Imagina que llega el calor sofocante de junio y, al buscar el alivio del agua, te encuentras con las puertas cerradas. Esta es la frustración que rodea a la Piscina municipal este año, un conflicto donde la gestión deportiva y la política se cruzan. El alcalde Luca Secondi y la concejala Emanuela Arcaleni mantienen un pulso sobre una obra de 1,6 millones de euros que promete salud, pero que ha tropezado con los tiempos.
La «trampa» de los 40 años: ¿Por qué el retraso era inevitable?
En mi experiencia analizando infraestructuras públicas, el mayor error no es la obra en sí, sino lo que no se ve a simple vista. Los retrasos actuales en la reapertura se deben a una decisión tomada «in itinere»: la sustitución total del sistema de filtrado. Tras 40 años de servicio, los análisis de la autoridad sanitaria (USL) confirmaron que el sistema antiguo no garantizaba la seguridad para las competiciones de primavera.
Emanuela Arcaleni, del grupo Castello Cambia, ha sido tajante al cuestionar la transparencia administrativa: «¿Cómo es posible que no se previera el cambio de filtros tras cuatro décadas?». Por su parte, el alcalde Luca Secondi defiende que la intervención es una apuesta valiente por recuperar una instalación que es el corazón de Città di Castello.
Tecnología de 2026: Menos cloro y más salud para tus pulmones
Pero hay un matiz que muchos pasan por alto. El retraso tiene una justificación técnica que agradecerás en tu próxima sesión de nado. Los nuevos filtros de microvidrio y cerámica, que se están instalando ahora, son el estándar de oro en la gestión de instalaciones deportivas moderna.

- Adiós al olor a cloro: Esta tecnología reduce el uso de productos químicos en un 40%, evitando la irritación ocular y cutánea.
- Protección respiratoria: Los expertos en salud ambiental confirman que estos filtros previenen la formación de cloraminas, responsables de problemas respiratorios en nadadores frecuentes.
- Eficiencia extrema: Filtran partículas hasta 5 micras, dejando el agua tan cristalina que parecerá inexistente.
¿Público o privado? El desafío de la eficiencia en España
Comparando este caso con modelos de éxito en Madrid o Barcelona, observamos que la gestión de Polisport se enfrenta a retos de eficiencia energética que las nuevas normativas europeas de 2026 exigen. Mientras que los modelos de gestión público-privada suelen agilizar estas compras técnicas, el modelo local busca mantener precios accesibles a costa de una burocracia más lenta.
A pesar de la inversión de 1,6 millones (con apoyo de la Región y el Instituto de Credito Sportivo), la realidad es que el mantenimiento preventivo sigue siendo la asignatura pendiente. En España, el coste de mantenimiento por m² se ha disparado un 15% debido a las nuevas leyes de ahorro hídrico, lo que obliga a las administraciones a ser más precisas que nunca.
Guía de supervivencia para el usuario: ¿Cuándo podrás bañarte?
Sé que necesitas soluciones, no solo explicaciones. Si eres usuario habitual o perteneces a un club deportivo, apunta estas fechas y beneficios que se están gestionando para compensar las molestias:
- Mediados de junio: Apertura confirmada de las vasos exteriores, el parque y los vestuarios. ¡La temporada de verano se salva!
- Septiembre/Octubre: Tres meses adicionales de obras para las piscinas cubiertas. Estarán listas para la temporada de invierno con tecnología punta.
- Compensaciones: Se están estudiando descuentos en las cuotas de 2026 para los socios afectados y convenios temporales con centros acuáticos cercanos.
El consejo del experto: Si vas a nadar en la reapertura de junio, aprovecha para notar la diferencia en la calidad del agua. La espera ha sido larga, pero tu piel y tus pulmones lo notarán desde el primer largo.
¿Crees que un retraso de meses está justificado si el resultado es una piscina mucho más saludable y moderna, o piensas que la falta de previsión política es imperdonable? Queremos leer tu opinión en los comentarios.

