Los países de la UE duplicaron su producción en la economía verde en menos de 10 años. ¿Continuará esta tendencia a pesar de ciertos retrocesos en las políticas ecológicas?
Ante la guerra en Irán y las tensiones globales que siguen generando incertidumbre en los mercados energéticos, las energías renovables han recuperado protagonismo como una vía para que Europa fortalezca su independencia energética.
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El uso dentro del bloque alcanzó casi el 50%, según Eurostat, con países como Austria y Suecia que ya satisfacen el 90% de su demanda energética mediante fuentes renovables.
Aunque la mayor parte de la energía verde proviene de la eólica (38%) y la hidroeléctrica (26%), la fuente con mayor crecimiento es la solar, que pasó de apenas un 1% en 2008 a más del 23% en 2024.
Los expertos aseguran que los paneles fotovoltaicos podrían superar incluso a la hidroeléctrica en producción energética «en los próximos años».
¿Cuál es el sector verde más rentable?
El reciclaje beneficia al medio ambiente y, aparentemente, también a la economía.
El manejo de residuos encabeza como el sector más rentable de la economía verde en la UE, según datos recientes de Eurostat.
En 2023, generó más de 200 millones de euros, lo que representa un aumento del 78% en una década.
Esto es el doble de lo producido por las actividades que le siguen en valor, la gestión de aguas residuales y la recuperación de materiales.
Asimismo, el manejo de residuos es el sector con mayor empleo, con cerca de un millón de personas trabajando en todo el bloque.
En aumento los empleos verdes: ¿dónde se concentra la mayor cantidad de trabajadores?
Según Eurostat, los puestos de trabajo en la economía verde de la UE crecieron en más de dos millones durante menos de diez años.
En 2014 había solo 3,6 millones, cifra que ascendió a 5,8 millones en 2023, con un incremento anual medio del 5,5%.
El empleo en la economía verde europea abarca desde la protección del medio ambiente —como la gestión forestal y de aguas residuales— hasta la producción de energías renovables y la mejora de la eficiencia energética en viviendas.
El Responsable Ambiental: ¿un rol clave en las estrategias futuras empresariales?
El ahorro energético se sitúa en segundo lugar tras la gestión de residuos, con más de 800,000 profesionales, seguido por las energías renovables con 785,000 empleados. La protección del suelo y las aguas subterráneas también sobresale, con casi 680,000 trabajadores, superando a la gestión de aguas residuales que emplea a más de medio millón.
Aunque Eurostat no proporciona datos sobre este punto, un cargo que gana importancia dentro de las estrategias verdes y que contribuye a conectar diversos ámbitos ecológicos es el responsable ambiental.
Este profesional supervisa el impacto ambiental de una empresa o proyecto. Su función principal consiste en asegurar el cumplimiento de normativas medioambientales, realizar auditorías y medir emisiones. Además, impulsa prácticas de economía circular para promover la sostenibilidad y disminuir la huella de carbono.
¿Mantienen las políticas verdes su impulso?
La economía verde de la UE ha crecido de manera constante desde 2014, con un aumento anual promedio en producción cercano al 8%.
En menos de una década, los Estados miembros casi duplicaron su producción, alcanzando 1.330 millones de euros en 2023.
Actualmente, el debate en Europa gira en torno a si este sector seguirá creciendo sin el empuje que tuvo antes de las elecciones europeas de 2024, las cuales, tras un revés para Los Verdes, evidenciaron un giro hacia partidos políticos más conservadores, con políticas medioambientales menos ambiciosas y un enfoque orientado a aumentar la competitividad de la UE.
Un hecho que simbolizó esta situación fue la presentación por parte de la Comisión Europea del paquete Omnibus I en febrero de 2025, un conjunto de propuestas legales destinadas a reducir y simplificar la carga administrativa y regulatoria para las empresas, en especial las exigencias ambientales. Sin embargo, algunos críticos lo calificaron como una desregulación disfrazada de simplificación.
El año pasado, la Comisión Europea también suspendió las negociaciones sobre una normativa —la Directiva de Reclamaciones Verdes— enfocada a combatir el greenwashing.
Otros movimientos en esa línea incluyeron el archivo de una propuesta para disminuir el uso de pesticidas tras masivas protestas agrícolas en Europa, además de la dilución de la Ley de Restauración de la Naturaleza, que establece objetivos vinculantes para recuperar ecosistemas degradados.

