Las fronteras son más complejas que nunca para Silvana Estrada, cantautora mexicana que reflexiona sobre el deseo de ser latino.

Para disfrutar de este contenido, por favor activa JavaScript o prueba con otro navegadorReproducir video, "Entrevista a Silvana Estrada: “Todo el mundo quiere ser latino, pero las fronteras están más difíciles que nunca para nosotros”", Duración 14,5314:53

    • Autor, Facundo Macchi
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 16 minutos
  • Tiempo de lectura: 6 min

Silvana Estrada expresa con claridad: "Ser latino está en tendencia".

La compositora mexicana de 29 años observa este fenómeno en la expansión de su música —y la de muchos otros artistas de su entorno— que ahora alcanza lugares como Turquía y Japón, y llena escenarios que hace unos años parecían fuera del alcance para géneros como el reggaetón caribeño o la música folklórica mexicana.

Sin embargo, detrás de esta gran fascinación se esconde una paradoja.

En el trasfondo de sus giras, Estrada y su equipo, compuesto mayormente por músicos y técnicos latinoamericanos, enfrentan fronteras cada vez más hostiles, procesos migratorios complicados y una tensión constante entre la admiración musical y la realidad política.

En Londres, donde comienza una serie de 18 conciertos en Europa para presentar "Vendrán suaves lluvias", su disco más reciente, la cantante dialoga con BBC Mundo. Estrada, galardonada con un Grammy Latino, aborda temas de identidad, migración y creación artística, construyendo un mapa íntimo donde el sufrimiento, la memoria y la vulnerabilidad moldean sus canciones.

¿Qué significado tiene para ti esta reciente ola global de interés por la cultura latinoamericana?

Hoy en día, todos aspiran a ser latinos, algo comprensible por nuestra riqueza cultural. No obstante, al mismo tiempo, las fronteras se han vuelto más restrictivas para nosotros.

Trabajo con venezolanos, dominicanos, colombianos, y viajo con ellos siendo mexicana. Puedo afirmar que el acceso mediante visas es sumamente complejo y que a muchos nos dificultan la entrada a ciertos países.

Nos encontramos frente a una contradicción: mientras las fronteras se endurecen, la música latina nunca antes había alcanzado una difusión tan amplia.

¿Cómo crees que tu música refleja esta dualidad?

Considero que mi música se transforma en un espacio para la sanación. Por ejemplo, en la gira por Estados Unidos, nunca antes había visto a tanta gente llorar simultáneamente durante mis conciertos. Existe una necesidad profunda de sanar las heridas causadas por la violencia migratoria actual.

Mis canciones han llegado a ser un refugio donde las personas pueden mostrarse tal cual son, reconocerse y sentirse seguras a pesar de su vulnerabilidad.

En 2022, Silvana Estrada ganó el premio Grammy Latino a mejor artista nuevo.

Fuente de la imagen, Getty Images

¿Hay alguna parte de tu identidad mexicana que desees conservar siempre?

Mi capacidad para resolver problemas al estilo mexicano. Los mexicanos siempre encontramos cómo arreglar todo con lo que tenemos a mano. Al ser alguien resolutiva, nunca me desespero, porque no espero nada ni de otros ni de instituciones.

Otra característica que no quiero perder es mi relación con la muerte. Llevo a mis muertos conmigo, forman parte de mi familia. De hecho, parte de mi ritual previo a un concierto es encenderles una vela y conversar con ellos.

Adoptar esta manera de ser me ha dado mucha tranquilidad, sobre todo en momentos de duelo.

¿Cómo comienza para ti la creación de una canción? ¿Con una palabra, un sentimiento, una melodía?

Depende. No tengo un proceso fijo, aunque estoy desarrollando uno: escribir a diario. No siempre para producir algo, sino para descubrir qué quiero expresar y qué no. En ocasiones, creo que quiero comunicar algo y luego cambia.

Me cuesta definirme como cantautora porque considero que es un oficio que demanda mucha disciplina. Necesito hallar de forma espiritual y espontánea lo que debo contar, porque de lo contrario siento que me muero.

Con la creciente popularidad de tu música, ¿moderas lo que dices en tus letras por temor o vergüenza?

Sí, trabajo mucho en ese aspecto porque me frustra crear contenido pensando en agradar a todos. Es imposible complacer a todo el mundo.

Muchas de tus letras abordan el desamor, ¿qué has aprendido al cantar sobre este tema?

Descubrí que estamos impregnados de ideas románticas que no siempre coincidimos. Al final, nos da miedo lastimarnos y quedarnos solos.

Además, el lenguaje nos limita para entender y procesar los sentimientos, los cuales son complejos, como en un velorio donde conviven llanto, risas y confusión simultáneamente. Esta barrera nos expone a la dificultad que implica amar.

No obstante, también existen instantes de conexión, empatía y ternura en los que no cabe duda.

Silvana Estrada tiene previstas 18 presentaciones en la pata europea de su gira.

Fuente de la imagen, Getty Images

En una entrevista afirmaste que parte de tu labor es "tomar lo que te duele y convertirlo en belleza para sanarlo", ¿cómo se aprende a hacer eso?

Para mí, significa aprender a observar: como usar un lente que limpia la perspectiva. El arte —la poesía, la música— me enseñó a mirar otra vez el mundo y enamorarme de él, a pesar del dolor inmenso que conlleva la vida.

Desde niña hallé una manera de transformar ese sufrimiento en algo bello, y cuando comprendí que compartirlo impedía que fuera sólo mío, se convirtió en una misión.

Actualmente valoro también la fuerza de lo colectivo, porque cuando esa herida se comparte, todos la sostienen y eso es reparador. Así comprendo por qué la música existe desde tiempos ancestrales, mucho antes que el concepto de “artista”, y de ahí surge mi motivación para hacer lo que hago.

En diciembre de 2022, Jorge, tu mejor amigo, fue asesinado brutalmente en Ciudad de México. Entonces dijiste: "Antes mi corazón era ligero y ahora está pesado, pero me estoy acostumbrando". ¿Cómo se procesa una tragedia así a través de la música, sin perder el entusiasmo o la alegría?

Primero está la posibilidad de nombrarlo, mirarse en el espejo y decidir: no quiero convertirme en alguien amargado. Aprendí eso de Jorge antes de su fallecimiento y quedó grabado en mí.

Cuando ocurrió y encontraron su cuerpo, sentí un instinto fuerte y pensé: esto no puede quitarme la vida también a mí. Existe una responsabilidad de seguir vivos y vivir con ganas, y eso ya es mucho. Es un compromiso.

Aunque es cierto que nunca volví a ser la misma persona. Envejecí a partir de ese suceso. Hay algo que se pierde, una inocencia que se hace pequeña.

A las cantantes mujeres hoy se les exige más allá de la música, deben ser modelos, influencers o empresarias. ¿Cómo proteges tu música y a ti misma de estas presiones?

He tenido fortuna porque mantengo cierta distancia de la industria. Sin embargo, los estándares para las mujeres nunca son equitativos, ni en la música ni en otros ámbitos. Hoy eso se nota más que nunca.

Observo a jóvenes que recién comienzan y casi no han tocado en vivo, pero son virales por ser influencers y generar varios TikToks al día.

Cuando empecé, era muy diferente: no existían los celulares, tocábamos donde nos permitieran, aunque sólo fuera para dos personas, y hacíamos presentaciones sin cobrar, ganando a lo sumo una cerveza y una pizza, preparándonos para algún día alcanzar los escenarios deseados.

Esa experiencia de tocar para pocos, involucrarse plenamente y explorar la música sin tanta exposición fue muy valiosa.

Silvana Estrada se ha consolidado como una de las voces femeninas más potentes de México.

Fuente de la imagen, Getty Images

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