Andrés Iniesta y sus actividades empresariales fuera del fútbol: inversiones en bienes raíces y bodegas de vino con pérdidas de 4 millones

Andrés Iniesta, en su bodega ubicada en Fuentealbilla. El exjugador del Barça también desempeña su papel de empresario. La comercialización y arrendamiento de inmuebles junto con las finanzas constituyen los pilares fundamentales de su empresa Maresyterey.

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Han transcurrido 16 años desde que Iniesta alzó al cielo de Johannesburgo la mayor alegría futbolística que España ha experimentado hasta la fecha: la victoria en el Mundial de 2010.

El exfutbolista, figura clave en la historia del fútbol nacional, finalizó una trayectoria irrepetible para iniciar una nueva etapa fuera de los campos de juego.

Porque, más allá del deporte, el de Fuentealbilla lleva años consolidando un perfil empresarial robusto. No solamente explotó su habilidad futbolística; hace más de veinte años comenzó a construir un conjunto de negocios que le han permitido experimentar los dos lados del emprendimiento: tanto ganancias millonarias como pérdidas considerables.

Fue en 2001 cuando fundó Maresyterey, la compañía familiar centrada principalmente en la inversión inmobiliaria. Hoy día, la empresa, que cuenta con un equipo de entre 11 y 50 empleados, agrupa sus diversas actividades bajo la marca ‘Iniesta de mi vida’: inmuebles, finanzas y sector vinícola.

Según informó Forbes en 2020, la empresa contaba con activos valorados en 3 millones de euros y registraba una facturación de 23 millones.

Andrés Iniesta

Andrés Iniesta Reuters

Los informes financieros de 2021 mostraron un beneficio consolidado de 617.000 euros, pese a que sus distintas áreas de negocio presentaron resultados diversos. La más reconocida públicamente es también la que encuentra mayores retos: Bodega Andrés Iniesta.

Este proyecto vinícola, inaugurado en 2010 en Fuentealbilla (Albacete), finalizó 2021 con unas pérdidas de 180.000 euros, según consta en el Registro Mercantil. No fue un caso aislado. Desde su inicio, la bodega ha tenido dificultades para evitar los números negativos.

En realidad, el negocio ha acumulado pérdidas superiores a los 4 millones de euros desde su establecimiento. La única excepción se dio en 2022, cuando la entidad reportó una ganancia de 138.708 euros. Sin embargo, esa mejora fue transitoria.

En 2023, las cifras más recientes volvieron a mostrar pérdidas, esta vez por 171.100 euros. No obstante, el balance fue menos adverso que en años anteriores. El peor dato se presentó en 2019, cuando las pérdidas alcanzaron los 759.754 euros.

El sector inmobiliario y las finanzas sostienen al grupo empresarial. En 2021, Maresyterey ingresó 707.000 euros por arrendamiento de propiedades y, un año después, mantenía inversiones inmobiliarias valoradas en casi 28 millones de euros.

Los otros negocios

Otra importante fuente de ingresos proviene de las inversiones financieras. La empresa posee participaciones en fondos de inversión, bonos emitidos por entidades financieras y acciones tanto en compañías cotizadas como no cotizadas.

Sólo durante 2021, estas operaciones generaron cerca de 1,6 millones de euros por revalorización de activos, junto con más de medio millón en dividendos.

Hasta 2020, Maresyterey también administró los derechos de imagen del futbolista, actividad que llegó a ingresar 23 millones de euros tanto en 2019 como en 2020.

La faceta empresarial de Iniesta incluye más áreas. Junto a su esposa, Anna Ortiz, lanzó la marca de calzado deportivo Mikakus, y también participa en Capitten, especializada en botas y camisetas de fútbol.

Además, mantiene su vinculación con el fútbol a través de Never Say Never, su agencia de representación y marketing deportivo, mediante la cual adquirió en 2022 una participación mayoritaria en el FC Helsingør danés.

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