Su círculo más cercano considera que, al haber «utilizado» su nombre previamente en negocios, también puede hacerlo ante el juez

El martes a las 7:30 de la mañana, José Miguel Vidal, primo de José Luis Rodríguez Zapatero, informó a sus amigos y principales colaboradores del ex presidente del Gobierno que el juez Calama le había enviado una citación como imputado para el 2 de junio. Junto con la citación, también recibió el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). La primera impresión que Zapatero compartió con su entorno fue calificar el auto como «un delirio». Destacó como principal argumento la inclusión de Gertrudis Alcázar en la supuesta trama: «Involucran a mi secretaria» por enviar «las facturas», expresaba su asombro en las primeras conversaciones.
El ex presidente, quien estuvo en el cargo entre 2004 y 2011, y actual referente de la estructura «plurinacional» que sostiene a Pedro Sánchez, difundió un vídeo en el que negó de forma tajante haber gestionado «ante ninguna administración pública» el rescate de la aerolínea española de capital venezolano Plus Ultra, la cual recibió préstamos estatales por 53 millones de euros para afrontar la crisis de la pandemia.
En las siguientes 48 horas, su círculo más cercano y algunos políticos de su ámbito le recomendaron adelantar su declaración ante el juez para fortalecer su defensa, pero su abogado, Víctor Moreno Catena, se opuso. Moreno, reconocido penalista, presidente de la Unión Española de Abogados Penalistas y vicepresidente de la Federación Europea de Abogados Penalistas, aconsejó incumplir, al menos por el momento, su promesa de ofrecer explicaciones a la prensa. Esto sería hasta después de comparecer como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ya que pocas situaciones disgustan tanto a un juez como ver que un imputado lo contradice o desacredita públicamente.
Sin embargo, la mayor preocupación del entorno de Zapatero no recae en el juez, sino en la figura clave de la presunta red: Julio Martínez Martínez, propietario de Análisis Relevante y amigo personal del ex presidente. Según coinciden tres fuentes cercanas al ex secretario general del PSOE en diálogo con EL MUNDO, día a día aumenta la inquietud ante la posibilidad de que Julito —como lo llaman algunos— opte por una estrategia similar a la del comisionista Víctor de Aldama, es decir, colaborar con la Justicia y dirigir las acusaciones contra Zapatero a cambio de obtener beneficios procesales.
«Él es el eslabón débil», describen con claridad fuentes del entorno del ex presidente. Temen que el precedente del caso mascarillas influya en la decisión del amigo de Zapatero y provoque un cambio en la estrategia legal. Sobre todo, destaca un hecho que los tomó por sorpresa: las declaraciones que Martínez hizo a Okdiario el martes. «Nunca imaginé que un ex presidente del Gobierno podría ser imputado, menos aún Zapatero; pensaba que se libraría de todo esto», afirmó. Es decir, no lo defendió ni aseguró que todo se hubiese realizado conforme a la legalidad, sino que manifestó su creencia de que Zapatero contaba con una suerte de inmunidad de facto. «Pensaba que algo así no podía suceder en un país como España; no concibo que hayan podido incluso entrar a su casa, siendo ex presidente», aseguró.
Tanto lo que no expresó como lo que sí manifestó son interpretados como avisos implícitos, casi rozando la amenaza velada. En el entorno de Zapatero sostienen que el ex presidente es muy frío y analítico, pero que «teme» que el caso pueda desmoronarse por ese lado. Consideran que, si Julito ya «utilizó» antes el nombre del dirigente leonés en sus negocios, ahora también podría hacerlo para su beneficio en el ámbito penal.
Cabe recordar que, durante la comisión de investigación del caso Plus Ultra en el Senado, Martínez asintió cuando el senador del PP Juan José Sanz le preguntó si era cierto que el dinero que recibía Análisis Relevante por el rescate de la aerolínea terminaba en la familia Zapatero, como informó este diario. Tal como reveló en exclusiva EL MUNDO el pasado 19 de enero, los pagos al asesor externo de Plus Ultra y amigo cercano de Zapatero se canalizaron a través de la sociedad instrumental Análisis Relevante. Asimismo, este periódico descubrió la existencia de un contrato mediante el cual Martínez acordaba con la compañía aérea el cobro del 1% del importe de los préstamos concedidos.
Otras fuentes sostienen que Plus Ultra no llegó a abonar ese 1%, y que el acuerdo con el asesor era una cantidad fija por gestiones realizadas. Posteriormente, durante la pandemia, Julito se ofreció para «ayudar» en agilizar el rescate planteándole esa propuesta del 1%, la cual no fue aceptada y, por lo tanto, no se efectuó ningún pago.
Lo que señala el juez Calama en el auto es que no hay pruebas de que ese pago se realizara «en España», pero sí indicios de que podría haberse canalizado mediante una sociedad off-shore. Además, apunta a Dubái, aunque no existen evidencias de que esas empresas se hayan creado en el emirato árabe. «Idella firmó con Plus Ultra un contrato para cobrar el 1% del rescate (530.000 euros), y la proximidad temporal entre dicho contrato (19.01.2021), el inicio de gestiones para constituir Landside (26.01.2021) y la ausencia de pagos en España sugieren que la sociedad off-shore podría haberse creado para canalizar ese cobro», indica el auto.

