Joven científico autodidacta de 21 años crea tecnología para convertir residuos plásticos en gasolina y diésel

Científico autodidacta de 21 años desarrolla un sistema que transforma los desechos plásticos en gasolina y diesel

Los plásticos forman una de las mayores fuentes de residuos en el planeta, por lo que existen numerosos proyectos dedicados a darles un nuevo uso. Entre estos, se incluye la fabricación de nuevos envases, muebles e incluso tejidos; sin embargo, un joven estadounidense afirma haber desarrollado una forma sorprendente de reaprovechar el plástico.

Con apenas 21 años, Julian Brown ha creado un aparato capaz de convertir residuos plásticos en combustible a través de un proceso térmico que descompone estos materiales mediante calentamiento controlado.

Motivado por una idea que llevaba tiempo rondando su mente, Brown inició una investigación autodidacta. Empezó realizando experimentos en su hogar para identificar qué tipos de plásticos podían procesarse, cómo triturarlos correctamente y cómo ajustar la temperatura para impedir una combustión directa que dañaría el proceso.

El proyecto se fundamenta en el principio de la pirólisis, un procedimiento termoquímico que descompone materia orgánica y plásticos aplicando calor intenso sin presencia de oxígeno. Este método evita la combustión y produce tres productos: gases, líquidos (como bioaceites) y un residuo sólido (carbón o biochar).

Aunque inicialmente su meta no era fabricar grandes cantidades de combustible sino comprobar que el plástico podía descomponerse en condiciones controladas, el éxito y la viralización del proyecto llevaron a Brown a profesionalizar su sistema a través de una startup llamada NatureJab. Aun así, permanecen desafíos por delante, como obtener validaciones independientes, asegurar la repetibilidad de las pruebas, implementar controles de calidad y protocolos de seguridad rigurosos.

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