El NY Times sostiene la veracidad de su investigación sobre supuestos abusos sexuales a presos palestinos pese a la amenaza de demanda de Israel

Letrero del New York Times en la fachada del edificio del periódico en Manhattan (foto de archivo)

Fuente de la imagen, Reuters

    • Autor, Raffi Berg
    • Título del autor, BBC News
  • Fecha de publicación 15 mayo 2026, 20:34 GMTActualizado 28 minutos
  • Tiempo de lectura: 6 min

El diario The New York Times aseguró que la demanda por difamación anunciada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, referente a un artículo que informa sobre presuntas agresiones sexuales a detenidos palestinos por parte de fuerzas de seguridad israelíes, no tiene fundamento.

El medio respondió luego de que Netanyahu y su ministro de Relaciones Exteriores emitieran una declaración confirmando la orden de presentar una demanda por difamación.

Esta acción surge tras la publicación, el pasado lunes, de un artículo que denunciaba un patrón extendido de violencia sexual israelí contra hombres, mujeres y hasta niños palestinos, cometido por soldados, colonos, interrogadores y guardias de prisión.

No está claro si la demanda del Estado israelí contra este medio estadounidense podría tener éxito en un tribunal.

El pleito

Benjamín Netanyahu en un evento en Israel en abril

Fuente de la imagen, Getty Images

Advertencia: Esta historia contiene descripciones de violencia sexual.

En un comunicado divulgado el jueves, Netanyahu y Gideon Saar acusaron al periódico The New York Times de difundir "una de las mentiras más graves y manipuladas que jamás se han propagado contra el Estado de Israel en la prensa contemporánea".

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel sostuvo que el periodista Nicholas Kristof había fundamentado su reportaje "en fuentes sin verificar relacionadas con grupos afines a Hamás".

En respuesta, el New York Times emitió una declaración en la que afirmaba: "El primer ministro israelí ha anunciado una amenaza de demanda por difamación contra el New York Times por la columna de opinión de Nicholas Kristof —resultado de una exhaustiva investigación— que aborda abusos sexuales ejecutados por guardias de prisiones, soldados, colonos e interrogadores de Israel."

"Este amago, que ya se produjo el año pasado, es parte de una estrategia política repetida que busca debilitar el periodismo independiente y silenciar reportajes que no encajan en una narrativa concreta. Cualquier reclamación legal de este tipo carecería de bases sólidas".

El artículo del New York Times provocó una fuerte reacción entre figuras políticas y medios en Israel.

El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, difundió un video con una declaración en la que aseguraba que "el único fallo evidente aquí es la violación de los estándares periodísticos por parte del Sr. Kristof y del medio".

El jueves, decenas de manifestantes judíos se reunieron frente a la sede del New York Times en Manhattan para demandar la destitución de Kristof.

El artículo

Nicholas Kristoff da unas palabras en un atril

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En su texto de 3.700 palabras, titulado "El silencio alrededor de la violación de palestinos", Kristof señaló que "no existen evidencias de que los líderes israelíes hayan ordenado violaciones".

"Sin embargo, en años recientes se ha establecido un sistema de seguridad donde, según un informe de Naciones Unidas del año pasado, la violencia sexual es uno de los ‘procedimientos operativos estándar’ de Israel y un ‘elemento principal en el maltrato a los palestinos’".

Kristof afirmó que su artículo se basó en "entrevistas con 14 personas que denunciaron haber sido víctimas de agresiones sexuales por parte de colonos israelíes o fuerzas de seguridad".

En el artículo se incluyen relatos en primera persona de víctimas presuntas, que describen violaciones y agresiones con objetos.

También se menciona el testimonio de una fuente anónima —que Kristof identificó como un periodista de Gaza— quien afirmó haber sufrido una violación por un perro bajo instrucciones de su adiestrador.

En los últimos años, múltiples informes, incluidos los de ONG israelíes y palestinas, han recogido evidencias sobre el uso de violencia sexual contra palestinos detenidos.

El año pasado, dos hombres palestinos declararon por separado a la BBC que fueron víctimas de abusos sexuales durante su detención.

Uno de ellos relató que se utilizó un perro para infligirle humillaciones sexuales.

En aquel momento, el Servicio Penitenciario de Israel declaró no tener información sobre las acusaciones relacionadas con uno de los hombres y aseguró actuar estrictamente conforme a la ley.

Sin embargo, no ofreció comentarios respecto a las denuncias del segundo hombre.

Otro casos

La prisión militar Ofer, cerca a Gaza

Fuente de la imagen, Getty Images

Además, el año anterior, cinco soldados fueron imputados por agredir a un detenido palestino en la prisión militar de Sde Teiman; uno fue acusado de "apuñalar la nalga del detenido con un objeto punzante".

Este incidente generó división en la opinión pública israelí, donde sectores de derecha acusaron a la izquierda de aprovecharlo para desprestigiar a las fuerzas de seguridad.

Posteriormente se supo que el video de vigilancia (CCTV) del caso fue filtrado por la entonces Fiscal Militar General de Israel, la general de división Yifat Tomer-Yerushalmi, lo que desembocó en su renuncia y detención.

Los cargos contra los cinco soldados fueron retirados en marzo de este año.

Expertos israelíes en difamación explicaron a la BBC que, aunque el Estado puede presentar la demanda ante tribunales nacionales, esta acción resultaría complicada.

"En Israel, las demandas civiles en estos casos tienen pocas probabilidades de éxito, ya que la Ley de Difamación impide que entidades colectivas inicien acciones civiles; además, el sistema legal desalienta que organismos gubernamentales inicien demandas por difamación como política pública, para proteger la libertad de expresión", dijo Liat Bergman Ravid.

"No obstante, el Fiscal General puede iniciar cargos formales contra quien emitió la declaración; sin embargo, esto es un caso raro, casi inexistente".

El abogado Idan Seger indicó que, si el pleito llegara a tribunales en Israel, el periódico tendría que defenderse activamente.

"En esencia, The New York Times enfrentaría en Israel una carga probatoria más estricta que bajo el sistema estadounidense, porque la simple ausencia de malicia no es suficiente para evitar responsabilidad", explicó.

"Para ganar, el periódico debe comprobar la absoluta veracidad de sus afirmaciones o demostrar un estricto cumplimiento de los estándares del periodismo responsable".

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