El uso efectivo del tiempo libre contribuye a reducir riesgos de demencia, incluyendo Alzheimer

El pasatiempo ideal sería uno que combine actividad física, interacción social y desafío cognitivo

Un grupo de amigos jugando a las cartas (Magnific)

En España, hay más de 800.000 personas afectadas por la enfermedad de Alzheimer. Esta dolencia neurodegenerativa representa la causa principal de demencia, siendo responsable de entre el 50 y el 70% de todos los casos, según la Sociedad Española de Neurología (SEN). No obstante, se estima que hasta cuatro de cada diez casos podrían prevenirse.

El desarrollo de la demencia está fuertemente influido por el estilo de vida, dado que modificar ciertos hábitos podría evitar millones de casos a nivel global. Dentro de estas variables, las actividades de ocio resultan especialmente relevantes, lo que genera la pregunta de hasta qué punto los hobbies pueden disminuir el riesgo de aparición de demencia. Las evidencias científicas respaldan que tanto la selección de pasatiempos como su práctica sostenida son fundamentales para el bienestar cerebral.

PUBLICIDAD

En un estudio divulgado en The Conversation, investigadoras de la Universidad de Western Sydney (Australia) indicaron que el cerebro es capaz de generar conexiones neuronales adicionales gracias al aprendizaje, trabajos que exigen esfuerzo mental y la realización de tareas cognitivamente complejas. Este fenómeno se denomina “reserva cognitiva”.

Una reserva cognitiva elevada facilita una mejor adaptación al envejecimiento cerebral y al efecto de enfermedades, incluso antes de que surjan síntomas como la pérdida de memoria. Los pasatiempos y actividades lúdicas se consideran valiosos para fortalecer esta reserva, según una revisión sistemática que evidenció un menor riesgo de demencia entre quienes llevaban a cabo actividades de ocio, ya fueran de tipo físico (como caminar), cognitivo (resolver acertijos) o social (participar en clubes o asociaciones). Todas estas modalidades se vinculan a una disminución del riesgo de demencia, sin que se haya determinado que alguna sea notablemente superior.

PUBLICIDAD

Las decisiones diarias pueden influir en la aparición de demencia

El informe más actual sobre prevención, intervención y cuidados en demencia ha sido desarrollado por la Comisión Lancet, que identifica catorce factores de riesgo modificables a lo largo de las distintas etapas vitales. Este enfoque promueve la reducción o eliminación de dichos factores como método para aminorar la probabilidad de desarrollar demencia en la tercera edad.

Sin embargo, los autores del reporte subrayan que la aparición de la enfermedad no se puede atribuir exclusivamente a conductas personales y aclaran que nadie “tiene la culpa” por padecerla; más bien, destacan que las decisiones que se toman diariamente pueden contribuir a preservar la salud cerebral durante más tiempo.

PUBLICIDAD

La neuróloga Miriam Emil Ortíz ha elaborado un curso con un conjunto de recomendaciones para retrasar el avance de la enfermedad del Alzheimer

El ocio como factor protector de la salud cerebral

Las aficiones efectivas no se limitan a un solo tipo de estímulo, sino que combinan a la vez componentes como actividad física, estimulación cognitiva, conexión social, reducción del estrés, creatividad y sensación de logro. Por ejemplo, aunque jugar al solitario en el móvil implica un desafío mental, organizar una partida semanal de cartas con amigos añade interacción social, movimiento y emociones positivas, ampliando así los beneficios sobre la salud del cerebro.

Dentro de estos factores, la conexión social sobresale como un aspecto especialmente protector frente a la demencia. Según los datos presentados en el artículo de The Conversation, el aislamiento social por sí solo explica aproximadamente el 5% de los casos.

PUBLICIDAD

Aunque los hobbies no representan una solución definitiva contra la demencia, constituyen una estrategia accesible y práctica para abordar varios factores de riesgo al mismo tiempo. Al elegir una nueva afición, los especialistas aconsejan evaluar hasta qué punto el pasatiempo integra actividad física, interacción social y desafío mental. Cuantas más respuestas afirmativas se obtengan, mayor es la probabilidad de que la actividad favorezca el mantenimiento de un cerebro sano y activo.

Scroll al inicio