Un importante eurodiputado declara que jamás debimos firmar este acuerdo comercial con Estados Unidos

European deputy Aurore Lalucq speaks to medias following a meeting with French Prime Minister Francois Bayrou before a confidence vote, in Paris, Sept. 2, 2025.

La eurodiputada francesa Aurore Lalucq sostiene que las recientes amenazas arancelarias de Donald Trump, que ella considera una violación del acuerdo comercial UE-EE.UU., demuestran que la UE no debió aceptar el pacto, evidenciando divisiones dentro de los Socialistas y Demócratas.

Aurore Lalucq, eurodiputada francesa y presidenta del influyente Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, declaró a Euronews que no comprende por qué la UE celebró un acuerdo comercial con una administración estadounidense en la que considera que no se puede confiar.

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Sus declaraciones coinciden con la incertidumbre generada tras la firma, en julio de 2025, del acuerdo comercial por parte del presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, que ha sido cuestionado luego de que Trump amenazara, el pasado viernes, con imponer aranceles del 25% a los automóviles europeos, superando así el límite del 15% establecido en el pacto.

“No entiendo cómo alguien puede cerrar un acuerdo con una administración que no cumple su palabra”, afirmó Lalucq a Euronews.

“Los argumentos oficiales afirmaban que el acuerdo brindaría previsibilidad para las empresas. Sin embargo, desde esa conferencia de prensa muy promocionada en julio de 2025 entre Ursula von der Leyen y Donald Trump, no ha habido nada realmente previsible en todo esto.”

Divisiones dentro de los Socialistas y Demócratas

El pacto acordado en Turnberry, Escocia, elimina los aranceles europeos a las exportaciones estadounidenses, mientras la UE sigue enfrentando una tasa del 15%, comprometiéndose además a una inversión significativa en EE.UU.

El acuerdo ya había sido suspendido anteriormente este año por los eurodiputados tras el uso de aranceles por parte de Trump como presión para intentar adquirir Groenlandia.

La semana pasada, el presidente estadounidense intensificó nuevamente las tensiones al publicar en sus redes sociales que podía aplicar tarifas del 25% a los coches europeos, tras críticas del canciller alemán Friedrich Merz sobre la intervención militar estadounidense en Irán.

Funcionarios europeos esperan que las tensiones disminuyan el martes en una reunión entre el Comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, y el Representante Comercial de EE.UU., Jamieson Greer, en París. Desde la última amenaza de Trump, los líderes europeos han mantenido un silencio prudente, evitando alimentar lo que muchos consideran otra provocación del presidente estadounidense.

Lalucq afirmó que los líderes europeos se deshonraron a sí mismos al firmar el acuerdo desde un principio.

“Defendemos representaciones en el sentido más auténtico. Cuando Ursula von der Leyen se sienta en esa sala con Donald Trump, la humillación no es personal, sino que representa una humillación para Europa. Deberíamos haber adoptado una postura mucho más firme.»

Como integrante del grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D), la postura de Lalucq contrasta con la de otro destacado eurodiputado socialista, Bernd Lange, quien preside un comité clave de comercio y ha promovido avanzar con el acuerdo empleando salvaguardas.

Esta división refleja las distintas perspectivas dentro del S&D, la segunda formación política más grande en el Parlamento Europeo, donde las posturas a menudo responden a intereses nacionales. Los países con mayor exposición al mercado estadounidense suelen adoptar una actitud menos confrontacional frente al acuerdo que Lalucq, aunque continúan buscando condiciones favorables.

Las salvaguardas se discuten actualmente entre los gobiernos de la UE y el Parlamento. Una propuesta contempla eliminar los aranceles europeos a los productos industriales estadounidenses solo si Washington cumple completamente con el acuerdo. Otra opción, la denominada “cláusula de caducidad”, finalizaría el pacto en marzo de 2028, salvo que se renueve.

Los estados miembros de la UE permanecen divididos en estos aspectos, destacándose Alemania e Italia entre los que prefieren mantener el acuerdo original negociado por la Comisión el pasado verano.

Se prevé una nueva ronda de negociaciones el miércoles.

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