Roser, madre de Álex Márquez: «En ocasiones no cenábamos para poder comprar botas para nuestros hijos»

Marc y Álex Márzquez, de niños junto a su madre. Marc y Álex atravesaron un camino complicado, pero supieron superar obstáculos hasta destacar en MotoGP.

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Tras los títulos mundiales de Marc y Álex Márquez se oculta una historia marcada por sacrificios familiares intensos. Actualmente, los equipos de Gresini y Ducati reflejan éxito, pero los orígenes de la familia Márquez Alentà están firmemente ligados a la modestia y el esfuerzo constante.

El testimonio más auténtico y emotivo de aquellas épocas difíciles fue compartido por la madre de los pilotos, Roser Alentà, en una entrevista concedida a la Cadena SER en mayo de 2016, durante el Gran Premio de Cataluña.

En esa ocasión expresó una frase que resume el coste invisible de la fama: «En ocasiones no cenábamos para poder comprar botas para nuestros hijos. La gente observa dónde están Marc y Álex hoy, pero nosotros sabemos que costó mucho esfuerzo llegar hasta aquí».

El motociclismo demanda inversiones elevadas. En los años 90 y comienzos de los 2000, Cervera fue testigo del crecimiento de dos niños con un talento natural, aunque con una economía familiar que apenas cubría los gastos básicos de competición.

Julià Márquez, el padre, trabajaba en la construcción y dedicaba los fines de semana a labores de mecánico improvisado. Roser, por su parte, ejercía como administrativa y se encargaba de manejar con cuidado la economía del hogar.

Marc y Álex Márquez celebran la primera y segunda posición, respectivamente, en el Gran Premio de Argentina.gana el duelo fratricida entre los hermanos Márquez en Argentina e iguala las 90 victorias de Ángel Nieto

Marc y Álex Márquez celebran la primera y segunda posición, respectivamente, en el Gran Premio de Argentina.gana el duelo fratricida entre los hermanos Márquez en Argentina e iguala las 90 victorias de Ángel Nieto Reuters

La entrevista de Roser Alentà en 2016 rompió la idea idealizada del deportista profesional. Esa confesión mostró que, mucho antes de los grandes contratos y patrocinadores internacionales, la prioridad en la casa de los Márquez era asegurar que los niños contaran con el equipo básico de seguridad para competir, incluso si eso implicaba recortar en las cenas.

Las palabras de Roser no son un caso aislado en la historia familiar, sino que forman el núcleo de la educación de ambos campeones. Tanto Marc como Álex han señalado en diversas ocasiones que las vacaciones no formaban parte de su vida familiar.

Cada euro ahorrado, cada hora extra de trabajo y cada renuncia personal de sus padres se transformaba en combustible, inscripciones para carreras de desarrollo o neumáticos usados.

La coherencia de la familia Márquez radica en que, pese a alcanzar la cima del motociclismo mundial, nunca han olvidado sus raíces. Roser Alentà ha preferido mantenerse en un segundo plano discreto, siguiendo las carreras desde el salón de su casa en Cervera y recordando que el verdadero éxito no reside en las trofeos.

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