Las claves
El empresario venezolano Danilo Diazgranados se refería a José Luis Rodríguez Zapatero como «Zorro», «Z» o «ZZZZ» en conversaciones privadas donde se trataban temas de favores y recompensas.
La jueza Collazos indica que los mensajes revelan acciones que podrían configurarse como delitos de cohecho, tráfico de influencias y corrupción empresarial, relacionando a Zapatero y a una estructura organizativa jerárquica.
Las investigaciones apuntan a transferencias de Diazgranados a la empresa What The Fav, propiedad de las hijas de Zapatero, y a la intermediación del abogado Miguel Palomero en asuntos económicos y concesiones.
Los directivos de Plus Ultra debatían abiertamente la necesidad de ejercer presión sobre Zapatero para acelerar ayudas públicas, asumiendo que sus gestiones serían retribuidas tras el rescate con fondos públicos.
«Zorro», «Z» o «ZZZZ». Así nombraba el empresario venezolano Danilo Diazgranados al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en un chat denominado ‘DANILO-ESPAÑA’ intervenido en el despacho del abogado Miguel Palomero.
En esta comunicación aparecen diálogos detallados de Diazgranados, quien «mantiene una relación personal y económica» con el expresidente, según el auto emitido por la jueza Collazos.
La magistrada, que llevaba una investigación derivada del caso Plus Ultra luego remitida a la Audiencia Nacional, señala que los intercambios de mensajes entre Palomero y Diazgranados «evidencian acciones específicas a lo largo de varios años» que podrían constituir delitos como «cohecho, tráfico de influencias y corrupción en los negocios».
Todo esto en el marco de «una organización jerarquizada, estructurada y con intención de permanencia».
Diazgranados es un empresario venezolano que las autoridades relacionan con una red de intereses económicos que trasciende las fronteras españolas.
El caso incluye que este empresario utilizaba a Palomero para gestionar «sus asuntos económicos en España, incluyendo favores y recompensas al comisario de Barajas Jesús María Gómez Martín».
También menciona de forma explícita la intervención de «Zorro«, es decir, Zapatero, ante altos directivos de Repsol para facilitar que Diazgranados lograse la distribución de lubricantes de la petrolera en Venezuela en diciembre de 2023, lo que según la magistrada constituiría «un delito de corrupción empresarial«.
En diálogo con EL ESPAÑOL, Repsol ha rechazado categóricamente cualquier vínculo comercial o de otra índole con Danilo, asegurando que «opera bajo estrictos principios de transparencia, integridad y acatamiento a la legalidad en todos los países donde está presente».
La actividad de Diazgranados refleja la lógica de la supuesta estructura: un empresario extranjero (Diazgranados) se apoya en un abogado de confianza (Palomero) para coordinar sus movimientos en España y, mediante él, canaliza pagos, favores y gestiones hacia personas con capacidad de desbloquear puertas tanto en el ámbito policial, empresarial como político.
La alusión al comisario de Barajas se encuadra en esa red, al igual que las menciones continuas a Julio Martínez Martínez, conocido como «Julito«, a quien la investigación sitúa como figura clave para la tramitación del rescate de Plus Ultra.
Diazgranados, Palomero y What The Fav
De acuerdo con las pesquisas, What The Fav, la empresa de las hijas de Zapatero, habría recibido pagos de Danilo Diazgranados.
El nombre de esta empresa también aparece en un Excel que contiene una lista de clientes de Análisis Relevante, la compañía administrada por Julio Martínez Martínez.
Los agentes de la UDEF detectaron otra conversación entre Palomero y Diazgranados donde éste último expresa que Julito «es el banco del jefe«, aludiendo al papel del empresario como presunto testaferro del expresidente.
Por otro lado, Palomero no figura en el expediente judicial como un simple agente externo: su despacho fue intervenido el 24 de octubre de 2024.
Los documentos judiciales describen a Palomero como un intermediario con la capacidad de interactuar tanto con empresarios como con funcionarios públicos y mandos policiales.
Una persona a la que se recurría para estructurar operaciones económicas y también para gestionar asuntos delicados en diferentes niveles del Estado.
De hecho, el juez Calama registra que el 31 de diciembre de 2020 Palomero entregó 20.000 euros en efectivo a Rodolfo Reyes, principal accionista de Plus Ultra, además de dos abonos adicionales de 3.000 euros a «Alejandra» y 2.000 euros a «Jess», identificada como Jésica Rodríguez, amiga de José Luis Ábalos.
«Pana» y «el contacto»
Paralelamente al chat ‘DANILO-ESPAÑA’, los informes de la UDEF incluyen comunicaciones internas de la dirección de Plus Ultra donde se menciona a Zapatero con total naturalidad, tratándolo como parte integral del mecanismo.
En una de esas conversaciones, entre Rodolfo Reyes, Roberto Roselli, Alejandro Delgado y Raif El Argie, directivos y accionistas de la aerolínea, discuten los «próximos pasos» para avanzar con el rescate.
Roselli responde directamente: «Ahora hay que apretar al Zapa«, expresando la urgencia por presionarlo para que actúe de forma rápida.
Los directivos deliberan sobre la conveniencia de contactar con Zapatero y con «el tocayo» (Julito) para acelerar los procedimientos con la SEPI y «lograr que esto se resuelva pronto«, refiriéndose al proceso de ayudas públicas.
A Zapatero le llaman «el pana» o «el contacto«, mientras que a Julio le atribuyen el apodo «el lacayo«, una clasificación que sitúa al expresidente en la cúspide de la red de influencia que buscaban activar, y a Martínez como el ejecutor.
Incluso hay mensajes donde los propios responsables de la aerolínea reconocen que están siendo atendidos gracias a «altas recomendaciones» y asumen sin dudas que «nuestro pana Zapatero está detrás«, según palabras de Reyes.
En otro diálogo, el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, sintetiza la estrategia respecto al rescate y el pago posterior por las gestiones de Zapatero así: «Vamos a conseguirlo aunque tengamos que pagar un poco«.
Esta expresión es interpretada por la UDEF como una admisión explícita de que será necesario compensar las posibles gestiones de Zapatero a cambio de la ayuda financiada con dinero público.

