Lucía Menéndez explica que un abogado de oficio no implica baja calidad ni falta de costo

La especialista detalla qué es importante conocer antes de recurrir a este servicio

Reunión entre un abogado y su representado.

Solicitar un abogado de oficio no implica necesariamente que el servicio será gratuito. Tampoco significa que el especialista asignado sea inferior a uno contratado de manera particular. Esta confusión resulta común y la abogada Lucía Menéndez (@luciamenendezabogada en sus redes sociales) la ha despejado en un vídeo publicado en TikTok, donde enfatiza la importancia de distinguir dos conceptos que suelen confundirse: el abogado de oficio y la justicia gratuita.

“Un abogado de oficio no quiere decir que sea deficiente ni gratuito”, aclara la letrada al inicio del vídeo. Destaca que “tener un abogado de oficio y tener derecho a la justicia gratuita son dos cosas diferentes”. Esta distinción es esencial, ya que de ella puede depender que el ciudadano tenga que abonar o no los honorarios del abogado asignado.

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No siempre es gratuito

El turno de oficio es el mecanismo mediante el cual los colegios de abogados designan a un profesional cuando una persona requiere defensa o asesoramiento legal y no ha contratado a un abogado por su cuenta. La justicia gratuita, por otro lado, es un derecho otorgado a quienes demuestran falta de recursos para litigar, según lo establecido por la Ley 1/1996, de asistencia jurídica gratuita. Esta ley señala que la solicitud se debe tramitar ante el Colegio de Abogados correspondiente o ante el juzgado del lugar de residencia del solicitante, que remitirá dicha petición al colegio competente.

Menéndez explica de manera sencilla: “Cuando te asignan un abogado de oficio, el colegio te otorga uno que tú no seleccionas, y es en ese momento cuando se solicita el derecho a la justicia gratuita”. Es decir, la asignación del abogado y el reconocimiento del beneficio económico no son lo mismo ni se conceden automáticamente.

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Manifestación de abogados y procuradores de oficio en Madrid el pasado día 3 de febrero

Se evalúa la situación económica

Para determinar si una persona puede acceder a la justicia gratuita, se examina su situación económica. El propósito de este servicio es garantizar el acceso a la justicia en condiciones igualitarias para quienes no disponen de recursos suficientes. El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid recuerda que la gestión corresponde a los colegios profesionales.

Por ello, la abogada advierte sobre un aspecto que muchos desconocen: “Se analiza tu situación económica para confirmar si tienes derecho a la justicia gratuita, porque puede ocurrir que al abogado de oficio asignado finalmente debas pagarlo igual que a uno elegido por ti.

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En la práctica, esto quiere decir que una persona puede contar con un abogado asignado mediante el turno de oficio, pero no cumplir con las condiciones para que el Estado asuma el costo, y en ese caso deberá hacer frente a sus honorarios.

Escoger abogado ofrece más control

Asimismo, la abogada señala otro punto: al acudir al turno de oficio, el ciudadano no puede optar por el profesional que se encargará de su caso. “A veces, pensando que se ahorra dinero, se elige el abogado de oficio sin considerar que eso puede no cumplirse”, comenta.

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En contraste, Menéndez subraya que contratar un abogado particular brinda la posibilidad de decidir quién llevará el asunto. “Al seleccionar un abogado de designación particular, se tiene control sobre quién gestionará nuestro caso y el seguimiento que ello implica”, explica.

Su conclusión es clara: antes de tomar una resolución, es fundamental informarse adecuadamente. “Es crucial comprender que abogado de oficio y justicia gratuita no son sinónimos y valorar qué alternativa se adapta mejor a cada situación”, finaliza.

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