Sánchez ha anunciado que España promoverá la imposición de sanciones por parte de la UE contra el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir: «No se permitirá que se maltrate a nuestros ciudadanos»
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, comunicó este miércoles que España impulsará que la Unión Europea (UE) aplique sanciones al ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, después de que este compartiera un vídeo en el cual se burla de los activistas arrestados de la flotilla Global Sumud. Sánchez, mediante un mensaje en su cuenta de la red social X, calificó esas imágenes como inadmisibles. «No permitiremos que nadie maltrate a nuestros ciudadanos», afirmó.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, definió este miércoles como «monstruoso», «inhumano», «indigno» y «humillante» el trato infligido por un ministro israelí y la policía a los miembros de la flotilla interceptada en rumbo hacia Gaza, entre los cuales habría 44 españoles, y reclamó una disculpa pública del Gobierno de Israel.
«He visto un vídeo monstruoso, inhumano e indigno, donde los miembros de la flotilla fueron tratados injustamente y de forma humillante por un ministro israelí y la policía», declaró Albares desde Berlín, donde mantuvo un encuentro bilateral con su homólogo alemán, Johann Wadephul.
«Reitero. Ese trato es monstruoso, indigno e inhumano. Exijo una disculpa pública a Israel», agregó, antes de anunciar que convocó de urgencia a la encargada de negocios israelí y ordenó el envío de una nota verbal al Ministerio de Exteriores de Israel para expresar el rechazo del Gobierno español.
Durante su intervención, realizó además un señalamiento directo —aunque sin nombrarlo— al miembro del Ejecutivo israelí que aparece en las imágenes difundidas este miércoles. Se trata de Itamar Ben-Gvir, que es visto recorriendo el lugar donde permanecían retenidos integrantes de la flotilla tras su llegada a Israel. En los vídeos se observan activistas esposados y bajo custodia, mientras el responsable israelí los califica como «terroristas».
Albares recordó que «el ministro israelí que aparece en esas imágenes lleva mucho tiempo sancionado por España y tiene prohibida la entrada en nuestro país», y añadió que confía en que una medida similar se extienda «pronto» a toda la Unión Europea.

La respuesta diplomática se acompañó de una actualización sobre la situación de la flotilla. Según explicó, la embarcación transportaba a 430 personas de diversas nacionalidades y, según cálculos provisionales del Gobierno español, entre ellas habría 44 ciudadanos españoles.
El desembarco comenzó a primera hora de la mañana con un primer grupo y continuaba varias horas después, mientras las autoridades españolas seguían recabando información acerca del estado de los retenidos.
Ante esta situación, el cónsul español en Tel Aviv se desplazó al puerto de Ashdod, donde se realizaba el desembarque de los pasajeros. No se le permitió el acceso, aunque sí pudo mantener contacto con los abogados de los detenidos.
España continuaba además coordinándose con otros países cuyos ciudadanos se encontraban a bordo de la embarcación. Albares adelantó que establecería contactos con los Estados afectados para valorar una respuesta conjunta.
«Me pondré en contacto con los países que tienen miembros en la flotilla para tomar todas las decisiones necesarias al respecto», señaló.
Durante su encuentro con corresponsales españoles en Alemania, explicó que España seguía a la espera de recibir confirmación oficial sobre el número e identidad de los ciudadanos implicados.
«Según nuestros cálculos, serían 44 españoles y españolas, pero lo sabremos cuando nos lo comuniquen oficialmente», puntualizó, y añadió que el consulado ya había solicitado autorización para brindarles «toda la asistencia consular y protección».
Fue en ese contexto cuando endureció aún más el tono y atribuyó directamente al Estado israelí la responsabilidad por cualquier consecuencia que puedan sufrir los ciudadanos españoles.
«Exigimos al Gobierno y al Estado de Israel, a quienes responsabilizamos por ese trato y por cualquier daño que pueda ocurrir a nuestros ciudadanos».
También demandó la liberación inmediata de los españoles detenidos y afirmó que la interceptación tuvo lugar fuera de aguas bajo jurisdicción israelí.
«Estos ciudadanos han sido detenidos ilegalmente en aguas internacionales, donde Israel no tiene ningún derecho sobre ningún español. Exigimos respeto al derecho internacional y que se protejan los derechos que asisten a todos nuestros ciudadanos».
Según la valoración del Gobierno español, los participantes llevaban a cabo «una misión pacífica y humanitaria», y España ya había presentado días antes una protesta formal mediante nota verbal.
«Nuestros ciudadanos cuentan claramente con toda nuestra protección consular y diplomática».
Albares aprovechó también para rechazar las acusaciones lanzadas contra el activista hispano-palestino y ciudadano español Saif Abukeshek, y afirmó que no existen pruebas que lo relacionen con Hamás.
«También aclaré durante los días en que estuvo detenido ilegalmente que solicité un informe para verificar cualquier relación con Hamás, y no existe vínculo alguno», afirmó. «Quiero dejar muy claro y recordar que fue presentado tres veces ante una autoridad judicial israelí que nunca sugirió vínculo alguno con Hamás. Por tanto, rechazamos cualquier acusación en ese sentido».
En su reunión con Wadephul trató además la situación más amplia en Oriente Medio y reafirmó la postura española de que no hay solución militar al conflicto.
«Es necesario trabajar juntos para demostrar que quienes apoyan la diplomacia, el diálogo y la resolución pacífica siguen siendo mayoría. Esa es la voz de Europa y debemos avanzar en la solución de dos Estados, que es la única forma de garantizar la paz y seguridad a todos los pueblos del Oriente Medio, incluido el pueblo de Israel».

