Las claves
El Gobierno de España pactó con la OMS recibir en Canarias al crucero Hondius, que enfrenta un brote de hantavirus, a pesar de un acuerdo previo con el Ejecutivo canario para evitarlo.
Esta decisión desde Moncloa provocó un conflicto con el presidente autonómico Fernando Clavijo, quien fue informado únicamente de forma verbal y solicitó una comunicación oficial para activar el protocolo sanitario correspondiente.
El brote en el crucero ha registrado dos casos confirmados, un sospechoso de alto riesgo y el médico a bordo en estado crítico, que será atendido en Tenerife.
Cabo Verde fue descartado como destino debido a la falta de capacidad sanitaria, y la OMS instó a España a que permitiera el desembarco en Canarias para minimizar riesgos y asegurar la atención médica adecuada.
El Gobierno de España se comprometió con la Organización Mundial de la Salud (OMS) a recibir en Canarias al crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus en el Atlántico, tras haber acordado inicialmente con el Gobierno regional que el barco no atracaría en las islas.
La cadena de comunicaciones oficiales y mensajes cruzados a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL muestra un giro completo de 180 grados en apenas unas horas, impulsado por la presión de la OMS y en conflicto directo con Fernando Clavijo, presidente autonómico.
En una reunión técnica celebrada a primera hora de la tarde entre el Ejecutivo canario y la Delegación del Gobierno, ambas partes acordaron que «ni el barco ni ninguno de sus pasajeros serán trasladados a las islas», según fuentes presentes en ese encuentro.
Este acuerdo reflejaba la postura previa de Clavijo, que exigía que los enfermos fueran atendidos en Cabo Verde o, en última instancia, trasladados por vía aérea a Países Bajos, país de origen de la naviera.
No obstante, mientras Canarias pensaba haber convencido a Moncloa para cerrar la puerta al buque, el Ministerio de Sanidad ya se ofrecía como «puerto seguro» ante Ginebra. La ministra Mónica García no respondió a las llamadas de Clavijo y, finalmente, le informó «sólo verbalmente» la decisión de acoger el barco y al médico a bordo, en estado «muy grave».
Pocas horas después, el Gobierno de Pedro Sánchez anunció que España acogería al Hondius y al médico del barco, quien se encuentra «muy grave», aunque el Ejecutivo autonómico seguía sin recibir aviso oficial sobre ese cambio.
Frente a esta situación ya consumada, el presidente autonómico exigió a la ministra de Sanidad «una solicitud por escrito» para activar el sistema de aislamiento de alto nivel del Hospital de la Candelaria, en Tenerife. Dicha comunicación llegó a las 23:57 horas, hora peninsular, cuando el vuelo medicalizado con el médico inglés del crucero ya estaba en ruta hacia las islas.
Comunicado ‘sin autor’
La medida se había formalizado una hora antes, cuando Moncloa envió a los medios, alrededor de las 22:50 h, una nota explicativa sin firma ni membrete oficial en la que se detallaba que la OMS y la Unión Europea «solicitan al Gobierno de España acoger a la embarcación MV Hondius en las Islas Canarias conforme al Derecho Internacional y el principio humanitario».
El documento contiene una contradicción esencial. Por un lado, indica que «el proceso será llevado a cabo mediante un protocolo común para manejo de casos y contactos desarrollado por la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), garantizando todas las medidas de seguridad necesarias”.
Sin embargo, poco después reconoce que «el Gobierno informará sobre los detalles de este protocolo tan pronto como sean definidas por la OMS y el ECDC». Por tanto, Moncloa prometía un escudo sanitario que, al momento de asumir el compromiso con Ginebra, aún no contaba con definición concreta.
Según ha sabido este diario, el dispositivo por ahora solo incluye que agentes de Protección Civil se encargarán de los desembarcados, quienes serán posteriormente trasladados en aviones «procedentes de Europa», cada uno hacia su destino.
Hasta ese instante, el Ejecutivo central había evitado posicionarse, mientras Sumar, socio minoritario en la coalición, adelantaba su petición para recibir al barco. «España está preparada y debe acoger el barco con garantías», defendió la diputada Aina Vidal, ante la resistencia de Clavijo a que la nave llegase al archipiélago.
La nota añade que el estado del médico del crucero es «grave». Por ello, «como parte del operativo, el Gobierno también aceptó una petición formal del Gobierno de Países Bajos para acoger al médico del MV Hondius, que se encuentra en situación grave, y que será trasladado a Canarias en un avión medicalizado este mismo martes».
El caso del profesional sanitario crítico se convirtió en el argumento humanitario clave para Moncloa, aunque no aparece en una carta oficial enviada por la OMS a Sánchez, que también difundió Moncloa.
Cabo Verde, sin capacidad
El otro documento es precisamente esa carta firmada por el director general de la OMS, Tedros Adhanom, dirigida el 5 de mayo al presidente del Gobierno.
En la misiva, el jefe de la agencia de Naciones Unidas agradece «la colaboración constante y firme» de España y, en relación con el brote de hantavirus vinculado al crucero Hondius, solicita «de forma urgente la colaboración y apoyo continuados» del Gobierno para «facilitar» su llegada a España, «permitir el desembarco de pasajeros y la aplicación de medidas de salud pública con control de riesgos».
El nombre de Canarias no aparece explícitamente en la carta, pero se sobreentiende en el resto de la documentación, dado que es «el puerto más cercano con capacidad para la operación».
Tedros reconoce abiertamente que el Gobierno de Cabo Verde «carece de capacidad» para realizar la evaluación sanitaria, investigaciones epidemiológicas y ambientales, así como la respuesta integral que exige el brote.
Por ello, invoca los artículos 27 y 28 del Reglamento Sanitario Internacional de 2005 para autorizar que ese país permita a la embarcación «proceder bajo su propio riesgo al puerto más cercano con capacidad adecuada», informando a las autoridades sanitarias del Estado receptor, en este caso España.
Asimismo, recuerda, conforme al artículo 44, que los Estados parte «deben colaborar entre sí» para responder a este tipo de emergencias.
La OMS enmarca su solicitud en un «imperativo humanitario» y advierte contra «restricciones innecesarias sin justificación sanitaria», especialmente en lo relativo a la movilidad de personas.
«Los pasajeros y la tripulación del MV Hondius deben ser autorizados a desembarcar lo antes posible», destaca Tedros, para minimizar «el riesgo de nuevos contagios a bordo», además del «impacto psicológico», y para garantizar atención médica a «problemas de salud no asociados al hantavirus» en una mayoría de pasajeros de avanzada edad.
«No se nos informó»
Mientras Moncloa cerraba ese acuerdo, sobre el terreno la postura era distinta. A las 15:00 hora peninsular, el Ejecutivo de Canarias y la Delegación del Gobierno habían pactado en una reunión técnica rechazar la llegada del barco y que este se dirigiera a Países Bajos, «excepto si durante el trayecto surgiera una emergencia sanitaria».
Sin embargo, a las 20:00 h, la naviera Oceanwide Expeditions enfatizó en un comunicado que su intención seguía siendo que el Hondius «navegue hasta las Islas Canarias, ya sea Gran Canaria o Tenerife, lo que implicará unos tres días de travesía».
Alrededor de las 22:00 h, Sanidad anunció un cambio de postura, admitiendo que España «acogerá al barco» y al médico «que está muy grave», sin que el Gobierno regional estuviera informado de esta modificación.
«A nosotros no nos han comunicado nada», respondieron desde el Gobierno de Canarias cuando EL ESPAÑOL contrastó la versión de Moncloa. Desde Presidencia del Gobierno replicaron: «Estamos en contacto con el presidente Clavijo».
La realidad es que la ministra no convenció al líder canario, sino que le impuso la decisión. Este cambio se negoció directamente con la OMS y las autoridades holandesas, excluyendo al Gobierno de las islas, cuyo sistema sociosanitario tendrá que gestionar el operativo.
Situación crítica a bordo
Mientras se desarrollaba esta disputa política, la dimensión sanitaria del caso se agravaba cada vez más.
Una fuente cercana a Clavijo cuestionó: «Si no existe riesgo para el puerto de recepción, ¿por qué no desembarcan en Praia?», el puerto de Cabo Verde frente al cual lleva días fondeado el navío. «Y si aún hay peligro de contagio, ¿por qué desembarcar, no sería más lógico atenderlos en aislamiento?».
A bordo del Hondius viajan 147 personas entre pasajeros y tripulación de 23 nacionalidades, incluidos 14 españoles. El brote de hantavirus, que empezó semanas atrás con una primera muerte tras evolución respiratoria rápida, ha dejado dos casos confirmados por laboratorio y un tercero sospechoso de alto riesgo.
Los cuerpos de los fallecidos permanecen en cámaras a bordo, a la espera de instrucciones por parte de las autoridades judiciales y sanitarias de los países involucrados.
Los dos pasajeros con infección confirmada serán evacuados en avión medicalizado desde Cabo Verde hacia Países Bajos, mientras que el tercer caso sospechoso viajará a Alemania para seguimiento. El médico del barco, que cayó gravemente enfermo este martes, será atendido en Tenerife. El barco se dirigirá a Canarias, a pesar del rechazo expreso del Ejecutivo insular.
Allí, en teoría, se procederá a una desinfección y desratización exhaustivas.

