Asturias cuenta con una aldea habitada por una sola persona que National Geographic destaca como un lugar que parece detenido en el tiempo.

Rodeada de bosques, ríos y montañas, esta zona de Taramundi mantiene una arquitectura tradicional tan bien conservada que muchos la consideran un verdadero museo etnográfico al aire libre

Foto: Vista de una aldea de Taramundi, rodeada de bosques y atravesada por un arroyo, en plena Reserva de la Biosfera de Oscos-Eo y Terras de Burón. (TripAdvisor) Síguenos en Google Síguenos

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As Veigas, pequeña aldea de Taramundi ubicada en plena Reserva de la Biosfera de Oscos-Eo y Terras de Burón, se ha convertido en uno de los destinos rurales más destacados de Asturias. Su arquitectura tradicional, el entorno boscoso y su fidelidad a la esencia de tiempos pasados han captado la atención incluso de medios especializados como National Geographic.

Durante años fue un claro ejemplo de la despoblación rural más severa, llegando a contar con un único habitante permanente. Sin embargo, la apuesta por el turismo rural permitió recuperar antiguas viviendas tradicionales para alojar visitantes, generando así una nueva actividad económica que ha ayudado a conservar la arquitectura, el paisaje y la identidad de esta particular aldea de Taramundi, en el corazón de la Reserva de la Biosfera de Oscos-Eo y Terras de Burón.

La Asturias más tolkiana

El trayecto hacia As Veigas es parte esencial del recorrido. La carretera atraviesa un valle cubierto por castaños, carballos y abedules hasta llegar a un pequeño claro rodeado de naturaleza. Allí se encuentra una aldea que parece fusionarse con el paisaje gracias al uso tradicional de piedra, madera y pizarra.

National Geographic ha llegado a describir As Veigas como un «pueblo tolkiano«, una comparación clara al recorrer sus calles y observar sus casas de piedra, corredores de madera, hórreos y cabazos centenarios. Por su parte, la página oficial de Turismo de Asturias destaca que es un «núcleo de turismo rural que, por su autenticidad, se asemeja a un museo etnográfico«, al conservar casi intacta su arquitectura tradicional y el modo de vida que durante siglos definió al occidente asturiano.

La taberna donde la sidra se enfría en el río

Uno de los símbolos de As Veigas es el puente pequeño que cruza el río Turía. Antes de cruzarlo, un cartel con la frase «El puente aguanta» da la bienvenida a los visitantes. Al otro lado esperan calles empedradas, hórreos centenarios, corredores de madera y casas de piedra con tejados de pizarra que refuerzan la sensación de retroceder varios siglos en el tiempo.

Hoy en día, As Veigas ha encontrado en el turismo rural un medio para proteger su identidad sin perder su esencia. Los viajeros pueden alojarse en antiguas casas de piedra restauradas, pasear por calles casi intactas y detenerse en la pequeña taberna bajo un hórreo centenario, donde la sidra se enfría en el río y se sirven platos tradicionales como la fabada, la tortilla de queso Cabrales, el chorizo a la sidra, junto a distintas preparaciones caseras con miel y membrillo. Rodeada por bosques y montañas del occidente asturiano, la aldea conserva el encanto de lugares que parecen estar al margen del paso del tiempo.

As Veigas, diminuta aldea de Taramundi ubicada en plena Reserva de la Biosfera de Oscos-Eo y Terras de Burón, sigue siendo uno de los destinos rurales más especiales de Asturias. Su arquitectura tradicional, su entorno boscoso y su capacidad para mantener la esencia de otra época continúan atrayendo la atención de medios especializados como National Geographic.

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