Edmond Rostand y su refugio en la pequeña Versalles vasca: joya Belle Époque con salón chino y jardines románticos

Esta residencia construida por el reconocido escritor de ‘Cyrano de Bergerac’ combina arquitectura neovasca, interiores artísticos y amplios espacios verdes a pocas horas de Euskadi

Foto: La mansión donde vivió el dramaturgo francés destaca por su arquitectura neovasca y sus amplios jardines. (Google)
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Muy próximo a la frontera española, oculto entre jardines geométricos, pérgolas y extensas láminas de agua, se encuentra una de las residencias más impresionantes del sur de Francia. La Villa Arnaga, relacionada de forma permanente con el autor de Cyrano de Bergerac, se ha convertido en una opción cultural cada vez más demandada por quienes viajan desde Euskadi en busca de historia, arquitectura y naturaleza.

A solo dos horas de Bilbao, en el municipio vascofrancés de Cambo-les-Bains, Edmond Rostand construyó a principios del siglo XX una vivienda inspirada en la arquitectura tradicional vasca, pero dotada con comodidades muy avanzadas para su época. El autor de Cyrano de Bergerac se estableció allí tras padecer problemas pulmonares y descubrir el clima benigno del País Vasco francés, donde finalmente creó una de las obras más representativas del movimiento neovasco.

Una residencia adelantada a su época

La propiedad comenzó a construirse en 1903 bajo la supervisión del arquitecto Joseph-Albert Tournaire. Rostand intervino activamente en todos los detalles del diseño, desde la distribución interna hasta el diseño de los jardines. La villa incluía innovaciones poco comunes en ese entonces, como electricidad en todas las habitaciones, agua caliente y una sala de hidroterapia inspirada en las corrientes higienistas vinculadas a los descubrimientos de Louis Pasteur.

El interior de Villa Arnaga conserva gran parte del diseño original impulsado por Edmond Rostand a comienzos del siglo XX. La mansión reúne frescos, pinturas y elementos decorativos creados por artistas vinculados a la Belle Époque, tales como Georges Delaw, Gaston La Touche, Clémentine-Hélène Dufau y Jean Veber. También se mantienen muebles realizados específicamente para la casa, maderas talladas y espacios singulares como el salón chino, decorado con lacas y detalles orientales. Según la oficina de turismo de Cambo-les-Bains, el dramaturgo ideó Arnaga como una suerte de escenario permanente donde cada habitación debía reflejar su universo creativo y el refinamiento artístico del periodo.

Jardines monumentales con vistas a los Pirineos

Uno de los principales atractivos de Villa Arnaga son sus jardines, que abarcan más de quince hectáreas y cuentan con la distinción de «Jardines Notables». En la parte orientada al este, Edmond Rostand diseñó un jardín a la francesa con una extensa pérgola, parterres geométricos, estanques y setos recortados ante la panorámica de los Pirineos. En la sección oeste planteó un jardín de inspiración inglesa, mucho más natural y abierto, con senderos curvos, árboles centenarios y zonas concebidas para el paseo. La implicación del escritor fue tal que transportó en carretas árboles maduros, cipreses y flores desde París para que la finca ofreciera una apariencia histórica desde el momento de su inauguración.

En la actualidad, Villa Arnaga opera como museo y permite visitar tanto las estancias originales en las que residió Edmond Rostand como sus jardines históricos. Durante abril, mayo, junio, septiembre, octubre y noviembre abre de 11:00 a 18:00 horas de martes a viernes y de 10:00 a 18:00 horas los sábados y domingos, mientras que en julio y agosto funciona de 10:00 a 18:00 horas. La entrada general tiene un coste de 10 euros, aunque hay tarifas reducidas: 7,50 euros para socios, 4 euros para estudiantes y jóvenes de 12 a 18 años, 2,50 euros para niños de 7 a 11 años y acceso gratuito para menores de siete años. Además, existe la opción de visitar únicamente los jardines por 6,50 euros.

Muy próximo a la frontera española, oculto entre jardines geométricos, pérgolas y extensas láminas de agua, se encuentra una de las residencias más impresionantes del sur de Francia. La Villa Arnaga, relacionada de forma permanente con el autor de Cyrano de Bergerac, se ha convertido en una opción cultural cada vez más demandada por quienes viajan desde Euskadi en busca de historia, arquitectura y naturaleza.

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