A dos años de su implementación, la ley emblemática de Europa ha transformado la actuación de Big Tech y ha ampliado la libertad y opciones de los usuarios, aunque la lucha continúa. ¡Mira el video!
La Comisión Europea ha publicado su primera evaluación oficial del Digital Markets Act, una normativa destinada a limitar el dominio de Big Tech dentro de la economía digital europea. El balance: avances con reservas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Desde la entrada en vigor del DMA en marzo de 2024, los usuarios han notado modificaciones. Los iPhones ahora permiten tiendas de aplicaciones de terceros. Los dispositivos Android e iOS nuevos piden al usuario elegir su navegador o motor de búsqueda preferido. Las cifras confirman el impacto: los usuarios diarios de Firefox en Alemania aumentaron un 99 %, mientras que Brave y Opera vieron un incremento del 250 % en descargas dentro de la UE.
La aplicación de la ley ha tenido consecuencias firmes. En abril de 2025, Apple recibió una multa de 500 millones de euros por impedir que desarrolladores dirigieran a usuarios hacia opciones más económicas. Meta fue sancionada con 200 millones por su modelo «consentir o pagar», que Bruselas consideró no válido. Ambas empresas están en proceso de apelación.
No obstante, la revisión destaca problemas graves: las investigaciones duran el doble del plazo establecido de 12 meses y los gatekeepers emplean demoras legales para retrasar la adecuación. Además, surgen interrogantes mayores: ¿deberían las herramientas de IA y plataformas cloud sometérseles las mismas reglas?
El Digital Markets Act representa solo el inicio de una disputa continua. Aunque se están produciendo cambios importantes, mantener una aplicación constante y afrontar nuevos retos es vital para asegurar un impacto duradero.

