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- Título del autor, BBC News Mundo
- Autor, Jane Chambers
- Título del autor, BBC Business Daily
- Fecha de publicación 26 mayo 2026
- Tiempo de lectura: 8 min
Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, Chile ha pasado a ser un verdadero «centro comercial» para numerosos argentinos en busca de buenos precios.
El acceso a dólares, resultado de las reformas económicas y monetarias en Argentina, ha impulsado a parte de sus ciudadanos a cruzar la cordillera de Los Andes para adquirir electrodomésticos, ropa de marcas internacionales, calzado deportivo, aparatos electrónicos y otros artículos que en Argentina suelen costar hasta el doble.
«Viajé a Chile con mi familia para disfrutar de la playa y aprovechar los precios tan competitivos que encontramos aquí», relata Dolores, argentina que compra en el centro comercial Viña Outlet Park, ubicado en la ciudad costera de Viña del Mar, a unos 120 kilómetros de Santiago.
Viña del Mar se ha convertido en un lugar preferido por los argentinos que desean combinar vacaciones con oportunidades de compra, una tendencia que, según Eduardo González, ha beneficiado las ventas locales.
González, quien se dedica a la venta de calzado deportivo, comenta que este tipo de producto es uno de los principales atractivos para los turistas que cruzan la frontera. «Es el tipo de cambio lo que impulsa sus compras», señaló a la BBC.
En los últimos dos años, el peso argentino se fortaleció frente al dólar, permitiendo a quienes cuentan con dólares mayor poder adquisitivo en el extranjero.
Consecuentemente, el número de visitantes argentinos se incrementó más del doble en 2025 respecto a 2023, de acuerdo con el Servicio Nacional de Turismo de Chile, Sernatur.
Además, quienes disponen de dólares lograron obtener tarjetas de crédito para financiar pasajes o efectuar pagos en el exterior.
Un indicio claro de esta variante es que las compras con tarjetas argentinas en Chile crecieron más de un 400% de enero a septiembre de 2025, según la empresa procesadora de pagos Transbank.
La BBC intentó obtener comentarios de la compañía, pero no recibió respuesta.
Como Chile mantiene desde hace décadas una economía abierta al comercio internacional, una gran cantidad de artículos importados pagan impuestos menores que en Argentina, país que tradicionalmente ha impuesto altos aranceles y restricciones para proteger sus industrias locales.
Muchos argentinos viajan especialmente desde Mendoza, como es el caso de Carolina. «Aquí los precios son más accesibles», afirma mientras carga bolsas con lo adquirido.
No obstante, no todos los productos son más baratos para los argentinos con dólares en Chile.
La alimentación, en particular las carnes, resulta considerablemente más cara que en Argentina. «Para economizar, cocinamos en el departamento que alquilamos y a veces incluso traemos comida desde Argentina para reducir gastos», añade Carolina.

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¿Qué novedades se produjeron en Argentina?
Desde la toma de mando de Milei en diciembre de 2023, implementó un estricto programa de ajuste económico -con consecuencias sociales importantes- orientado a lograr un déficit fiscal cero y controlar la inflación.
Además de reducir el gasto público, eliminar subsidios, disminuir el tamaño del Estado y liberalizar la economía, Milei frenó la emisión monetaria para financiar al Tesoro, suprimió restricciones cambiarias y consiguió reducir la inflación.
El índice inflacionario cayó desde un 211% interanual en 2023 a un 32% hasta abril de 2026.
«Mientras el peso caía rápidamente, viajar al extranjero era demasiado costoso. Ahora, con un tipo de cambio más estable, las personas pueden planificar viajes y gastar con mayor certeza», expone el economista chileno Klaus Schmidt-Hebbel.
Esta es la experiencia que relata Ricardo, quien camina por Viña Outlet Park y comenta que la situación ha mejorado para ellos.

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Problemas adicionales
«Ahora sé que puedo comprar un kilo de pan y que su precio no variará en el próximo mes», comenta. Al sentirse más confiado, decide viajar a Chile para adquirir electrodomésticos.
«Con la diferencia en precios, podemos costear nuestras vacaciones en Chile y adquirir lo necesario para nuestra casa», señala.
Aunque la disminución de la inflación es motivo de celebración para muchos argentinos, persisten serias dificultades económicas en el país.
Por ejemplo, el consumo interno continúa débil, los salarios formales están atrasados, el desempleo ha aumentado a un 7,5% y varias empresas locales han cerrado sus negocios.
La población más vulnerable permanece en una situación complicada. Sin embargo, quienes pueden permitirse viajar al país vecino encuentran beneficios económicos y valoran que sus pesos convertidos en dólares les permiten acceder a productos inexistentes o costosos en el mercado argentino comparados con los precios chilenos.
Esta brecha se explica no solo por el tipo de cambio, sino también por otros factores.
La arraigada política proteccionista de Argentina, destinada a resguardar su industria nacional, ha encarecido los productos importados, detalla el economista Robert Funk.
«Estos artículos, cuando están disponibles en Argentina, suelen estar sometidos a impuestos de importación considerablemente mayores», comenta en conversación con la BBC.

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Acceso restringido al crédito
Por ello, no sorprende que los argentinos regresen a su país con televisores o refrigeradores adquiridos en Chile.
Otra diferencia relevante desde la óptica del consumidor radica en el limitado acceso al crédito que históricamente han enfrentado los argentinos.
En Chile, el uso de tarjetas de crédito para compras y el acceso a financiamiento bancario son habituales, algo menos común en Argentina.
A menudo, «resulta complicado obtener crédito», afirma Funk.
El factor determinante para el turismo de compras argentinos en Chile ha sido la evolución del tipo de cambio entre el peso y el dólar.
Antes de la presidencia de Milei, el peso argentino estaba regulado y mantenido artificialmente depreciado, lo que tornaba atractivos los viajes al país para turistas extranjeros.
Durante ese tiempo, muchos chilenos aprovecharon para vacacionar en Argentina.
«Con 100 dólares obtenías una gran cantidad de pesos argentinos», dice Funk. Ahora, en cambio, «el tipo de cambio refleja de forma más realista el valor del peso argentino».
Por ende, «para los extranjeros, el país se ha encarecido considerablemente», explica.

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«Turista Feliz»
Aprovechando la llegada masiva de argentinos, Viña Outlet Park lanzó una campaña promocional llamada «Turista Feliz» para atraer a más compradores.
La directora de marketing del centro comercial, Carolina Cornez, indica que ofrecen ventajas especiales para turistas extranjeros. «Les otorgamos estacionamiento gratuito con solo mostrar sus pasaportes, además de descuentos adicionales en algunas tiendas».
Cornez también ha realizado viajes a Argentina con una delegación de la Cámara de Turismo chilena para fortalecer la cooperación con hoteles y empresas de transporte que enlazan Mendoza con Chile.
«Contamos con una amplia gama de productos que ellos no encuentran en su país», comenta Jorge Aranda, propietario de una tienda deportiva en el centro comercial.

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Pero no solo Viña del Mar ha experimentado un aumento en el número de compradores argentinos en los últimos años; otras ciudades, como Santiago, también lo han visto.
En la capital, uno de los lugares predilectos para argentinos es el centro comercial Parque Arauco, situado en un barrio acomodado.
Nicole Kabierschke, responsable de marketing de IKEA en la tienda sueca, que no opera en Argentina, indica que muchos argentinos visitan su local.
«Llegan muy temprano en la mañana y esperan con sus maletas antes de que abran las puertas», relata Kabierschke.
Vienen con las maletas vacías y se las llevan repletas.
Estos consumidores oportunistas están aprovechando una coyuntura cuyo tiempo de duración es incierto, al igual que es imprevisible si Milei continuará con su política de shock más allá de 2027, cuando finalice su mandato.
Lo que sucederá en el futuro con el turismo de compras en Chile aún está por determinarse.

