Estudios revelan que más de 300 ubicaciones en el oeste de Hungría han sido recubiertas con agregados que contienen asbestos. Actualmente, no existen normativas preventivas en Europa sobre el asbestos natural.
Cientos de tramos viales en el oeste de Hungría podrían estar contaminados con asbestos. Un ejemplo es el altiplano de Oladi, en las afueras de Szombathely, donde se llevan a cabo construcciones que posiblemente han estado expuestas a este contaminante durante ocho a diez años debido al traslado de piedras provenientes de minas austríacas.
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Tamás Weiszburg, geólogo y exjefe del departamento de mineralogía de la Universidad Eötvös Loránd, detalla a Euronews los riesgos que el asbestos representa para la salud humana.
“Por sí solo, es simplemente un fragmento de roca; lo que importa es su forma. Se trata de fibras muy finas que pueden evadir las defensas del organismo y, por tanto, constituyen un carcinógeno significativo,” explica.
“Al igual que una serpiente, penetra en el flujo respiratorio y puede llegar hasta los bronquios sin ser expulsado. Su longitud impide que sea ingerido correctamente por los fagocitos, lo que puede provocar una inflamación persistente. Esta inflamación crónica, con el tiempo, puede derivar en cáncer.”
Weiszburg enfatiza que el asbestos actúa como un “asesino silencioso”: los tumores inducidos por inhalación de fibras minerales pueden manifestarse décadas después.
Si está bien sellado, no representa riesgo
El geólogo subraya que el principal problema radica en que muchos caminos construidos con agregados que contienen asbestos no están sellados ni asfaltados adecuadamente. Contrariamente, cientos de kilómetros en condados del oeste de Hungría no presentan peligro porque cuentan con un sellado correcto.
En caso de que esas vías sean desmontadas, siempre será fundamental verificar la presencia de asbestos en la base del camino. Si se detecta, los trabajadores deben usar mascarillas protectoras adecuadas durante todo el proceso hasta que la zona vuelva a estar sellada.
El caso será presentado al gobierno el lunes
El jueves, el ministro húngaro de Medio Ambiente, László Gajdos, visitó el distrito de Szombathely, una zona habitada principalmente por familias jóvenes.
“Reduciendo la velocidad de los vehículos, ya hemos logrado avances significativos, ya que hay menos polvo levantado,” señaló András Nemény, alcalde de Szombathely, al ministro. Además, la zona recibe riegos constantes.
Gajdos afirmó que “tres condados están afectados”, pero que el gobierno aún desconoce “desde dónde fueron extraídas las piedras de las minas austríacas, cuatro de las cuales ya están cerradas”.
“Creo que este asunto debe abordarse entre ministerios y que debe tomarse una decisión rápida. Por ello, presentaré el tema al gobierno el lunes,” declaró el ministro durante una conferencia de prensa en el lugar.
Ausencia de regulación preventiva
El geólogo Tamás Weiszburg indica que esta contaminación pudo derivar de desconocimiento y de un vacío legal: actualmente no existen normativas en Europa que regulen la prevención del asbestos natural.
“Es posible que un lado de una misma mina contenga asbestos mientras que el otro no. Por eso, no se trata de un daño ambiental intencional,” aclara.
“Aunque existe una laguna legal y vale la pena identificar responsables, hay que entender que, a pesar de que se sabía científica y geológicamente que algunas minas tenían asbestos, ni era posible ni se buscaba prohibir la minería en Austria, pues no hay legislación que lo regule,” concluye.
Hasta ahora se ha detectado contaminación en más de 300 lugares, con tres condados más afectados. En Szombathely, así como en Sopron y Kőszeg, hay superficies cubiertas con grava que contiene asbestos natural.

