El Ministerio continúa ejerciendo presión para lograr la liberación, calificando la detención como una «detención ilegal».

El Ministerio de Asuntos Exteriores considera la detención del activista hispanopalestino Saif Abukeshek una de las cuestiones más prioritarias. Este martes, el cónsul de España en Tel Aviv participó en la audiencia donde la Justicia israelí decidió extender la detención de Abukeshek hasta el domingo; está acusado de mantener vínculos con Hamas. Simultáneamente, el ministro José Manuel Albares recibió en Madrid a Sally Issa, esposa del activista y madre de sus tres hijos, quien reside en Barcelona.
Fuentes del Ministerio de Exteriores han reiterado que «España considera ilegal» esta detención y han vuelto a demandar su «inmediata liberación y el respeto a todos sus derechos». También han remarcado que «el cónsul continuará visitándolo, brindando toda la protección necesaria y manteniendo contacto constante con su familia».

Saif Abukeshek compareció este martes por segunda vez ante un tribunal en Ascalón, ubicado a unos 60 km de Tel Aviv. Según recoge AFP, Keshek y el brasileño Thiago Ávila llegaron al tribunal con grilletes en los pies. Ambos fueron trasladados a Israel tras ser capturados el jueves a bordo de la flotilla Global Sumud, cuyo objetivo era desafiar el bloqueo naval israelí sobre la Franja de Gaza. «El tribunal ratificó su detención hasta el domingo por la mañana», afirmó a la agencia francesa Miriam Azem, coordinadora internacional de la ONG israelí Adalah.
Israel acusa a ambos de mantener lazos con el movimiento islamista palestino Hamás, lo cual ambos niegan. La justicia israelí ya había aprobado el domingo una primera extensión de dos días para su detención. La ONG Adalah, que pudo visitarlos, denunció los «maltratos» que habrían sufrido en prisión, denuncias que han sido rechazadas por las autoridades israelíes.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí sostiene que ambos activistas están relacionados con la PCPA, organización sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Washington acusa a la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA) de «actuar clandestinamente en nombre» del grupo islamista palestino Hamás.

