Las claves
Feijóo desafía al PNV y a los aliados del PSOE a respaldar una moción de reprobación contra el Gobierno debido a la reiteración de escándalos de corrupción.
El PP acusa al Ejecutivo de Sánchez de un colapso político y ético, demandando que asuma las responsabilidades, incluyendo la disolución de las Cortes o la dimisión.
La moción popular menciona casos judiciales que involucran a Zapatero, Begoña Gómez y otros integrantes del entorno de Moncloa, señalando un contexto de «fin de ciclo» para el PSOE.
El PP presenta la moción como un examen para el PNV y los socios, exigiendo que no continúen apoyando al Gobierno ante la «montaña de corrupción» denunciada.
Alberto Núñez Feijóo aún no propone una moción de censura, pero sí desafía al PNV y al resto de socios de Pedro Sánchez con una moción de reprobación al Gobierno que se votará este miércoles en el Senado.
El PP afirma que «las palabras no son suficientes», en referencia al aviso del líder del PNV, Aitor Esteban, el pasado domingo, y considera que no actuar contra la corrupción «es tan irresponsable como prolongar la legislatura».
Este anuncio tuvo lugar en la rueda de prensa de Borja Sémper, tras el Comité de Dirección cada lunes en Génova. Los populares buscan aprovechar el debate en la Cámara Alta para obligar a los aliados del PSOE a posicionarse en medio de una ronda continua de escándalos… o para evidenciar su postura.
El texto registrado por el Grupo Popular señala un «colapso político y moral» en Moncloa, atribuyéndole un desgaste de la integridad pública, la instrumentalización partidista de las instituciones y una serie incesante de casos de corrupción que afectan tanto al Gobierno como al PSOE.
Basándose en esta evaluación, el PP solicita que el Senado repruebe la conducta del Ejecutivo por su falta de asunción de responsabilidades políticas.
El punto esencial de la moción se encuentra en su cuarto apartado, que insta al Gobierno a «actuar conforme a las reglas democráticas» y a aceptar sus responsabilidades «poniendo fin, mediante los mecanismos previstos en la Constitución, a la actual situación de bloqueo».
Fuentes del PP indican que esto también constituye un reto a Sánchez: que disuelva las Cortes y convoque elecciones anticipadas o que dimita para que el PSOE elija otro candidato con el respaldo suficiente en el Congreso.
«Observador» y «opción»
Sémper dirigió sus críticas principalmente al PNV, exigiéndole coherencia con sus comentarios sobre la «anomalía política» que atraviesa España. Señaló que si los nacionalistas vascos consideran «irresponsable» extender la legislatura, entonces «también lo es continuar apoyando» en el Congreso al Gobierno de Sánchez.
«Hasta ahora, dada la situación, es razonable pensar que no se esperan acciones de su parte«, afirmó. No obstante, calificó este momento como una oportunidad decisiva para quienes han mantenido la mayoría parlamentaria, pese a la avalancha de casos de corrupción que rodean a Sánchez, al PSOE y a Moncloa.
Sémper subrayó que la atención política y mediática no debe centrarse «en lo que hará Feijóo«, dándolo por sentado, sino «en lo que han hecho Zapatero y Sánchez» y en la respuesta de sus socios.
Según el partido de Alberto Núñez Feijóo, la presión «debe estar dirigida» hacia Moncloa y Ferraz, no hacia la cúpula del PP en Génova.
En este contexto, insistió en que el escándalo que afecta al expresidente y el cerco judicial alrededor del actual jefe del Ejecutivo hacen que la situación sea «insostenible, preocupante y extremadamente grave».
El PP se presenta así como «observador» vigilante y como una «opción» preparada.
Por eso, mientras traslada a los socios el peso de justificar cada aval que mantenga vivo al Gobierno, este martes Feijóo acude a Sevilla a un evento de entrega de vivienda pública con el alcalde de la ciudad, José Luis Sanz.
La moción
La moción del PP describe el bloqueo político a través de un repaso detallado de los casos de corrupción registrados en esta legislatura, en la que «no hay Presupuestos, no se aprueban leyes, y solo se atacan jueces, periodistas y a quienes señalan la corrupción del sanchismo».
La UCO sostiene que la cátedra que dirigía conjuntamente Begoña Gómez en la UCM manipuló la contratación del software para beneficiar a Deloitte, con adjudicaciones «premeditadas» y gestionadas solo para «aparentar legalidad».
El informe de los investigadores indica que la consultora comenzó a trabajar antes de ser formalmente adjudicataria y que los pliegos se ajustaron a sus condiciones.
También los investigadores contradicen la versión de la esposa de Pedro Sánchez y concluyen que el software ligado a su cátedra ya estaba en producción y «listo para su uso».
La Guardia Civil confirma que la herramienta se ofreció a pymes en talleres, estuvo accesible en línea y llegó a tener más de un centenar de usuarios finales hasta septiembre de 2024.
En este contexto, y con los socios comenzando a distanciarse, aumenta la preocupación dentro del Gobierno y del PSOE, que temen que prolongar la legislatura hasta 2027 solo intensifique el desgaste causado por las causas judiciales que involucran a José Luis Rodríguez Zapatero, Begoña Gómez y el resto del entorno de Sánchez.
Líderes socialistas reconocen un clima de «fin de ciclo» y consideran cada nueva audiencia judicial, desde la imputación de Zapatero hasta los procesos contra José Luis Ábalos o el juicio que comienza esta semana contra el hermano del presidente, David Sánchez, como un obstáculo que dificulta la resistencia.
Los informes de la UDEF revelados este fin de semana por EL ESPAÑOL calculan en más de cuatro millones de euros los ingresos de Zapatero y sus hijas entre 2020 y 2025, entre la red de Julito, consultorías y conferencias.
La Policía atribuye 2,5 millones al denominado «Grupo Zapatero» y detalla pagos de empresas españolas, chinas y venezolanas, destacando que la esposa del expresidente canceló una hipoteca de 500.000 euros menos de un año después de haberla contratado.
Zapatero intentó cobrar por sus gestiones sin vincularse directamente al intermediario ni aparecer públicamente como un lobista en el rescate de Plus Ultra. La narración resalta el papel de intermediarios como Julio Martínez y el uso de lobbies y consultoras para canalizar en sombra los honorarios del expresidente.
El análisis empresarial subraya el derrumbe de la teoría de que ‘Julito’ engañó a Zapatero, porque los contratos y los movimientos de dinero indican que el expresidente estaba implicado en las operaciones.
Los informes señalan que sin el respaldo político y relacional de Zapatero muchas de las gestiones del empresario no habrían sido posibles, reforzando la idea de un entramado diseñado para lucrarse con operaciones como el rescate de Plus Ultra.
La moción incluye en su exposición numerosos otros casos para argumentar la «reprobación» a las «conductas del Gobierno» de Pedro Sánchez.
Se mencionan, entre otros, el caso de Leire Díaz, conocida como la fontanera del PSOE; el de Antxon Alonso, socio de Santos Cerdán en Servinabar; el caso Hidrocarburos, «que aún permanece reservado pero es el más grave en términos económicos»; y el del ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, «primer condenado del único caso cerrado hasta ahora», según fuentes del PP…
Cabe añadir que este lunes, en medio de esta oleada de casos, la Asociación de Fiscales ha tomado el liderazgo en la defensa del Estado de derecho, llevando a la Justicia europea los nombramientos en la Fiscalía General del Estado, que consideran «ajenos a los méritos» y basados en afinidades ideológicas.
La demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sostiene que el modelo avalado por el Tribunal Constitucional establece una discrecionalidad que, según la AF, vulnera los principios de mérito y capacidad en la Carrera Fiscal.
De cara a los próximos días, Sémper ubicó el debate sobre la moción de reprobación en el Senado como una prueba decisiva para el PNV y los demás aliados. Considera que será la oportunidad para verificar «si continúan mirando hacia otro lado» o si deciden alejarse de la «montaña de corrupción» que denuncia el PP.
Simultáneamente, el portavoz popular recordó que su partido «no descarta ninguna herramienta política», aunque evitó especificar próximos pasos.
El mensaje que quiso transmitir es que la responsabilidad está en el tejado del Gobierno, del que no esperan «nada», y en los socios de Sánchez: serán ellos quienes elijan si la legislatura termina «en esta podredumbre» o si se abre un camino anticipado hacia una «alternativa regeneradora».

