Las claves
Miles de policías nacionales reclaman por las alteraciones en los criterios del baremo del Concurso General de Méritos 15/2026 justo en medio del proceso de traslados.
La Dirección General de la Policía ajustó los parámetros de puntuación basándose en sentencias judiciales, lo que ha provocado descontento al cambiar las normas durante el procedimiento.
Numerosos agentes hicieron planes personales y familiares conforme a los criterios previos, viendo ahora cómo les afectan estos ajustes.
Colectivos policiales y sindicatos demandan la revocación de los nuevos criterios y la apertura de negociaciones para definir la aplicación futura de resoluciones judiciales, buscando evitar inseguridad y falta de claridad.
La indignación se ha propagado velozmente por comisarías y grupos policiales de toda España. Miles de policías nacionales denuncian que la Dirección General de la Policía ha cambiado en medio del proceso los parámetros del baremo del Concurso General de Méritos (CGM) 15/2026, el mecanismo que establece los destinos dentro del cuerpo y que influye en traslados, reencuentros familiares y modificaciones de vida esperadas por muchos agentes durante largo tiempo.
El motivo ha sido un comunicado difundido por la División de Personal que introduce variaciones en la evaluación de ciertos puestos fronterizos y plantillas, fundamentándose en varias resoluciones judiciales. Esta medida ha generado un verdadero terremoto internamente en la Policía Nacional, donde numerosos policías opinan que la Administración alteró «las reglas del juego» con el concurso ya en marcha.
La insatisfacción radica en particular en que la convocatoria oficial del CGM 15/2026, publicada el 11 de marzo, continuaba remitiendo de forma expresa a la Orden de 5 de octubre de 1989, la normativa que regula desde hace décadas el baremo de méritos empleado en estos procesos.
No obstante, semanas más tarde y con miles de policías que ya presentaron sus solicitudes de destino, la Dirección General de la Policía emitió una nota aclaratoria que, en la práctica, modifica los criterios que se habían aplicado hasta entonces.
Desde fuentes policiales se denuncia que Interior tenía conocimiento previo a la convocatoria de las resoluciones judiciales que actualmente usa para justificar los cambios, pero no comunicó esta información a los participantes del proceso.
Concurso de traslados
El CGM es uno de los procedimientos más delicados dentro de la trayectoria policial. Cada punto del baremo puede ser determinante para obtener una plaza específica y, con frecuencia, detrás de cada solicitud hay años esperando para volver a la ciudad de origen o reunirse con la familia.
Por ello, la alteración ha generado una oleada de frustración entre funcionarios que construire suas decisiones personales conforme a los criterios históricamente aplicados.
«Solo pedí una plantilla en mi tierra porque tenía la certeza de conseguir plaza. Si hubiera sabido esto, habría optado por más plantillas. Nos han engañado», lamenta uno de los policías afectados en audios compartidos entre compañeros recientemente.
Otros agentes aseguran que varios funcionarios ya comenzaron mudanzas, buscaron vivienda o planearon cambios de colegio para sus hijos anticipándose a la obtención del destino.
«No estamos hablando de números ni de décimas. Hablamos de personas y familias», indican fuentes policiales consultadas.
El malestar se ha expandido rápidamente entre diversas plantillas en el país, donde muchos policías consideran «incomprensible» que una modificación de tal magnitud se realice cuando el concurso está avanzado y las decisiones personales casi consolidadas.
Diversos colectivos policiales y sindicatos sostienen además que la decisión de la Dirección General de la Policía ha generado un ambiente de inseguridad jurídica y opacidad en uno de los procesos más relevantes de la carrera profesional dentro del cuerpo.
Las críticas no sólo se dirigen al cambio técnico del baremo, sino también al costo humano que implica la resolución. Muchos policías acumularon méritos durante años en determinados destinos con la expectativa legítima de regresar con sus familias o lograr una vacante concreta.
«Cada baremo representa años de sacrificio, destinos complicados y familias completas que esperan una resolución que condiciona totalmente su futuro», denuncian desde distintos sectores policiales.
Frente a la magnitud de la controversia, varios grupos exigen ahora a la Dirección General de la Policía la publicación urgente de un nuevo borrador del Concurso General de Méritos 15/2026 sin aplicar los criterios introducidos tras las sentencias judiciales.
También solicitan la apertura inmediata de una mesa de diálogo con los sindicatos para definir cómo implementar en el futuro las resoluciones judiciales invocadas por la Administración.
Mientras tanto, el ambiente en la Policía Nacional continúa deteriorándose a la espera de que en dichas mesas se alcance un acuerdo.

