Más de 300 cavidades y simas atraviesan las montañas de este parque natural, un verdadero paraíso para los amantes de la espeleología y los excursionistas
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Montañas abruptas y panoramas inigualables: así se presenta el parque natural más destacado de Cataluña
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El parque natural español que alberga más de 40 volcanes, bosques singulares y rutas entre aldeas medievales en los Pirineos Orientales
Riscos de tono rojizo, senderos que cruzan bosques mediterráneos y un paisaje esculpido durante millones de años transforman a este parque natural catalán en uno de los destinos más recomendables para una escapada primaveral.
Este es el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, un área protegida ubicada entre las comarcas del Vallès Occidental, el Bages y el Moianès. Reconocido como el primer parque natural declarado tanto en Cataluña como en España en 1972, comprende aproximadamente 13.700 hectáreas y destaca por un relieve característico formado por riscos y monolitos de conglomerado rojizo que sobresalen entre pinares y encinares.
Un escenario inigualable coronado por un monasterio románico
Las dos grandes sierras que componen este macizo están unidas por el collado de Estenalles, con sus mayores alturas en La Mola, que alcanza 1.103 metros, y el Montcau con 1.056 metros. A lo largo de siglos, la erosión ha dado forma a estas montañas, creando un relieve abrupto que actualmente forma parte del Geoparque Mundial UNESCO de la Cataluña Central.
La imagen más representativa del parque se sitúa en la cima de La Mola. Allí se levanta el monasterio benedictino de Sant Llorenç del Munt, construido entre los siglos X y XI y declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Este conjunto monumental domina el paisaje y es uno de los lugares más visitados por senderistas que ascienden desde distintas entradas señalizadas.
Cuevas, senderos y patrimonio entre bosques mediterráneos
Más allá de sus picos, el parque conserva un valioso patrimonio natural e histórico. En el macizo se encuentran más de 300 cuevas y simas, además de antiguas masías, castillos roqueros, ermitas y construcciones relacionadas con la actividad agrícola tradicional. Entre los sitios más reconocidos destacan Mura y el Puig de la Balma, una masía integrada en una vasta cavidad rocosa que fue el escenario principal de la película Pa Negre, galardonada con nueve premios Goya. A ellos se suman la Casa Nova de l’Obac y las históricas tinas de la Vall del Flequer, que testimonian el pasado vitivinícola de la zona.
La primavera y el inicio del verano revelan la faceta más impresionante del parque. Los encinares y pinares visten las montañas con un denso manto verde, mientras enormes monolitos y riscos de piedra rojiza emergen creando un contraste visual impactante. La Diputación de Barcelona organiza paseos guiados durante todo el año para explorar la geología, la biodiversidad y el patrimonio cultural del macizo. En junio de 2026, por ejemplo, están previstas actividades como la ruta por los hornos de cal de Matadepera (7 de junio) y la excursión al torrente de Reixac y el Cargol de Mura (21 de junio), ambas incluidas dentro del programa de descubrimiento del parque.
Ubicado a unos 45 minutos de Barcelona por la C-58, el parque dispone de una extensa red de rutas señalizadas para todos los niveles. Además de los senderos locales, por el macizo transcurren grandes caminos como los GR 3, GR 4, GR 5, GR 96, GR 97 y GR 173, que atraviesan bosques, collados y algunos de los paisajes más emblemáticos del espacio protegido. Quienes prefieran no usar el coche pueden aprovechar el servicio Bus Parc, que une Terrassa con varios accesos al parque durante fines de semana y festivos. Aquí se puede consultar toda la información actualizada sobre horarios, precios y recorridos.
Riscos de piedra rojiza, senderos que atraviesan bosques mediterráneos y un paisaje modelado durante millones de años convierten a este parque natural de Cataluña en uno de los destinos más atractivos para una escapada de primavera.

