Denuncian una estrategia destinada a «establecer un modelo de control político» en la Fiscalía: «La afinidad ideológica es el único criterio válido para el ascenso», lamentan.

La política de nombramientos de la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, evidencia cómo «la neutralidad y el mérito son desplazados por la fidelidad orgánica», ha afirmado la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra. Por ello, el Partido Popular ha exigido la comparecencia inmediata de Peramato ante la Comisión de Justicia del Congreso para que ofrezca explicaciones.
Los populares reclaman su presencia tras la destitución de la fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra —quien no fue renovada en su cargo— y el ascenso a fiscal del Tribunal Supremo de Pilar Rodríguez, la fiscal jefe provincial de Madrid que facilitó al equipo de García Ortiz los correos del novio de Isabel Díaz Ayuso.
El PP observa que desde que Peramato asumió el puesto de fiscal general, sus nombramientos están «lejos de respetar los principios de mérito y capacidad en la Fiscalía», además de apartarse de su compromiso de «trabajar para cerrar heridas en la carrera fiscal» durante su mandato, según se comprometió al asumir el cargo.
Los ajustes de cuentas de Peramato con los críticos de García Ortiz muestran, según los populares, «una continuidad en la línea de su antecesor» y apuntan a «la consolidación de un modelo de control político que privilegia la afinidad del Ministerio Público con el Gobierno de Pedro Sánchez frente al mérito, la capacidad y la trayectoria profesional».
Además de provocar una «fractura» en la carrera fiscal, estas decisiones generan «desafección entre quienes defienden la independencia» de la Fiscalía. «El descontento en la carrera fiscal es considerable y sólo puede calificarse de escándalo cuando se prescinde de profesionales competentes y los criterios para ascender en la carrera poco tienen que ver con su valía profesional y sí con la cercanía personal», señalan desde Génova.
El PP atribuye al mismo patrón la promoción de la esposa de García Ortiz, la fiscal Pilar Fernández Pérez —hasta ahora en la Fiscalía Provincial de Madrid en el área de Menores—, nombrándola teniente de la Fiscalía Superior de Galicia. «Aunque compitió con otros siete candidatos, todos actualmente destinados en Galicia, fue elegida siendo la penúltima en el escalafón y con más de 800 puestos por detrás del primero», indican fuentes populares.
Para el PP, estos casos, lejos de ayudar a resolver la crisis causada por el condenado García Ortiz, «incrementan la desconfianza y la desafección hacia la Fiscalía» en un contexto «particularmente delicado tras el descrédito impuesto por el propio presidente del Gobierno a esta institución mediante un control exacerbado sobre la Fiscalía y sus declaraciones públicas».
«Pasar por alto el escalafón y los méritos de candidatos con currículum superior, como en la sustitución de la Fiscal Lastra como Fiscal Jefe Superior de Madrid o el ascenso de la fiscal provincial de Madrid y esposa de Álvaro García Ortiz como Teniente Fiscal de la Fiscalía Superior de Galicia, confirma que la afinidad ideológica es el criterio válido para el ascenso«, denuncian.
«Elegir entre investigar delitos o respaldar al condenado y optar por lo segundo resulta escandaloso», advirtió Gamarra. «Una parte fundamental de la regeneración que el Partido Popular de Feijóo está dispuesto a impulsar», explicó la vicesecretaria, es defender una Fiscalía «firme, creíble y libre de cualquier interferencia política», concluyó.

