mano. En tales casos, «el valor del metal se reduce un 10%, el de las piedras importantes baja un 50%, y el de las piedras pequeñas se disminuye entre un 60% y un 70%», explica esta fuente.
Desde la perspectiva de esta experta, uno de los costes que podría haberse subestimado, o incluso no haber sido considerado, sería el de la mano de obra. Esto implicaría que el peso del valor del metal y las piedras por separado sería mayor en el total. Según otro especialista en alta joyería, para un collar con este tipo de complejidad, el coste de mano de obra puede variar «entre 3.000 y 5.000 euros en India y Oriente Medio, y alcanzar cifras entre 20.000 y 50.000 euros en talleres parisinos de la Place Vendôme«. En esta línea, la experta de la AETA considera que el precio de venta inicial de las piezas más valiosas entre las confiscadas «podría haber sido el doble o incluso más«.
A simple vista, el joyero indica que las piezas parecen «inspiradas en los años 90 de Harry Winston y Graff», dos de las marcas de joyería más reconocidas y exclusivas a nivel mundial. En ese caso, y siempre dependiendo de la calidad de las piedras, el precio puede variar considerablemente e incrementarse «cinco o diez veces si las piedras principales son de alta calidad».
Además, ambos expertos señalan que las piezas de alta joyería suelen entregarse con estuches especialmente diseñados para ellas, «normalmente con la firma de la casa que las comercializa y un certificado que detalla el peso total de las piedras, su color y su pureza». Estos elementos, comentan, también forman parte de la valoración de las joyas.
En el informe pericial enviado a la Udef, la reconocida joyería madrileña señala que «los márgenes comerciales aplicados por cada establecimiento pueden no coincidir con los valores medios del mercado, mostrando algunas diferencias».

