Florentino Pérez renueva su mandato en el Real Madrid con un respaldo del 65% tras 26 años al frente del club

Florentino Pérez, en su acto de cierre de campaña. El presidente asegura su octavo mandato desde el año 2000 y podrá continuar desarrollando su proyecto hasta 2030.

Más información: Florentino Pérez derrota ampliamente a Riquelme en las elecciones del Real Madrid con un 65% de los votos en una jornada histórica

Veinte años después de la última votación presencial de los socios del Real Madrid, Florentino Pérez ha vuelto a recibir lo que más valora: el apoyo mayoritario de la afición.

El presidente renueva su mandato con un 65% de los votos, superando a Enrique Riquelme en unas elecciones que él mismo adelantó y que terminaron siendo un referéndum personal sobre su liderazgo, gestión y visión hacia el futuro.

Esta reelección consolida a un dirigente vinculado a la presidencia durante 26 años -con un intervalo entre 2006 y 2009- y que, frente a quienes esperaban un repliegue, eligió someterse al juicio directo del madridismo para consolidar su influencia.

La cita electoral no era obligatoria: a Florentino aún le restaban tres años de mandato cuando, el 12 de mayo, en una rueda de prensa marcada por mucha tensión en Valdebebas, anunció inesperadamente la convocatoria anticipada.

Esta decisión se produjo en medio de la crisis deportiva del club, apenas dos días después de que el Barcelona conquistara la Liga tras ganar en El Clásico, y en un contexto en el que denunció una supuesta «confabulación» entre periodistas y otros actores, que según su versión, buscaban controlar el club.

En aquella comparecencia lanzó un reto que definió la campaña: «Quien quiera presentarse, que lo haga; es su oportunidad, lo invito a ello».

El desafío que asumió Riquelme

Enrique Riquelme, presidente de la energética Cox y empresario alicantino de 37 años, recogió ese guante. Hasta entonces era un completo desconocido para la mayoría de los seguidores madridistas.

Aquel hombre «con acento mexicano», al que Florentino se refirió con ironía durante su anuncio, tomó al pie de la letra la invitación: en los diez días estipulados por los estatutos reunió la documentación necesaria, respaldó el 15% del presupuesto del club -que ronda los 1.300 millones de euros- y logró que la junta electoral aprobara su candidatura. Por primera vez en dos décadas, hubo elecciones con papeletas.

Enrique Riquelme votando en las urnas de las elecciones del Real Madrid.

Enrique Riquelme votando en las urnas de las elecciones del Real Madrid. EFE

En esencia, la contienda representó un enfrentamiento entre dos grandes empresarios de sectores clave: la constructora ACS, dirigida por Florentino, y la empresa energética Cox.

Una campaña abierta que se desarrolló en medios y titulares durante quince días intensos, en los que las promesas fueron constantes.

Los logros de la campaña

Florentino ha demostrado en esta contienda su profundo conocimiento del madridismo. Su discurso giró alrededor de una palabra: respaldo. «Me avalan los hechos, y los socios saben que conmigo siempre han jugado los mejores de la historia», fue su constante mensaje estos días.

Ante un adversario que cuestionaba la solidez financiera del club, él respondió con datos concretos: el club cerrará la temporada con ingresos récord de 1.250 millones de euros y apunta a llegar a 2.000 millones. «Seguimos siendo el club con mayor facturación a nivel mundial», destacó.

El segundo punto fuerte fue el aspecto emocional y deportivo. Sabiendo que llegaba a la elección tras una campaña sin títulos y un equipo en declive, Florentino convirtió el mercado de fichajes en su arma electoral principal.

Mientras las promesas de Riquelme -con nombres como Haaland y Klopp– perdían fuerza ante los desmentidos de sus respectivos entornos, Florentino confirmó el regreso de José Mourinho como entrenador y los fichajes de Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries, además de comprometerse a presentar una oferta superior a 150 millones por una estrella de la Champions.

En tercer lugar, desactivó la acusación principal de Riquelme: la supuesta privatización del club mediante la venta de porcentaje de capital. El aspirante advirtió que modificar los estatutos para vender «aunque sea un 5%» significaría un riesgo para el control sociológico.

Florentino contrapuso su versión: «El Real Madrid siempre pertenecerá a sus socios. Yo he puesto mi patrimonio, arriesgándolo, para salvar al Real Madrid», y añadió que su intención es que el patrimonio económico — no solo el sentimental — permanezca con los socios, para que cuando estos fallezcan, lo hereden sus descendientes.

Sobre las propuestas rivales, fue contundente: «Sus planteamientos conducirían a la ruina. Mienten. Han venido a por el Real Madrid».

Florentino Pérez celebra su victoria en las elecciones del Real Madrid.

Florentino Pérez celebra su victoria en las elecciones del Real Madrid. EFE

El objetivo quedó alcanzado. Esta victoria no solo extiende su mandato, sino que le brinda un respaldo explícito que no pedía desde años atrás, después de haber sido proclamado sin rivales en 2009, 2013, 2017, 2021 y 2025.

Ahora, con la confirmación de las urnas, podrá enfrentar con mayor fuerza política el referéndum que ha prometido sobre su ambicioso proyecto societario.

Una trayectoria de 26 años

El respaldo de este domingo se entiende mejor mirando atrás. Florentino Pérez llegó a la presidencia el 16 de julio de 2000, con 53 años, tras vencer a Lorenzo Sanz con una promesa que revolucionó el fútbol moderno: fichar a Luis Figo.

Le siguieron Zidane, Ronaldo y Beckham, los ‘galácticos’ que convirtieron al club en una marca mundial mientras se equilibraba la economía.

Esa primera etapa, en la que fue reelegido en 2004 con el 94,2% de los votos, terminó de forma repentina con su dimisión en febrero de 2006 tras tres temporadas sin títulos.

Florentino Pérez abraza a Cristiano Ronaldo durante su presentación con el Real Madrid en 2009.

Florentino Pérez abraza a Cristiano Ronaldo durante su presentación con el Real Madrid en 2009. EFE

Su retorno en 2009 marcó el inicio del periodo más exitoso. Ese verano protagonizó uno de los mercados de fichajes más impresionantes de la historia -Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema, Xabi Alonso– y formó un equipo que dominó Europa.

Durante estas dos etapas, el club ha acumulado siete Champions League, siete Mundiales de Clubes, seis Supercopas de Europa, siete Ligas, tres Copas del Rey y siete Supercopas de España solo en fútbol, además de un palmarés significativo en baloncesto.

Conquistas como las Champions de 2014, 2016, 2017, 2018, 2022 y 2024 establecieron una hegemonía continental sin precedentes recientes.

Pero su legado no se limita a los títulos -con 66 entre fútbol y baloncesto-. Él mismo lo ha resumido con esta idea: «La reforma del estadio Santiago Bernabéu cambiará la historia del Real Madrid».

La remodelación, que comenzó en 2019 y estará completamente operativa en la temporada 2024/25, ha impulsado los ingresos comerciales del club a niveles récord — cerca de 594 millones de euros por esta área y unos 233 millones por el estadio y los días de partido—. Lo siguiente será la tecnología, con el proyecto Bernabéu Infinito.

Lo que traerá este mandato

Ningún periodo tan prolongado está exento de dificultades, y esta reelección llega luego de una de las peores campañas recientes para el club. El equipo encadena dos temporadas sin títulos y vivió el despido de Xabi Alonso en enero, con la sustitución provisional de Álvaro Arbeloa.

El propio Florentino ha atribuido esta crisis a las exigencias del calendario: «El Mundial de Clubes nos perjudicó. Tres o cuatro meses después, teníamos 28 lesionados en la plantilla principal».

Por eso esta legislatura se perfila diferente. El proyecto clave pendiente es la venta de un pequeño porcentaje del club -aproximadamente un 5%- a un inversor externo, una operación que Florentino se ha comprometido a someter siempre a referéndum y que distribuiría la propiedad económica entre los casi 100.000 socios.

«El Madrid siempre será de sus socios y cualquier cambio se realizará mediante referéndum», ha asegurado, garantizando que el 95% seguirá manteniendo el control.

Además, se suma el apoyo a un nuevo modelo para el fútbol europeo -ahora impulsado por la UEFA de Ceferin y con el Madrid como actor principal- y la reconstrucción deportiva de un equipo afectado, especialmente en la defensa, con Mourinho de vuelta en el banquillo.

No se puede olvidar el avance del ‘caso Negreira‘, respecto al cual el club ha preparado un dossier de 500 páginas que entregará en los próximos días al organismo europeo del fútbol.

A sus 79 años, Florentino Pérez comienza un nuevo ciclo con la legitimidad reforzada que supone haber ganado en las urnas cuando no tenía la obligación de presentarse a elecciones. La reválida está superada.

El paso siguiente será que el madridismo, que le ha ratificado la confianza este domingo, lo apoye también en el momento en que se le pregunte — sin intermediarios — si desea mantener la propiedad económica del club a cambio de vender un simbólico porcentaje.

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