A pesar de los ataques híbridos procedentes de Rusia, Polonia apuesta por la energía eólica marina en el Mar Báltico. En un foro celebrado en Berlín, un mensaje resultó claro: la región podría convertirse en el próximo gran centro energético de Europa. ¿Aprovechará Europa esta oportunidad?
La expansión de la energía eólica marina en Alemania avanza con lentitud. Sin embargo, tras la eliminación gradual de la energía nuclear, el país ha concentrado toda su apuesta en esta fuente. Durante demasiado tiempo, Alemania dependió de las importaciones de combustibles fósiles. No obstante, el conflicto total de Rusia contra Ucrania ha descartado a este país como proveedor energético, mientras que la inestabilidad en Oriente Medio y las interrupciones en el Estrecho de Ormuz han colocado a la economía alemana, dependiente de la energía, en una situación cada vez más vulnerable.
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Jan Tombiński: ‘Una crisis buena no debe desperdiciarse’
“Una crisis buena no debe ser desaprovechada”, afirma Jan Tombiński, embajador de Polonia en Alemania. Cita un proverbio chino que transmite un mensaje contundente: cada crisis también presenta una oportunidad.
Esta oportunidad fue el eje de las conversaciones celebradas el martes en el 4º Foro de Transición Energética Germano-Polaco en Berlín. Diplomáticos y ejecutivos de ambos países se reunieron en la Embajada de Polonia para examinar soluciones conjuntas ante los nuevos retos.
Según Tombiński, Polonia se ha convertido en un socio económico incluso más crucial para Alemania que Estados Unidos. Las economías de ambos países están profundamente interrelacionadas. Una colaboración más estrecha entre Alemania y Polonia en el ámbito de la energía marina representa una oportunidad significativa para reforzar la soberanía energética europea.
El Mar Báltico se configura como la zona clave para esta colaboración. Sin embargo, Alemania ha mostrado hasta ahora reticencia para ampliar sus instalaciones eólicas marinas en esta área, posiblemente perdiendo una oportunidad importante de aumentar su independencia energética mediante cooperación transfronteriza.
Polonia también ha reconocido que se volvió demasiado dependiente de las importaciones energéticas. “Nos colocamos en esta situación y debemos salir de ella,” afirma Jacek Kostrzewa, presidente y director ejecutivo de la Agencia Nacional para la Conservación de la Energía (KAPE).
La economía polaca mantiene un ritmo sólido. Mientras varias grandes economías europeas atraviesan estancamiento, Polonia ha registrado un crecimiento sostenido por encima de la media de la UE durante años. Se proyecta un crecimiento real del PIB de cerca del 3,3 al 3,5 % para 2026.
Cómo Funciona la Estrategia de Polonia
Konrad Wojnarowski, Secretario de Estado del Ministerio de Energía de Polonia, detalla el enfoque del país. Rusia ya no es considerada un socio confiable, y la guerra en Oriente Medio sigue generando inestabilidad. Por ello, Polonia apuesta por una “diversificación de las fuentes energéticas”.
El desarrollo de energías renovables, tanto terrestres como marinas, debe continuar, al igual que la expansión de la infraestructura de almacenamiento energético. Al mismo tiempo, Polonia planea seguir invirtiendo en energía nuclear. “Fortalecer la seguridad y garantizar el suministro” es la máxima que guía esta política.
Wojnarowski advierte de que los costos de una preparación insuficiente serían altísimos. “Un apagón nacional le costaría a Polonia 9,5 mil millones de euros por día.” Por ello, el objetivo consiste en lograr “la menor dependencia posible de Rusia.”
Polonia ha acelerado notablemente la expansión de la energía eólica. Su capacidad instalada en tierra superó los 2 000 megavatios hace años y hoy excede los 11 gigavatios (11 000 megavatios), suficientes para abastecer anualmente a siete a diez millones de hogares.
El primer parque eólico marino polaco está en construcción activa y se prevé que entre en funcionamiento pleno en la segunda mitad de 2026.
¿Hacia Dónde Se Dirige Europa?
¿Pero cuál será el rumbo de Europa?
“La cooperación transfronteriza es fundamental,” afirma Piotr Wiśniewski, vicepresidente de la Cámara Polaca de Energías Renovables y Distribuidas (PIGEOR) y presidente del consejo supervisor de EnercoNet.
“Necesitamos la infraestructura adecuada. En veinte años, funcionará excelentemente,” señala Wiśniewski.
La actividad eólica marina de Alemania en el Mar Báltico es todavía mucho menor que en el Mar del Norte. Los parques eólicos Baltic 1 y Baltic 2, frente a la costa de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, alimentan la red alemana, pero forman parte de un esfuerzo de expansión regional relativamente limitado.
En contraste, Polonia está impulsando una estrategia mucho más dinámica en la región del Mar Báltico, expandiendo rápidamente su capacidad. Además de Baltic Power, se encuentran en desarrollo proyectos como Baltic 3 y Baltic 9+. Empresas alemanas participan cada vez más como proveedores y desarrolladores.
El Dr. Elmar Stracke, asesor de estrategia y políticas en la Asociación Alemana de Industrias de Energía y Agua (BDEW), confirma que la industria eólica marina alemana afronta dificultades.
“En Polonia las cosas avanzan mejor que aquí,” comenta Stracke. Alemania requiere una planificación territorial más eficaz y mayor eficiencia para alcanzar las metas de su expansión eólica marina.
Para Stracke, el futuro no reside exclusivamente ni en Alemania ni en Polonia, sino en el mar—en el Mar Báltico y el Mar del Norte.
“Lo relevante es el espacio marítimo, no las costas individuales,” puntualiza.
No obstante, esta visión demanda inversiones considerables en infraestructura energética. “El sistema energético debe ser suficientemente resistente para no desviarnos de la ruta.”
Amenazas Híbridas en el Mar Báltico: Asumiendo Responsabilidades
El Mar Báltico no solo representa oportunidades, sino también retos importantes.
La región se ha convertido en un escenario central para las amenazas híbridas. Rusia ha incrementado su uso de interferencias de señales, sabotajes y provocaciones dirigidas a infraestructuras críticas occidentales y con el objetivo de aumentar la presión política sobre Europa, partidaria de Ucrania.
Los cables submarinos de telecomunicaciones, enlaces de datos y gasoductos están continuamente bajo amenaza. Paralelamente, el aumento de interferencias sobre el Mar Báltico afecta los sistemas de navegación tanto de embarcaciones como de aeronaves.
La respuesta de Wojnarowski es clara: Europa debe asumir mayor responsabilidad desde la perspectiva militar y la de seguridad energética.
Polonia es el mayor beneficiario del programa europeo SAFE (Security Action for Europe) de financiación en defensa. Esta iniciativa contribuye a modernizar las Fuerzas Armadas y a fortalecer la industria nacional de defensa, que también apoya la seguridad en la región del Mar Báltico.
¿Desbloqueará Alemania el Potencial del Mar Báltico?
El Dr. Dirk Biermann, director de operaciones del operador del sistema de transmisión 50Hertz, destaca que la empresa se siente comprometida en aprovechar mejor el potencial del Mar Báltico.
50Hertz gestiona la red de transmisión eléctrica de alta tensión en el noreste alemán y realiza esfuerzos sustanciales para desarrollar las oportunidades aún poco explotadas en la zona.
Según datos de la Comisión Europea de 2019, el potencial técnico eólico marino para todos los países de la UE con litoral en el Mar Báltico supera los 90 gigavatios.
La iniciativa coincide además con el 35º aniversario próximo del Tratado Germano-Polaco de Vecindad, lo que brinda un impulso simbólico para la futura cooperación.
Se están desarrollando varios proyectos para materializar esta visión. Entre ellos destaca el concepto de Bornholm Energy Island, pensado como un núcleo energético marítimo central en la región del Báltico.
Otros planes incluyen conexiones transfronterizas de cables submarinos que vincularían parques eólicos offshore con las redes eléctricas de Alemania, Dinamarca, Polonia y los estados bálticos, posibilitando el intercambio de electricidad renovable entre los países.
También se contempla un interconector submarino común entre Lituania, Letonia y Alemania—el Baltic-German PowerLink—con el propósito de fortalecer el comercio eléctrico transfronterizo en la región del Báltico e integrar hasta 2 gigavatios de capacidad eólica marina.
En resumen, la tendencia se dirige claramente hacia la diversificación y la resiliencia, hacia un mercado energético más integrado y conectado en la región del Mar Báltico.

