Feijóo centra su estrategia social en salud mental, bullying y redes sociales para atraer votantes de la izquierda

Alberto Núñez Feijóo saluda en el Senado a Zara y José Manuel, padres de Sandra Peña, la menor víctima del bullying en Sevilla. Las claves

Feijóo coloca la política social como el eje central de la estrategia del PP, concentrándose en salud mental, acoso escolar y protección infantil en redes sociales.

El líder del PP propone un plan nacional de bienestar emocional que incorpora inteligencia artificial para identificar conflictos en las aulas, junto con medidas contra el acoso escolar.

El PP apuesta por fortalecer la salud mental aumentando plazas PIR y MIR, reconociendo especialidades y aplicando restricciones para limitar el acceso de menores a las redes sociales.

La renovada agenda social del PP está dirigida a atraer votantes preocupados por asuntos cotidianos, distanciándose de debates geopolíticos y enfrentamientos directos con Pedro Sánchez.

Alberto Núñez Feijóo ha decidido que, esta semana, la política social sea el tema principal del PP, pese a encontrarse en pleno auge de la campaña andaluza. Este lunes, el líder popular recibirá en Génova a la Fundación Control Z. El miércoles, en su agenda figura un evento centrado en salud mental.

Se trata de una táctica intencionada para vincular la imagen del Partido Popular con los problemas cotidianos de los españoles, «es otra forma de llevar adelante la guerra cultural» arrebatando «supuestas banderas» a la izquierda, y evitando polémicas geopolíticas vinculadas a Trump, Irán o la postura europea sobre Gaza.

El mensaje para atraer «ese voto» es tan evidente que fuentes cercanas a Feijóo no disimulan: «Quienes no hayan optado por nosotros motivados por la corrupción ni por concesiones al independentismo o la amnistía, que lo hagan por esto».

Tras presidir el martes pasado un acto en el Senado con motivo del Día Internacional contra el Acoso Escolar, Feijóo ha convocado a la Fundación Control Z, una organización experta en la protección de menores frente al acoso en redes sociales.

Desde Génova reconocen que este encuentro no es un acto destacado, sino una reunión de trabajo que se hará pública para «darles protagonismo», más o menos marcado, desde un partido alternativo al Gobierno, «que busca atender a la sociedad civil que enfrenta cada día problemas que los ministerios de Pedro Sánchez apenas abordan«.

El miércoles, la atención se centrará en la salud mental. El PP coordinará un evento para visibilizar a organizaciones y pacientes que, según el propio partido, representan una crisis silenciosa de gran magnitud y reciben «poca cobertura mediática».

Acoso escolar

El momento elegido no es fortuito. La última semana antes de las elecciones andaluzas del 17-M es cuando los líderes nacionales concentran recursos mediáticos para respaldar a sus candidatos. Feijóo ha optado por destinar ese capital a estos asuntos, en lugar de contestar a Sánchez.

Durante el acto en el Senado, Feijóo pidió «colectivizar» responsabilidades en torno al acoso escolar, afirmando que «no se trata de una travesura, sino de una forma de violencia que puede causar daños a veces irreparables».

Propuso dejar atrás una «gestión a parcheos» para avanzar hacia una «verdadera estructura estatal», planteando una cooperación entre Educación, Sanidad y Políticas Sociales para desarrollar un Plan de Bienestar Emocional que contemple bloqueos automáticos nocturnos y límites máximos en el uso de dispositivos.

El dirigente popular también sugirió reformas penales, que incluyan distanciamiento digital entre agresor y víctima, sanciones con un carácter restaurador y mayores recursos para la Justicia de menores. Recordó además su trayectoria: en 2013, como presidente de la Xunta, impulsó el primer protocolo autonómico contra el acoso escolar en España.

Las propuestas que el PP anunciará próximamente —elaboradas desde la Vicesecretaría de Educación e Igualdad, dirigida por Jaime de los Santos— se estructuran en tres pilares.

El primero es el mencionado Sistema Nacional Integrado de Educación y Salud, que empleará herramientas de inteligencia artificial, como evaluaciones de bienestar y sociogramas de convivencia en el aula, para identificar conflictos antes de que se agraven.

El segundo eje es una respuesta educativa y punitiva efectiva, que descarta las expulsiones «vacías de contenido» que, según el PP, funcionan como «un premio» para el acosador. El tercero implica a toda la sociedad: el sistema educativo como núcleo, pero con participación de familias, servicios sociales y cuerpos de seguridad.

Salud mental

En cuanto a salud mental, el PP promovió en 2024 la Subcomisión parlamentaria de Salud Mental en el Congreso, cuyo informe final fue aprobado en septiembre de 2025 con 313 votos favorables.

Entre sus propuestas figuran: aumento de plazas PIR y MIR en salud mental, reconocimiento de la especialidad en Psicología Clínica Infantil y Adolescente, y la incorporación de la salud mental en políticas de vivienda y empleo.

El partido también registró en diciembre de 2025 más de 50 enmiendas a la ley de protección de menores en entornos digitales, entre ellas la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años y la implementación de un «horario de descanso digital» nocturno desde las 22:00 hasta las 8:00 horas.

‘Efecto Sémper’

Desde el partido reconocen sin tapujos el trasfondo electoral de esta estrategia, aunque la inscriben en una intención más profunda. «Pretendemos anclar la agenda del PP en las inquietudes reales de la gente, con problemas concretos», explican.

Añaden: «Feijóo desea emplear su visibilidad mediática para estos temas. Desde la oposición, cada día hay oportunidad de aparecer en medios. Si lo hacemos con estos asuntos, al menos habremos cumplido con lo que consideramos correcto«.

Un nombre destacado vinculado a esta estrategia es Borja Sémper. La vuelta del político vasco tras superar un cáncer coincide con esta ofensiva social y no es un dato trivial.

«Él encarna el estilo político en que creemos. Lo personifica y esto también favorecerá a Juanma Moreno, que tiene un carácter parecido», comentan en el partido. Se habla del posible efecto Sémper, que aportaría solidez y credibilidad a la apuesta social popular.

Esta estrategia no es nueva, pero se reactiva ahora.

Feijóo la inició en otoño de 2024, al comenzar el curso político con una ofensiva en conciliación familiar y políticas de apoyo a familias y vivienda.

En octubre de ese año, el PP presentó su Proposición de Ley de Conciliación y Corresponsabilidad, bloqueada en el Congreso desde entonces, que amplía permisos de maternidad y paternidad a veinte semanas, asegura educación infantil gratuita de cero a tres años y establece un banco de horas para trabajadores.

Posteriormente, impulsaron la Ley del Suelo en el Senado, el Plan Integral de Vivienda con un IVA reducido al cuatro por ciento para la primera vivienda, y una propuesta de medidas tributarias para familias ante la ausencia de Presupuestos. Ahora, el PP pretende convertir estos años de agenda social constante en un argumento electoral indirecto.

No para confrontar con Sánchez, sino, como ellos mismos señalan, «dejándolo a un lado».

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