El exjugador del Atlético de Madrid y Chelsea —entre otros clubes— se mostró abierto al hablar sobre su elección de no jugar con Brasil para representar a la selección española.
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Diego Costa es una de las figuras más destacadas en la historia reciente del Atlético de Madrid y uno de los delanteros más intensos y determinantes que ha tenido el fútbol español en los últimos diez años.
El hispano-brasileño dejó una marca imborrable en el equipo rojiblanco gracias a su fuerte carácter competitivo, agresividad en el campo y capacidad goleadora en los momentos decisivos.
En sus dos etapas con el Atlético, Costa logró la Supercopa de Europa en 2010, 2012 y 2018, ganó la Copa del Rey en 2013 y, especialmente, la histórica Liga de 2014, uno de los grandes logros del club en el siglo XXI.
Esa temporada estuvo además marcada por la notable trayectoria del equipo en la Champions League, donde el Atlético llegó a la final en Lisboa, aunque terminó perdiendo en la prórroga frente al Real Madrid.
El delantero fue un símbolo clave en el Atlético dirigido por Simeone. Su intensidad encajó perfectamente con la filosofía del técnico argentino y pronto se convirtió en un elemento fundamental para el conjunto.
Diego Costa entrenando con el Atlético de Madrid
Costa pasó siete temporadas vistiendo la camiseta rojiblanca y fue crucial en la evolución del Atlético hasta convertirse en uno de los clubes más fuertes de Europa.
La campaña 2013-14 marcó el punto culminante en su trayectoria. Diego Costa registró una temporada sobresaliente, superando los treinta goles y situándose entre los delanteros más temidos del continente.
La compleja decisión
Su rendimiento captó la atención internacional y despertó un intenso debate respecto a su futuro en el ámbito de las selecciones nacionales.
Nacido en Lagarto, Brasil, Costa incluso debutó con la selección brasileña el 21 de marzo de 2013 en dos partidos amistosos.
No obstante, al no disputar encuentros oficiales y contar con la nacionalidad española, finalmente optó por defender los colores de España, una elección que generó gran controversia en Brasil.
Con la selección española jugó en los Mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018, aunque nunca se sintió completamente integrado en el entorno de La Roja.
Años después de esos logros, Diego Costa volvió a ser noticia tras aparecer en el podcast El camino de Mario, presentado por el exfutbolista Mario Suárez, excompañero suyo en el Atlético de Madrid.
Fiel a su estilo directo y sin filtros, el delantero repasó varios momentos delicados de su carrera, ofreciendo declaraciones que no han pasado desapercibidas.
Uno de los pasajes más comentados vino al evocar su salida del Atlético hacia el Chelsea en 2014. Costa admitió el fuerte vínculo emocional que mantiene con el club madrileño: «Fue el club más importante de mi carrera. Pero también fue el que más me dolió», afirmó con firmeza.
Además, dejó entrever que su relación con Simeone se deterioró con el paso del tiempo, especialmente tras los títulos conseguidos juntos.
Durante la charla, lanzó varios comentarios irónicos hacia el técnico argentino: «Los brasileños no son como los argentinos. Cholo, dame la mitad de tu sueldo…», dijo entre risas. En otro momento añadió, guiñando un ojo a la cámara: «Gracias, Cholo. De nada».
Muy distinto fue el tono al referirse a José Mourinho, entrenador con quien coincidió en el Chelsea y con quien ganó la Premier League. «Para mí es uno de los mejores entrenadores que tuve», afirmó, resaltando la confianza que el técnico portugués depositó en él durante su etapa en Inglaterra.
Diego Costa.
Costa también se sinceró sobre su elección de jugar con España y no con Brasil. A pesar de haber vestido la camiseta española durante años, confesó que nunca llegó a sentirse completamente integrado: «Elegí jugar con España, pero nunca he dejado de sentirme extranjero», reconoció.
Fuera del fútbol, el exdelantero mostró de nuevo esa personalidad espontánea y poco convencional que siempre le ha caracterizado. Incluso bromeó aceptando que no es un modelo a seguir en cuanto a alimentación: «Tomo refrescos, Coca-Cola… No soy un buen ejemplo en la comida», afirmó.
Con su autenticidad habitual, Diego Costa reafirmó por qué continúa siendo uno de los personajes más carismáticos, polémicos y genuinos del fútbol actual.

