La Comisión Europea destaca la competencia global por materias primas estratégicas como una cuestión de poder

Workers use machinery to dig at a rare earth mine in Baiyunebo mining district of Baotou in north China's Inner Mongolia Autonomous Region, 2010.

Un alto representante de la Comisión Europea describió el acceso a materias primas críticas como una «inversión esencial» para fortalecer la resiliencia económica a largo plazo, ayudando a la Unión Europea a evitar futuras interrupciones en el suministro.

Koen Doens, responsable del departamento de asociaciones internacionales en la Comisión Europea, declaró el miércoles que la competencia global por las materias primas críticas trasciende la mera obtención de minerales y se trata de una lucha por el poder, en el contexto de la considerable dependencia del bloque respecto a China.

ADVERTISEMENT ADVERTISEMENT

Las declaraciones del funcionario de alto rango coinciden con los esfuerzos de la Unión Europea por diversificar sus fuentes de materias primas críticas, consideradas fundamentales para el desarrollo de tecnologías limpias. Recientemente, auditores del bloque alertaron sobre el riesgo de que la UE comprometa su transición energética al continuar dependiendo en gran medida de China.

«El poder residirá en quienes controlen la extracción, el refinado, el procesamiento, los estándares de transporte, la financiación y, en última instancia, la capacidad industrial», afirmó Doens durante su intervención en la Cumbre EIT RawMaterials en Bruselas.

El representante belga subrayó que en la carrera hacia la neutralidad climática, minerales como el litio, el cobalto y el grafito adquieren un valor estratégico comparable al que el petróleo y el gas tuvieron en el siglo XX, haciendo referencia al creciente interés geopolítico por las tierras raras. Además, defendió que la autonomía estratégica no debe considerarse un gasto defensivo, sino una inversión necesaria para la resistencia económica futura de la UE.

«Pagar un sobreprecio por la seguridad ahora nos asegura no ser rehenes de interrupciones en el suministro mañana», comentó Doens. Según él, el verdadero desafío radica en construir cadenas de suministro completas desde la mina hasta el mercado para garantizar una auténtica autonomía estratégica europea.

Estrategia de la UE sobre materias primas críticas

Para impulsar la producción de paneles solares, baterías y turbinas eólicas, la UE estableció metas internas para el año 2030, con un objetivo del 10% en extracción, 40% en refinado y 15% en reciclaje, conforme a las normativas aprobadas en 2024.

No obstante, dado que algunos minerales clave, como los metales de tierras raras, no existen en Europa, el bloque ha establecido 16 alianzas hasta la fecha con países como la República Democrática del Congo, Sudáfrica, Estados Unidos y Zambia.

Estos acuerdos forman parte del plan estratégico de la UE para invertir en infraestructura en el extranjero, conocido como Global Gateway, que tiene la intención de competir con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, pese a diferencias presupuestarias significativas.

«Ya no podemos permitirnos exportar riesgos, importar dependencia y confiar únicamente en que el mercado garantice la seguridad del suministro», añadió Doens, aludiendo de forma indirecta al dominio global de China en toda la cadena de suministro de materias primas críticas.

«Tampoco podemos limitar nuestra ambición a asegurar el acceso a las materias primas y las minas, mientras que otros controlan el refinado, procesamiento, manufactura y tecnología», concluyó.

Desmontando el dominio de China

China representa el 60% de la producción mundial de materias primas críticas y el 90% de la capacidad de refinado, y según un informe del departamento de investigación del Parlamento Europeo, la UE depende colectivamente de Pekín para cerca del 90% de sus materias primas y el 98% de sus imanes de tierras raras. En años recientes, incluso en 2025, China ha suspendido o restringido repetidamente las exportaciones de tierras raras hacia la UE.

Para enfrentar estas dependencias, el think tank Instituto de Estudios de Seguridad de la Unión Europea (EU ISS) propuso crear un «bloque industrial aliado» en vez de simples «socios comerciales», con el objetivo de disminuir la exposición al apalancamiento chino.

“La coalición debería extender una invitación abierta a países no rivales que adopten las mismas protecciones. La atención debería centrarse en productores de materiales o poseedores de depósitos como Malasia, República Democrática del Congo, Brasil e Indonesia, así como países con grandes fuerzas laborales cualificadas como India,” señala el informe del EU ISS.

Considerando que la verdadera fuente del dominio chino radica no solo en la minería, sino en la capacidad de refinar y procesar materiales a escala industrial, el documento recomienda que Europa realice fuertes inversiones en infraestructura propia de refinado, aun cuando los estándares ambientales y costos laborales lo hagan menos competitivo a corto plazo.

El estudio también propone que Europa mantenga reservas estratégicas de minerales críticos, de manera similar a cómo los países conservan reservas de petróleo o depósitos de municiones militares. Esta iniciativa se fundamenta en escenarios hipotéticos como embargos repentinos, escaladas en Taiwán o caídas en el suministro.

Una de las ideas más controvertidas del EU ISS es la recomendación de acelerar los procesos más allá de lo que los sistemas democráticos suelen permitir. El informe menciona con frecuencia que los retrasos en permisos, la regulación fragmentada y los procesos de aprobación ambiental son incompatibles con la «urgencia geopolítica».

Para acelerar la extracción de materias primas críticas nacionales, la Comisión propuso recientemente flexibilizar las regulaciones hídricas adoptadas, dentro de lo que denominó una «estrategia de reducción de riesgos» para diversificar el suministro.

Las actividades de extracción, refinado y reciclaje de materias primas críticas están estrechamente vinculadas al uso y calidad del agua.

La decisión de la Comisión de reabrir la Directiva Marco del Agua motivó que 27 legisladores enviaran una carta a la presidenta Ursula von der Leyen y a otros Comisarios, expresando su preocupación sobre el incremento del estrés hídrico, la disminución de la calidad del agua y los crecientes riesgos climáticos.

«Reabrir la base legislativa del agua en la Unión podría enviar señales equivocadas a los ciudadanos, inversores y a quienes trabajan en la implementación de las leyes europeas en el terreno,» señala la misiva de los eurodiputados.

Sin embargo, la Comisión parece decidida a avanzar en la desregulación ambiental para fortalecer la competitividad del bloque.

«Es imprescindible identificar los proyectos clave, superar los retrasos administrativos, movilizar financiamiento público y privado y demostrar que Europa puede presentar una oferta superior, más sostenible y atractiva que la de otros,» concluyó Doens.

Scroll al inicio