Las claves
Feijóo acusa a Pedro Sánchez de estar involucrado en el caso Leire Díez y le demanda renunciar por corrupción o falta de capacidad.
El líder del PP recuerda que existen doce investigaciones abiertas contra miembros del PSOE que implican 17 delitos, y critica la ausencia de avances legislativos.
Sánchez admite errores pero responsabiliza al PP de hipocresía y menciona casos de corrupción del partido rival, como Gürtel y Marcial Dorado.
El presidente descarta adelantar las elecciones, defendiendo que los españoles decidirán en 2027, y afirma que sus políticas molestan a los sectores poderosos.
La primera sesión de control después de la apertura del sumario del caso Leire Díez marcó el enfrentamiento entre Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez.
El líder de la oposición pronosticó que «finalmente» el presidente del Gobierno «entrará en la historia», aunque no como quisiera sino como «promotor, financista y soporte del caso más grave en nuestra democracia».
Al citar el caso de la ‘fontanera’, Feijóo señalaba las iniciales halladas en la agenda de Leire Díez y se dirigía al jefe del Ejecutivo: «señor P.S». «Si estaba al tanto, deberá dimitir por corrupción y, si no, por ineptitud», concluyó.
Feijóo aludía también a otros casos, como el que involucra a José Luis Rodríguez, que «parecía pieza clave de una trama corrupta internacional y usted no tenía conocimiento», además enfatizó que hay doce investigaciones abiertas contra cargos del PSOE, abarcando 17 delitos.
Con un tono irónico, el líder opositor sostuvo que Sánchez, tras su activa participación en la visita del Papa, debería recordar que «se puede incurrir en faltas o delitos por acción o por omisión».
Feijóo criticó la paralización legislativa, asegurando que «no respeta al poder legislativo porque teme al poder judicial» y finalizó preguntando: «¿Cuánto más prolongará esta situación antes de permitir que los españoles se pronuncien?».
Sánchez respondió reconociendo «mis errores, pero no su nivel de hipocresía», y repasó el archivo periodístico calificando al PP como «el partido de Marcial Dorado«.
Respecto a anticipar elecciones, el presidente despejaba dudas afirmando que «la ciudadanía ya se expresó en 2023» y que «en 2027 repetirán los españoles», descartando cualquier adelanto afrontado.
«Si desea juzgar las siglas, pregunte quién es M.Rajoy», manifestó Sánchez, aunque la justicia aclaró que se refería a Mariano Rajoy; explicó que existían dos contabilidades, y que las iniciales del expresidente aparecían en una hoja sin continuidad en la siguiente.
El propio Bárcenas afirmó que el entonces tesorero del PP, Álvaro Lapuerta, le solicitó modificar una de las páginas «porque iba a reunirse con el presidente» y quiso que esa anotación contable sirviera como presión.
Sánchez calificó al PP de «oposición desleal» y volvió a mencionar el caso Gürtel para marcar distancias: «Yo no me siento en una sede financiada en negro».
El presidente concluyó su intervención afirmando que «el problema» de Feijóo «es que carece de voz propia» y solo «representa la voz de sus amos».
Por ello, sentenció: «somos un inconveniente para sus amos» y destacó la subida del SMI o el «refuerzo» del Estado de bienestar como evidencia concreta de políticas que resultan incómodas para los poderosos que mueven los hilos del PP.

