Los consumidores realizan más comparaciones antes de reservar, aunque demorar la compra puede terminar encareciendo el transporte y el alojamiento

El costo de las vacaciones de verano continúa aumentando, pero esto no parece afectar los planes de viaje de los españoles. El 86% tiene previsto desplazarse en esta temporada y uno de cada cuatro calcula gastar más de 1.000 euros por persona, según el Travel Report 2026 de Klarna.
Aunque el aumento de precios no ha reducido la demanda, sí ha modificado la manera en que se organizan los viajes. Los consumidores hacen más comparaciones, reservan con mayor precaución y distribuyen sus salidas a lo largo del año. Según el informe, el 84% de los españoles planea viajar igual o más que hace tres años, a pesar de la inflación y del encarecimiento de numerosos servicios relacionados con el turismo.
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La forma de viajar ha evolucionado en los últimos años
Dos de cada cinco consumidores han añadido más escapadas cortas a su calendario como complemento a las vacaciones de verano. Además, el 24% realiza reservas con mayor frecuencia en el último momento buscando mejores precios. Entre los jóvenes de 25 a 34 años, un 14% asegura practicar el llamado bleisure, es decir, combinar un viaje de trabajo con una escapada personal.
Sin embargo, las vacaciones de verano representan el mayor gasto. Según el estudio, el 23% de los españoles prevé destinar entre 601 y 1.000 euros por persona para sus vacaciones estivales, mientras que uno de cada cuatro superará los 1.000 euros.
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Los viajes internacionales son aún más costosos: el 60% de los encuestados planea cruzar fronteras durante los próximos seis meses y un 19% de quienes viajarán fuera de España esperan gastar más de 1.000 euros por persona y por viaje.
Las escapadas cortas y los fines de semana largos se ajustan a presupuestos menores. En estos casos, el rango de gasto más frecuente oscila entre 100 y 300 euros por persona, según el informe. Los viajes en grupo de amigos muestran un gasto más diversificado: un 19% calcula gastar entre 100 y 300 euros, mientras que un 18% proyecta un desembolso entre 301 y 600 euros.
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A pesar de las incertidumbres globales, las intenciones de viaje de los españoles permanecen altas; específicamente, 8 de cada 10 planean viajar el próximo verano, según el Barómetro de Vacaciones realizado por Ipsos para Europ Assistance. En esta 24.ª edición del estudio, los españoles tienen como prioridades al viajar la seguridad, el clima y las actividades a desarrollar. En cuanto a los obstáculos, de forma reiterada, el factor económico sigue siendo un denominador común. Los españoles se destacan como algunos de los turistas más responsables en Europa: el 89% siempre adopta conductas conscientes para evitar el desperdicio de recursos locales. Asimismo, el 85% prefiere medios de transporte que contribuyan a reducir la huella de carbono durante sus desplazamientos.
Dormir fuera implica un costo elevado
La intención de viajar coincide con un aumento del Índice de Precios Hoteleros, que creció un 4,5% interanual en marzo, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Los hoteles generaron una media de 117,8 euros por habitación ocupada, un 3,7% más que en el mismo mes del año anterior. Además, las pernoctaciones en hoteles incrementaron un 5,4%, lo cual indica que la demanda continúa siendo sólida pese al aumento de los precios.
El verano pasado ya mostró señales claras de este encarecimiento: los españoles realizaron menos viajes, pero gastaron más. Según la Encuesta de Turismo de Residentes del INE, durante el tercer trimestre de 2025 se efectuaron 58,2 millones de viajes, un 3,6% menos que el año anterior, mientras que el gasto total creció un 1,9%, superando los 25.014 millones de euros. El gasto promedio por viaje fue de 430 euros, un 5,7% superior, y el gasto diario alcanzó los 67 euros, aumentando hasta 111 euros en los desplazamientos internacionales.
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Comparar precios no siempre previene pagar más
En este contexto, los consumidores buscan ajustar sus presupuestos antes de reservar. El 85% de los españoles compara precios en diversas plataformas antes de decidir, según Klarna. Sin embargo, esa búsqueda de ahorro no siempre impide que se incurra en gastos adicionales. El 17% reconoce que termina pagando más de lo necesario en transporte y el 16% en alojamiento por haber demorado demasiado la compra.
La causa no es siempre la indecisión. En muchos casos, el aplazamiento responde a la dificultad para asumir varios gastos importantes simultáneamente. Un vuelo, un hotel, un coche de alquiler o una reserva para toda la familia pueden concentrar en pocos días una proporción importante del presupuesto mensual. Por eso, algunos consumidores posponen la compra hasta contar con mayor disponibilidad económica, aunque cuando finalmente reservan, los precios ya hayan aumentado.
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En este sentido, según el informe, el 60% de los consumidores afirma que fraccionar pagos le facilita una mejor gestión de su presupuesto mensual. Independientemente del método empleado, el dato evidencia en qué medida la organización de las vacaciones ha dejado de depender exclusivamente del destino o las fechas disponibles, y ahora también depende de cuándo se puede abonar cada componente del viaje.

