La UDEF confirma que Laura y Alba se limitaban a empaquetar informes que, en realidad, tenían un valor muy inferior al coste que se pagaba por ellos. Incluso Zapatero estaba autorizado en las cuentas en las que ellas recibían sus pagos.

El informe de la UDEF, respaldado por el juez Calama, resulta involuntariamente duro con Laura y Alba Rodríguez Espinosa, las hijas del expresidente Zapatero, presuntas nepobabies (o hijas de, según el término anglosajón) dentro de esta trama, desde su «agencia de comunicación y publicidad» Whathefav, cuyo nombre juega con la expresión inglesa «What the fuck», que podría interpretarse como «¿Qué demonios es esto?» en una traducción libre.
Whathefav SL recibió un total de 239.755 euros de Análisis Relevante y 561.440 euros de Inteligencia Prospectiva SL, empresa vinculada a otros hijos de, los Amaro Chacón, descendientes del asegurador de PDVSA, la petrolera estatal venezolana.
Además, obtuvieron 171.727 euros de Gate Center, un «think tank» gestionado por su padre, y 12.297 euros de Thinking Heads, otra sociedad instrumental. También recibieron 20.993,50 euros de Agropecuaria Lucena y 18.150 euros de Pickashop, controladas por Julito Martínez. Total: 1.024.362,5 euros.
Todo ello, por trabajos cuya valoración era prácticamente nula, según sugieren los investigadores, quienes no ocultan la intención de Zapatero de favorecer a sus hijas mediante la distribución de supuestas comisiones.
«Los informes elaborados por Análisis Relevante no llegan directamente a los clientes finales desde la sociedad que los crea, sino a través de Whathefav SL, cuya función, según se observa en la cadena de correos, consiste en la maquetación de informes que ya estarían previamente confeccionados», señala el informe. En otras palabras: un millón de euros por diseñar documentos que ni siquiera redactaban ellas.
«Las tareas realizadas por Whathefav SL son exclusivamente labores de maquetación sobre informes ya preparados», insisten los policías y el juez Calama. Un dato adicional enriquece el análisis: en las cuentas bancarias de Laura y Alba figura autorizado también, por precaución, papá Zapatero, «lo que fortalece la conexión operativa entre los distintos participantes del entramado», indican los investigadores.
Zapatero vinculó sus labores de consultoría con la contratación de la empresa de sus hijas
Tras dejar claros estos hechos, los agentes llevan a cabo con frialdad una especie de autopsia policial sobre Whathefav SL: «Esta compañía no realiza una actividad empresarial convencional, sino que actúa como instrumento para generar facturación ad hoc, redistribuir fondos y proveer cobertura formal a operaciones económicas ligadas al entramado».
Todo ello se evidencia «por la emisión de facturas desde 2020 hasta 2024 bajo la descripción genérica de ‘servicios agencia’». Al recibir los informes que Sergio Sánchez producía para Análisis Relevante y «simplemente maquetarlos y enviarlos» a los pagadores, las hijas de ZP mostraban que su labor «carecía de valor técnico propio, lo cual resulta incompatible con una lógica empresarial habitual y sugiere una estructura artificial destinada a justificar los pagos». Su rol cerró para la red «un circuito circular de fondos entre clientes, sociedades del entramado y beneficiarios finales».
Por ello, los agentes solicitaron efectuar un registro en la sede de Whathefav SL, dado que esta «es un espacio físico ligado directamente a la actividad ilícita investigada, donde probablemente pueden encontrarse documentos contables, facturas y contratos». Fue allí donde acudieron este martes.
ZP incorporó a sus hijas al negocio como «parte del acuerdo», declaró en el Senado: «Propuse que la agencia de mis hijas realizara labores de comunicación, marketing y apoyo». Por ahora, no están imputadas.

