Las claves
El Athletic Club presentará en el Bernabéu su camiseta ‘Gure nortasuna’, que muestra un mapa de ‘Euskal Herria’ incluyendo Navarra y territorios franceses.
El diseño ha generado controversia al incorporar símbolos y regiones no reconocidas legalmente, lo que partidos como UPN, PP y Vox interpretan como un mensaje político.
Existe la posibilidad de que la camiseta infrinja la normativa deportiva que prohíbe mensajes políticos en la indumentaria, lo que podría motivar la intervención de la Federación o LaLiga.
El PNV respalda la iniciativa del Athletic, defendiendo la unión cultural e histórica de los siete territorios reflejados en la camiseta.
El Athletic Club estrenará este sábado en el estadio Santiago Bernabéu su nueva camiseta para la temporada próxima llamada Gure nortasuna —que significa «Nuestra identidad» en euskera—, la cual incluye un pequeño mapa de «Euskal Herria» y un ikurriña en la parte trasera del cuello.
Este mapa abarca las tres provincias vascas (Guipúzcoa, Álava y Vizcaya), la Comunidad Foral de Navarra y las regiones francesas de Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa.
Se trata de un territorio no reconocido por ningún marco legal, pero que el nacionalismo vasco ha reivindicado durante décadas como una patria común e indivisible. Es la antigua aspiración de «Euskal Herria», ahora plasmada en una camiseta de fútbol.
El diseño incluye siete franjas rojiblancas, una por cada uno de los «territorios», y se lanzará en la última jornada de Liga, politizando así el cierre de la temporada.
Este polémico mapa ya provocó un conflicto legal que concluyó con una orden judicial para retirarlo.
En 2014, la Diputación de Guipúzcoa —que entonces estaba gobernada por EH Bildu— instaló grandes paneles en las autovías que conectan esta provincia con Navarra bajo el nombre «Euskal Herria-Basque Country».
En dichos carteles, cuyo coste ascendió a 91.500 euros, aparecía el escudo navarro junto con los territorios vascos.
El Gobierno foral, entonces liderado por Unión del Pueblo Navarro (UPN), llevó el asunto ante los tribunales, y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ordenó en febrero de 2015 «retirar o cubrir» las señales debido a la «inclusión indebida» de Navarra en esa representación territorial.
La Diputación cumplió parcialmente y eliminó algunas referencias, pero meses después el TSJ volvió a intervenir para exigir la «cumplida ejecución» y forzar la retirada total.
El tribunal dejó claro que incluir a la Comunidad Foral bajo la denominación «Euskal Herria» no era un hecho neutro o cultural, sino un uso «instrumental y simbólico» de la identidad institucional navarra.
Este argumento es el mismo que ahora usa UPN en el caso del Athletic. Su presidenta, Cristina Ibarrola, ha enviado comunicaciones al club bilbaíno, a la Real Federación Española de Fútbol y al Gobierno navarro exigiendo que se retire el emblema.
El partido regionalista afirma que la camiseta «posee un mensaje de contenido político» y amenaza con acudir a los tribunales si el club no modifica su diseño.
El Gobierno de Navarra, a través de su vicepresidente, Javier Remírez, ha intentado minimizar el conflicto señalando que el Athletic es un club privado y no una entidad pública.
No obstante, el Athletic es una organización con proyección internacional y mostrará ese mapa en uno de los estadios con mayor repercusión mundial.
Asimismo, el Partido Popular navarro ha criticado el diseño de la camiseta. Su presidente, Javier García, lo califica como una «ofensa inadmisible hacia Navarra» y acusa al Athletic de emplear el fútbol como «altavoz político».
Vox ha anunciado igualmente medidas. La formación de Santiago Abascal enviará escritos a LaLiga, al Consejo Superior de Deportes y a la Real Federación Española de Fútbol, denunciando la «politización del deporte».
Frente a estas críticas, el PNV ha manifestado su respaldo al Athletic. Los nacionalistas vascos han expresado su «apoyo total» al club, argumentando que «los siete territorios comparten más elementos comunes que diferencias: historia, cultura y euskera».
Vía deportiva
Sin embargo, el debate no depende únicamente de una resolución judicial. Existe también un camino deportivo para intervenir.
La Regla 4.5 de la IFAB, el organismo que establece las reglas mundiales del fútbol, prohíbe expresamente que las equipaciones presenten «eslóganes, mensajes o imágenes de carácter político, religioso o personal».
En caso de infracción, la organización de la competición, la federación nacional o la FIFA pueden sancionar al club o impedir el uso del uniforme.
La Real Federación Española de Fútbol tiene facultades para actuar antes del partido. Asimismo, LaLiga puede requerir modificaciones si considera que la camiseta infringe la neutralidad que exige la normativa.

