Hallan en el río Guadalquivir un ejemplar de pez de casi un metro perteneciente a una especie en peligro crítico de extinción en España

El último avistamiento de la lamprea marina en esta región data del año 2014

Imagen de la lamprea marina capturada por el equipo científico de la Estación Biológica de Doñana – CSIC en la Rivera de Huelva. (Miguel Clavero/EBD-CSIC)

Hubo una época en la cual los peces migratorios tenían una presencia destacada en el río Guadalquivir. Entre ellos, los anádromos —que nacen en agua dulce, pasan la mayor parte de su vida en el mar y retornan al río para reproducirse— constituían una parte esencial de la fauna fluvial.

La situación cambió radicalmente en 1931 con la construcción de la presa de Alcalá del Río, que limitó considerablemente el acceso de estas especies a sus áreas reproductivas. Un claro ejemplo es la lamprea marina (Petromyzon marinus), una especie peculiar con boca succionadora que se encuentra en peligro crítico de extinción dentro de España.

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En Galicia y Asturias, su número ha disminuido alarmantemente en años recientes, al igual que en la vertiente mediterránea y el sur peninsular, donde la caída comenzó incluso antes. En la cuenca del Guadalquivir, la lamprea prácticamente no ha sido registrada durante el siglo XXI —siendo su última observación en 2014—, hasta el punto de que se consideraba casi extinta en esta zona.

El investigador Sergio Bedmar junto a la lamprea capturada en la Rivera de Huelva. (Miguel Clavero/EBD-CSIC)

No obstante, un grupo de científicos de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha identificado recientemente un ejemplar adulto, de de largo, en la Rivera de Huelva, principal afluente del río Guadalquivir.

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“Cuando trabajamos con peces de ríos y humedales, no solemos recibir buenas noticias, por eso es motivo de celebración que la especie todavía persista en el Guadalquivir”, señaló Miguel Clavero, investigador de la EBD–CSIC. “Sin embargo, la verdadera noticia positiva sería comenzar a restaurar para los peces migratorios parte del vasto hábitat que hemos perdido debido a barreras”.

El riesgo que implican las presas en los ríos

Según indica la EBD-CSIC, resulta crucial ampliar el entendimiento sobre los peces migratorios, que constituyen uno de los grupos de fauna más amenazados en España y a nivel mundial. De hecho, conforme al reciente informe de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) de Naciones Unidas, las poblaciones de peces migratorios de agua dulce han descendido aproximadamente un 81 % desde 1970.

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La lamprea tiene un cuerpo alargado y sin escamas, parecido al de una anguila.

Al igual que la lamprea, otras especies requieren desplazarse entre ríos y mar, enfrentándose a la fragmentación fluvial a causa de presas, azudes y diversas construcciones. Ejemplos incluyen la anguila europea y el salmón atlántico, entre otros.

La presa de Alcalá del Río ha sido responsable previamente de otras extinciones. “El sollo (Acipenser sturio), hoy conocido como esturión, desapareció por la combinación de la presa y la sobrepesca; la misma suerte corrieron los sábalos (Alosa alosa) que solían capturarse en Sevilla”, explica Clavero.

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Factores clave para impedir la desaparición de la lamprea

Según los investigadores del EBD-CSIC, la Rivera de Huelva es un sitio “excepcional por ser el principal ecosistema fluvial de la cuenca del Guadalquivir que conserva contacto directo con el estuario y, mediante él, con el mar. En este tramo coexisten anguilas y albures junto con especies típicas de río como barbos, camarones de agua dulce y tres especies de náyades.

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, junto a varios chefs españoles, apoyan la iniciativa de catalogar a la anguila como especie en peligro de extinción. (MITECO)

“Probablemente sea el tramo más relevante para la conservación de peces y otra fauna acuática en toda la cuenca del Guadalquivir”, sostiene Miguel Clavero. No obstante, las protecciones fluviales, tales como las reservas, suelen establecerse en áreas montañosas. “Generalmente se protege ríos con aguas limpias y bien oxigenadas, que sufren pocos impactos y están bien preservados, pero esto no significa que sean los más importantes para mantener la biodiversidad. Lo prioritario no siempre coincide con lo más visualmente atractivo”.

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La fragmentación no es la única amenaza para estas especies. La presencia del cangrejo rojo americano y la jaiba azul, ambos invasores, se ha afianzado en el tramo inferior de la Rivera de Huelva, al igual que ocho especies de peces que pueden afectar a toda la fauna del río, incluyendo el siluro. “Si establecieran una población consolidada, podrían depredar sobre elementos valiosos de esta área, como la anguila o, como ahora se sabe, la lamprea”.

Por ello, es necesario controlar o erradicar estas especies invasoras en el entorno natural. Además, los expertos del EBD-CSIC defienden la eliminación de las barreras formadas por las presas de Alcalá del Río y Cantillana. “Se trata de infraestructuras antiguas, pequeñas, con una producción eléctrica mínima pero con un impacto enorme. Su remoción haría que el tramo estudiado en la Rivera de Huelva fuera menos excepcional y abriría posibilidades para diversas especies de peces que están al borde de desaparecer”.

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