Las claves
El PSOE, Movimiento Ciudadano de Cartagena y Sí Cartagena han presentado una moción de censura dirigida contra la alcaldesa del PP, Noelia Arroyo.
Esta moción cuenta con el respaldo crucial de dos exconcejales de Vox, Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo, quienes actualmente están adscritos a grupo no adscrito.
El Ayuntamiento de Cartagena, segundo en importancia dentro de Murcia, perdería así el mando del PP debido a la fractura interna en Vox y los conflictos presentes en el equipo de gobierno.
La oposición justifica esta iniciativa señalando el «desgobierno», la ausencia de proyecto municipal y la inestabilidad tanto política como económica en el Consistorio.
La purga interna impulsada por Santiago Abascal ha tenido un impacto negativo en la alcaldesa del PP en Cartagena, Noelia Arroyo. PSOE, Movimiento Ciudadano de Cartagena (MC) y Sí Cartagena se han unido para presentar una moción de censura que despojará de la Alcaldía a la popular Arroyo gracias a los votos de los dos exconcejales de Vox: Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo.
Este asunto tiene gran relevancia para el Partido Popular, dado que el Ayuntamiento de Cartagena es el segundo más importante de la Región de Murcia y la popular Noelia Arroyo estableció un acuerdo con Vox, dentro de la política de pactos entre ambas formaciones de derechas, con el fin de garantizar mayorías absolutas en los plenos de los 45 municipios de la comunidad autónoma.
Los tres grupos municipales de la oposición han acordado un comunicado en el que destacan que Movimiento Ciudadano de Cartagena (MC), Partido Socialista (PSOE) y Sí Cartagena presentaron una moción de censura este lunes, «con el objetivo de acabar con el desgobierno y la carencia de proyecto del actual Ejecutivo municipal».
El mencionado «desgobierno» comenzó con la salida de Vox del concejal Diego Salinas, quien inició esta legislatura como vicealcalde del Ayuntamiento de Cartagena. Esto se produjo porque Noelia Arroyo, con 10 concejales, se quedó lejos de la mayoría absoluta requerida: 14 ediles. Por eso, el PP formó gobierno en coalición, pactando con los 4 concejales obtenidos por el partido de extrema derecha en las elecciones municipales de 2023.
La salida de Diego Salinas de Vox hacia el grupo no adscrito, tras ser víctima de las purgas organizadas por Santiago Abascal, aumentó las tensiones diarias en el Consistorio, dado que debía seguir compartiendo el equipo de gobierno con los concejales de Vox. La situación se volvió insostenible cuando la concejala Beatriz Sánchez del Álamo también abandonó Vox para unirse a Salinas en el grupo no adscrito.
En las últimas semanas se había especulado sobre una moción de censura con un equipo de gobierno local conformado por 10 concejales del PP, 2 de Vox y 2 no adscritos. Así lo han formalizado los tres partidos que impulsan la moción: Movimiento Ciudadano de Cartagena (MC), Partido Socialista (PSOE) y Sí Cartagena.
«La decisión surge tras meses de creciente tensión en el Ayuntamiento, especialmente por la descomposición del Gobierno debido a divisiones internas entre sus miembros, la creciente presión económica a causa de la crítica situación de las cuentas municipales y la ausencia de proyectos presentes y futuros», explica el trío opositor en un comunicado.
«La inestabilidad política y económica motivó a los grupos de oposición a unir sus fuerzas y presentar una alternativa seria, progresista y real para el municipio. La moción de censura cuenta con el respaldo de los concejales no adscritos Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo». Es decir, los ediles que, siendo parte de Vox, pactaron con Noelia Arroyo y luego pasaron al grupo no adscrito, ahora apoyan la destitución de la alcaldesa popular Arroyo.

