El expresidente recibió 490.000 euros por «16 informes escritos, informes orales y Zooms mensuales»

José Luis Rodríguez Zapatero emitió 36 facturas a la sociedad Análisis Relevante, por las que obtuvo 490.780 euros, incluyendo conceptos como viajes a Marruecos, Colombia o China con el fin de «captar clientes» y «recopilar información relevante sobre dichos países». EL MUNDO ha confirmado que el ex presidente del Gobierno facturó a esta entidad bajo su nombre entre junio de 2020 y marzo de 2025.
Además de estos desplazamientos internacionales, en los que sostuvo «reuniones y fortaleció vínculos de interés» para la consultora dirigida por su amigo Julio Martínez, Zapatero cobró por la elaboración de «16 informes escritos» y por el ofrecimiento de «asesorías verbales». De igual forma, las facturas emitidas por Zapatero como persona física y registradas en Hacienda incluyen la realización periódica de «Webinars y Zooms» mensuales.
Los documentos incautados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía (Udef), a los que tuvo acceso este medio, muestran que Zapatero inició en 2020 con tres facturaciones a Análisis Relevante. En el año siguiente, la cantidad aumentó a 7 facturas. Durante 2022 y 2023, se registraron 8 facturas en cada año. En 2024, Zapatero envió otras 7. Finalmente, en 2025, último período en el que recibió pagos de esta sociedad en investigación, se localizaron 3 recibos.
El juez de la Audiencia Nacional encargado del caso Plus Ultra, que ha decidido imputar a Zapatero, cuestiona los conceptos oficiales plasmados en la documentación de la empresa y afirma que Análisis Relevante «aparece en la investigación como una pieza instrumental dentro de una red financiera diseñada para canalizar recursos procedentes de múltiples sociedades -principalmente Plus Ultra, así como Sofgestor, Grupo Aldesa e Inteligencia Prospectiva– hacia individuos relacionados con la organización».
Destacan en este entramado Zapatero y la empresa de sus hijas, Whathefav, que recibió de la sociedad gestionada por Martínez 239.755 euros supuestamente por trabajos de marketing digital.
El magistrado José Luis Calama enfatiza que Análisis Relevante, lejos de funcionar como una consultora tradicional, desarrollaba una actividad que «no corresponde a una lógica comercial independiente».
Por el contrario, señala el juez del Juzgado de Instrucción 4, esta sociedad respondía a «un patrón de recepción y redistribución de fondos que coincide temporalmente con gestiones encaminadas a influir en la concesión de subvenciones públicas«. Entre estas destaca el rescate público de la aerolínea española de capital venezolano Plus Ultra, que supuso una inyección de 53 millones públicos, situando a Zapatero como una figura central en el proceso.
«En conjunto», continúa la resolución que imputa al ex presidente socialista, «la actividad de Análisis Relevante muestra una estructura financiera destinada a simular servicios de consultoría, crear contratos y facturas que dotan de apariencia legal a los pagos y canalizar recursos provenientes de empresas con intereses en obtener ayudas públicas hacia miembros de la red».
«La coincidencia temporal entre los hitos administrativos, las comunicaciones intervenidas, los contratos firmados y los flujos económicos recibidos y enviados por Análisis Relevante constituyen indicios sólidos que apuntan a su función como pieza clave dentro de la estructura delictiva», expone el juez Calama.
Este diario ha podido conocer que Zapatero se encuentra en proceso de preparación para declarar ante el juez junto a su abogado, Víctor Moreno Catena, donde planea refutar las imputaciones y justificar su papel como consultor estratégico.
Según su declaración tras la publicación de los pagos de Análisis Relevante hacia el ex presidente el pasado 19 de enero, destacará su experiencia como jefe del Ejecutivo español y la realización de «más de un centenar de viajes», que le brindaron conocimientos importantes para ciertas empresas que recurrieron a los servicios de la consultora de Martínez.
Asimismo, defenderá que fue él quien redactó personalmente los 16 informes escritos que ya obran en poder de la Policía Judicial y afirmó que su actividad no puede calificarse como delictiva.
Sin embargo, para el juez que ha imputado por primera vez en democracia a un ex presidente del Gobierno, Zapatero es el presunto cabecilla de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad es «la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el uso de influencias ante órganos públicos en favor de terceros, principalmente Plus Ultra».
«En la cúspide de la organización se encuentra Rodríguez Zapatero», enfatiza el titular del Juzgado de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional, «quien ejerce el liderazgo estratégico y mantiene relaciones institucionales y empresariales de alto nivel». Según el magistrado, desde «su oficina de Ferraz – centro de coordinación de la red – se dan instrucciones, se elaboran documentos, se gestionan comunicaciones sensibles y se articula la operativa financiera y societaria».
Con esta base, el juez autorizó el pasado martes el registro en la oficina del histórico líder socialista, en la de sus hijas, propietarias de la empresa de marketing Whathefav, así como en varias sociedades vinculadas a la trama. Según Calama, las comisiones totales recibidas por el ex presidente ascenderían a 1.948.857 euros, repartidos en 1.525.078 euros para Zapatero y 423.779 euros para sus hijas.
Otro eje importante en la imputación es un contrato mediante el cual Martínez acordó con Plus Ultra el cobro del uno por ciento del rescate. La investigación judicial ha conseguido demostrar que el pago de dicha comisión se canalizó mediante una sociedad en Dubai controlada por el ex presidente.
La Policía ha intervenido una gran cantidad de comunicaciones de los altos cargos de la aerolínea que abordan explícitamente la intención de pagar comisiones a cambio del rescate gubernamental. En una de ellas, el máximo ejecutivo de Plus Ultra, Roberto Roselli, comenta al principal accionista, Rodolfo Reyes, que estaba en contacto con «el lacayo» de Zapatero, refiriéndose al empresario Martínez, y que éste «le habló de la estructura mercantil montada para percibir las mordidas». «Ya le comentó a Julio (Martínez Sola, presidente de la compañía aérea) que armaron su finance boutique. Eso es por donde vendrá la mordida», añadió.
En junio de 2020, Reyes volvió a abordar el pago de comisiones a cambio del rescate y preguntó a Roselli si la «mordida» ya estaba cuantificada. Roselli respondió que «no», pero consideró que si prosperaban las gestiones de Julio Martínez «vale la pena pagar». En el marco de esta estrategia también discutieron la posibilidad de acceder al entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y revelan que habían contactado con Koldo García y concertado una reunión con el ex secretario de Estado Pedro Saura. Incluso la resolución incluye referencias a pagos a Jésica, la prostituta que mantuvo una relación con Ábalos, realizados por empresarios vinculados a Plus Ultra.
El juez sostiene que tanto el ex presidente como su amigo Martínez adoptaron comportamientos destinados a evitar establecer un vínculo directo entre ellos y los involucra en operaciones de mayor magnitud relacionadas con el oro y el petróleo.

