La hemeroteca revela que Ábalos solicitó «valores» al PSOE en una carta hace seis años, mientras desarrollaba su trama

El secretario de Organización en ese momento se dirigió a la militancia para afirmar que su formación política defendía con «mayor determinación y solvencia un fortalecimiento del Estado del bienestar»

José Luis Ábalos, en 2020.

José Luis Ábalos envió el 2 de mayo de 2020, hace exactamente seis años, una carta a la militancia del PSOE para celebrar el aniversario de la fundación del partido en 1879. Esta carta cobra relevancia justo antes de su declaración en el Tribunal Supremo, prevista para este lunes, que pondrá punto final al juicio iniciado a principios de abril y que ha sacudido tanto al Gobierno como al socialismo.

En dicho mensaje, el entonces colaborador cercano de Pedro Sánchez solicitaba a los afiliados actuar «de acuerdo con los valores aprendidos y cultivados» durante los 141 años de historia del PSOE frente a la «crisis sanitaria, económica y social» que, según señalaba, estaba afectando a España.

Ya en ese instante se comenzaba a gestar la supuesta red de cobro de comisiones ilegales relacionadas con la compra de mascarillas para combatir la pandemia, cuyo epicentro fue el Ministerio de Transportes que Ábalos dirigía y por lo cual ahora enfrenta una pena superior a 24 años de prisión. En la sesión del lunes anterior, los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil reiteraron el papel clave de Ábalos en esta «organización criminal», cuyo alcance dependía de la influencia del ministro tanto en el Gobierno como en el partido.

En su rol como secretario de Organización de los socialistas, el líder valenciano consideró pertinente en esa fecha dirigirse a los afiliados para destacar que su partido era «el más capacitado y con el mejor capital humano y político» para hacer frente a la pandemia global, ya que garantizaba con mayor eficacia «la cohesión social». «Asimismo, somos quienes, con mayor determinación y solvencia, defendemos un fortalecimiento del Estado del bienestar para afrontar con mayor seguridad y fortaleza el futuro», añadía en su carta.

Por aquel entonces, comenzaba a gestarse la narrativa de persecución hacia el PSOE, que ha servido al presidente para eludir las múltiples causas judiciales que le rodean. Ábalos enfatizaba en su epístola que el partido estaba «profundamente cohesionado en torno al liderazgo de Pedro Sánchez» y anticipaba ese estribillo de ataques para eludir la responsabilidad en la gestión de la crisis por el Covid. Escribía: «Sufrimos la hostilidad de quienes no dudan en poner en riesgo lo conseguido con tal de perjudicar al Gobierno, en el peor escenario posible, aunque nunca fue sencillo ser socialista».

Ábalos, acusado de organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos y uso de información privilegiada en el juicio que tiene lugar en el Supremo, señalaba en esa carta que para «encontrar un momento histórico con dificultades equivalentes» había que remontarse a la dictadura. Y añadía: «El reto que enfrentamos ahora es claramente diferente. No obstante, no parece exagerado afirmar que el esfuerzo, la determinación, la generosidad, la solidaridad y el compromiso político que este momento histórico demanda es similar al requerido entonces para traer las libertades y la democracia a España».

«No albergo duda alguna, queridos compañeros, de que hoy como en aquel entonces el PSOE estará a la altura de las circunstancias y ofrecerá lo mejor de sí para superar esta crisis como corresponde, sin dejar a nadie atrás y asegurando que España y su democracia salgan reforzadas de esta dura prueba», añadía el entonces principal hombre de confianza de Sánchez tanto en La Moncloa como en la dirección de Ferraz. «Actuemos, en definitiva, en coherencia con los valores aprendidos y cultivados durante nuestros 141 años de historia», concluía la misiva.

Cuando Ábalos redactó esas líneas, el Ministerio de Transportes ya había otorgado varios contratos para la compra de mascarillas a la compañía Soluciones de Gestión, a través del empresario Víctor de Aldama y con la intermediación de quien entonces era la mano derecha del dirigente socialista, Koldo García, por un importe superior a 15 millones de euros, de los cuales, según la investigación de la Guardia Civil, sólo el 13% se destinó a la adquisición de material sanitario. Los tres están imputados en la presunta red de cobro de comisiones que luego derivó en otros casos, como el amaño en la adjudicación de contratos de obra pública, en el que también está implicado otro exsecretario de Organización del partido, Santos Cerdán.

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