La comunidad venezolana en la UE solicita a Bruselas impedir la presencia de Delcy en la Cumbre Iberoamericana de Madrid

El trío dirigente de Venezuela, Delcy Rodríguez, su hermano Jorge y Diosdado Cabello, el pasado jueves en Caracas. Las claves

La diáspora venezolana en la UE inicia una amplia campaña de recogida de firmas para solicitar que la Comisión Europea impida la visita de Delcy Rodríguez a Madrid durante la Cumbre Iberoamericana.

Organizaciones defensoras de derechos humanos y víctimas de tortura encabezan esta iniciativa, alegando que la presencia de Delcy legitima la represión ejercida por el régimen venezolano.

Este movimiento intenta intensificar la presión ejercida por el Parlamento Europeo para mantener las sanciones individuales contra altos cargos venezolanos, rechazando cualquier excepción para su invitación oficial.

Los exiliados sostienen que la invitación representa un lavado de imagen del régimen de Maduro y recuerdan el escándalo conocido como ‘Delcygate’ en 2020.

La comunidad venezolana en la Unión Europea se moviliza contra la invitación realizada por el Gobierno de Pedro Sánchez a Delcy Rodríguez para participar en la Cumbre Iberoamericana en Madrid.

Colectivos de derechos humanos y asociaciones de víctimas de tortura organizan una recogida masiva de firmas para exigir que la Comisión Europea «impida» que la sucesora del dictador Nicolás Maduro en Venezuela llegue a pisar suelo español [firme aquí].

Los venezolanos exiliados en Europa suman cerca de tres cuartos de millón de personas (más de 500.000 únicamente en España). Según ha sabido EL ESPAÑOL, la meta es presentar próximamente en Bruselas un conjunto de apoyos de ciudadanos comunitarios que alcancen al menos 10.000 firmas.

Impulsada por la ONG Refugiados sin Fronteras, esta iniciativa aspira a reforzar la presión política que ya ejerce el Parlamento Europeo para mantener vigentes las sanciones individuales contra altos funcionarios del régimen venezolano.

«No lo permitiremos»

Fuentes dentro de la diáspora venezolana en España se muestran firmes en diálogo con este medio. “No permitiremos la llegada de Delcy a España”, afirman. «Organizaciones de derechos humanos y víctimas de crímenes de lesa humanidad presentarán ante la Comisión Europea 10.000 firmas para evitarlo”.

La campaña se gestiona paralelamente al debate en Bruselas sobre la invitación hecha por el Gobierno español, luego de que el Ejecutivo comunitario reconociera que debe revisar si esta acción contraviene la posición común sobre sanciones.

Para el exilio, este asunto trasciende lo jurídico y impacta directamente en la memoria de las víctimas y en «la dignidad de más de 400 presos políticos que aún permanecen en las cárceles del régimen».

Los organizadores subrayan que muchos participantes han sufrido persecución, encarcelamiento o exilio por decisiones políticas en las que Delcy desempeñó un papel esencial.

Advierten que su presencia en Madrid, en calidad de jefa del Estado interino, sería vista como «una validación de años de represión».

Entre las entidades involucradas hay asociaciones de venezolanos residiendo en España, Portugal y otros países miembros, así como plataformas de apoyo a presos políticos.

Todos coinciden en que la invitación a la Cumbre Iberoamericana transmite «el peor mensaje posible» a Caracas durante el debate sobre sanciones y el proceso de transición.

Lavar el ‘Delcygate’

Desde la oposición democrática en el exilio recuerdan que esta «sería la segunda ocasión en que pisa España: la primera, vinculada a una trama de corrupción en hidrocarburos con supuesta financiación ilegal , y ahora, para una macrooperación de lavado de imagen del régimen dictatorial interino venezolano”.

Fuentes consultadas por EL ESPAÑOL insisten en que «si ella pisa España debería ser detenida, incluso para que declare por la trama de corrupción y los delitos que cometió en este país al pisar territorio español con fines corruptos».

Relacionan esta posible visita con el viaje clandestino de 2020 al aeropuerto de Barajas, evento conocido como Delcygate.

Para estas fuentes, la invitación del Ejecutivo de Sánchez «equivale a blanquear una tiranía y a ella misma, quien llegó a extorsionar en la residencia del embajador español en Caracas al presidente electo, Edmundo González«. Afirman que su presencia en Madrid normalizaría conductas aún bajo investigación de la Corte Penal Internacional.

La iniciativa de recogida de firmas se suma a la ofensiva política lanzada desde instituciones europeas.

El Parlamento Europeo aprobó recientemente una resolución que exige mantener todas las sanciones contra responsables venezolanos hasta que se logren avances «irreversibles» hacia una transición democrática, con condiciones claras sobre amnistía, presos políticos y «elecciones libres».

Mientras tanto, fuentes gubernamentales sostienen que Delcy representará a Venezuela en la Cumbre Iberoamericana de noviembre «como presidenta encargada». La postura oficial de Exteriores es que España debe invitar «a quien ostenta la representación internacional de cada país» y que la reunión en Madrid no será una excepción a esta norma.

Sin embargo, la interpretación entre la diáspora es contraria. La movilización que se organiza en las comunidades venezolanas de la UE busca dejar claro que el exilio rechaza la invitación y exige a Bruselas que no apruebe ninguna excepción a las sanciones.

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