Aunque existen casos como los de Zapatero y Leire Díez, el CIS mantiene al PSOE (31,3%) en primera posición frente al PP (27,1%) / Vox baja y Sumar crece

El primer CIS surge en medio de las denuncias de corrupción que afectan al PSOE y ponen en jaque al Gobierno de Pedro Sánchez. Se trata del primer CIS después del impacto por la imputación del expresidente Zapatero y las revelaciones sobre las cloacas de Ferraz, vinculadas a las maniobras de Leire Díez y Santos Cerdán. El organismo liderado por José Félix Tezanos reconoce un fuerte efecto de ambos escándalos en la intención de voto al PSOE y en el ánimo general de los españoles. El Partido Socialista sufre una caída abrupta de 4,9 puntos porcentuales en poco más de tres semanas. Por otro lado, el PP aprovecha esta situación para sumar 2,2 puntos.
A pesar de estas circunstancias y contrario a lo que indican los estudios demoscópicos privados desde hace tiempo, el barómetro de junio del CIS sitúa al PSOE como la formación más votada en España, otorgándole un 31,3%. El PP sigue en segundo lugar con un 27,1%. Más atrás, Vox aparece tercero con un 15,8%, y muy por detrás está Sumar, con un 6,4%.
Este CIS de junio tenía especial interés precisamente para conocer el efecto que tendrían los casos de corrupción del PSOE en la encuesta de Tezanos. Las encuestas del barómetro de mayo se cerraron justo el día anterior a que un juez de la Audiencia Nacional imputara a José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias y otros delitos relacionados con el rescate de Plus Ultra y otras actividades privadas. Sin haber digerido aún el impacto de la investigación contra el principal referente político y moral de Sánchez, una semana después se conocieron avances judiciales sobre las cloacas del PSOE, donde Santos Cerdán, exsecretario de Organización y mano derecha de Sánchez, junto a Leire Díez, lideraban una supuesta red para hostigar y desacreditar a jueces, fiscales, la Guardia Civil y periodistas, con el fin de boicotear las causas de corrupción que afectan al PSOE y proteger así al presidente del Gobierno.
El fallo del CIS es contundente. El daño para el PSOE resulta demoledor incluso en su encuesta favorita y anuncia un período complicado para Sánchez, ya que la investigación a Zapatero todavía tiene recorrido. Por ejemplo, el expresidente testificará ante el juez la próxima semana.
Al finalizar la campaña electoral en Andalucía, el CIS estimaba una intención de voto para el PSOE del 36,2%. Actualmente, esa cifra se reduce prácticamente en cinco puntos, a pesar de que los últimos episodios del caso Leire Díez, relacionados con las reuniones de la «fontanera» del PSOE con la directora de la Guardia Civil y Fiscalía General del Estado, aún no se han reflejado.
La encuesta señala que el PP es el principal beneficiario de los escándalos de corrupción del PSOE, aunque Alberto Núñez Feijóo apenas aumentaría su intención de voto en 2,2 puntos, frente a la caída de 4,9 puntos que sufre Sánchez. Ni siquiera alcanza la mitad de lo perdido. Según Tezanos, esto se debe a que otras fuerzas de izquierda captan a estos votantes, o bien porque un grupo de electores opta por abstenerse o expresar descontento. El voto en blanco sube del 0,9% al 1,2%.
En mayo, el PP estaba en el 24,9% según el CIS; ahora se estima en un 27,1%. Si se observa desde abril, el crecimiento sería de 3,5 puntos.
Este ambiente de corrupción y descontento con el PSOE no favorece a Vox, que pierde cuatro décimas respecto al resultado de mayo. En ese momento, el CIS mostraba una clara tendencia ascendente para el partido de Santiago Abascal (1,5 puntos más que en abril). Ahora, por el contrario, esta progresión se ha detenido y el partido retrocede.
Resulta destacable el avance de Sumar, que gana siete décimas respecto al barómetro de mayo, indicador de que este socio minoritario es la opción elegida por algunos para continuar apoyando a la izquierda. Son votos que provienen tanto del PSOE como de Sumar y que retornan tras un tiempo de salida.
El aumento de Sumar llama la atención, dado que este espacio político atraviesa una crisis profunda: sin líder, sin nombre definido, con dificultades en los próximos comicios y con muchas incertidumbres sobre el proyecto. En todo caso, su postura ante los casos que involucran al PSOE ha sido muy polémica, mostrando apoyo indefinido a Sánchez, respaldando teorías conspirativas y manifestando una reacción débil ante la corrupción, acciones que le han generado críticas internas y externas.
De igual forma, la encuesta refleja un leve crecimiento de Podemos, que alcanza un 2,8% de intención de voto, tres décimas más que en el mes anterior, manteniendo una tendencia al alza.
En la disputa entre partidos nacionalistas e independentistas, ERC supera claramente a Junts, logrando un 1,9% frente al 1% de Puigdemont. En Euskadi, es EH Bildu quien se impone al PNV con un 1,2% frente a un 0,6%. Por su parte, el BNG se sitúa en el 1%.
Aumento de la corrupción: ahora es el cuarto problema
Respecto a las preguntas de la encuesta, Tezanos no consideró relevante consultar la opinión de los españoles sobre los casos de corrupción o la viabilidad de la legislatura tras estos escándalos. En cambio, optó por interrogar, entre otros temas, sobre el eclipse solar del 12 de agosto.
Sin embargo, existe un indicador claro que evidencia la preocupación social generada entre la ciudadanía. La corrupción se ha convertido en el cuarto problema más importante para los españoles. Esta subida es notable, ya que tres semanas atrás ocupaba el décimo lugar.
En cifras, un 18,4% de los encuestados identifica la corrupción y el fraude como problemas principales. Esta cifra duplica la del barómetro de mayo, cuando alcanzaba un 9,1%. Y eso, pese a que ya se conocían detalles del caso Leire Díez y otros escándalos relacionados con José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García.

