Un edificio histórico gallego entra en una nueva fase marcada por las negociaciones institucionales, la memoria democrática y las incertidumbres sobre su acceso público. La discusión actual gira en torno a quién debe encargarse de su gestión y cuándo podrá abrirse completamente
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Un pazo gallego catalogado como Bien de Interés Cultura vuelve a situarse en el centro del debate institucional después de años de disputas legales, con la opción de que su gestión futura quede a cargo de Galicia. Aunque su propiedad pública ya está confirmada, el edificio aún no tiene una fecha fijada para su apertura completa al público, mientras las autoridades involucradas deben definir sus usos, su esquema de administración y el alcance de las visitas.
Se trata del Pazo de Meirás, ubicado en Sada, cuya titularidad pertenece al Estado tras la sentencia firme que ordena su devolución definitiva por parte de los herederos de Franco. El Gobierno central mantiene abierta la posibilidad de una cesión a Galicia, aunque ha enmarcado cualquier decisión dentro de la comisión interadministrativa creada en 2021, que integra a la Administración General del Estado, la Xunta, la Diputación de A Coruña y los ayuntamientos de Sada y A Coruña.
La gestión del Pazo de Meirás depende de una comisión
El destino de las Torres no se resolverá, por tanto, con una decisión unilateral. Según la respuesta proporcionada por el Ejecutivo al BNG, será esa instancia de coordinación la encargada de definir los usos públicos, el modelo de gestión y una posible cesión modal del Pazo de Meirás a Galicia. Este proceso mantiene la participación de varias administraciones en un contexto que ya no gira en torno a la propiedad del inmueble, sino sobre qué rol debe desempeñar actualmente este espacio de alto valor histórico, cultural y memorial.
Un BIC con visitas restringidas y sin apertura total
El Pazo de Meirás permanece sin una fecha establecida para su reapertura completa. Actualmente, las visitas públicas se limitan a los jardines, el vestíbulo y la capilla, de la que solo está permitido asomarse. El Gobierno ha vinculado esta limitación a la necesidad de realizar obras que garanticen la seguridad del conjunto, aunque esta situación ha generado nuevas demandas para que se pueda visitar efectivamente el interior de las Torres.
La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña ha solicitado al Gobierno central que active cuanto antes los mecanismos previstos para definir los usos del inmueble y exige “abrir ya al público” el pazo. Este Bien de Interés Cultural, protegido como sitio histórico desde 2008, mantiene una doble dimensión: la ligada a Emilia Pardo Bazán y la relacionada con su utilización durante la dictadura franquista. El desafío actual radica en convertir Meirás en un espacio público de memoria, cultura y reparación democrática.
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