El PSOE reconoce un récord en donaciones privadas durante el año en que Aldama afirmó entregar el botín, atribuyéndolo a una campaña especial para estudiar el Covid.

Ferraz alcanzó en 2020 el mayor volumen de ingresos por donaciones privadas registrado durante toda la ‘era Sánchez’

Víctor de Aldama, durante su testimonio este miércoles en el Tribunal Supremo

El año que Víctor de Aldama señala como el de máxima actividad de la red para obtener fondos para el PSOE coincide con el récord histórico de donaciones privadas a esta formación desde que Pedro Sánchez ocupa la secretaría general. El partido gobernante confirmó a este diario un notable aumento de ingresos en 2020, año al que hace referencia el intermediario, aunque justifican esta subida como destinada a la ayuda en la pandemia.

«En el periodo comprendido entre 2019 y 2020 entregué cerca de 1,8 millones de euros», declaró Aldama este miércoles ante el Tribunal Supremo. ¿De qué manera realizó estas entregas? «Koldo me dijo no te preocupes, yo gestionaré las asignaciones correspondientes. Serán varias personas las que efectúen diferentes donaciones».

Este método de pitufeo es viable bajo la Ley de Financiación de Partidos Políticos, que permite a un donante privado registrado aportar hasta 50.000 euros a la formación que respalda. Si Koldo García logró involucrar a varios donantes, el dinero de la red pudo ser blanqueado.

En 2020, marcado por la pandemia, no sólo no disminuyó el número de donaciones privadas al PSOE, sino que aumentó un 200% en comparación con 2019, el cual ya casi duplicaba las cifras de 2018.

Según las cifras del Tribunal de Cuentas, en 2018 se registraron 158.879 euros en donaciones, año en que Pedro Sánchez accedió a la Moncloa. En 2019 subieron a 275.616 euros, para dispararse hasta 837.506 euros en 2020. Desde la salida de José Luis Ábalos del Gobierno en 2021, la cifra descendió a 197.829 euros -ver gráfico adjunto- y no ha vuelto a superar los 300.000 euros anuales. Por lo tanto, sí se produjo un «pico de donaciones» como mencionó Aldama en la contabilidad oficial del PSOE en 2020, aunque la cantidad reflejada no alcanza el monto que el intermediario afirma haber entregado, si bien él también admite que la red se quedaba con parte del dinero.

La recaudación de 2020 superó incluso la de 2017, año en que el PSOE sumó 560.912 euros, cantidad que en aquel momento justificó ante el Tribunal de Cuentas por una operación de crowdfunding.

Posición de Ferraz y del Tribunal de Cuentas

Fuentes oficiales del PSOE respondieron a la consulta de EL MUNDO sobre el récord de donaciones en 2020 afirmando: «Aldama, ejerciendo su derecho a la defensa, incurrió en mentiras respecto al PSOE, también en el tema de las donaciones. Ciertamente hubo un aumento de donativos en 2020, gracias a una campaña especial por la pandemia, destinados a proyectos de investigación sobre el COVID-19. Contó con gran apoyo entre los militantes, fue complementada con fondos propios y efectivamente se remitieron los fondos».

En su versión, las donaciones recibidas fueron a su vez entregadas y el beneficiario fue el Instituto Carlos III. «Existe escritura pública de donación desde la cuenta bancaria del PSOE, por transferencia al Instituto Carlos III», aseguran. El partido declaró entonces una cifra de un millón de euros donados.

El PSOE sostiene asimismo que en esta campaña respetó «la Ley de Financiación de Partidos», puesto que «ninguna donación superó los límites legales» y «todas fueron nominales».

La pesquisa que avanza en la Audiencia Nacional acerca de la financiación del PSOE deberá determinar, en caso de confirmarse la versión de Aldama, si existió lavado de comisiones ilegales durante esta campaña por la pandemia o, como mantiene el partido en el poder, todo estuvo en regla. «Estas donaciones han sido auditadas y fiscalizadas rigurosamente por el Tribunal de Cuentas», reiteran fuentes oficiales. Por su parte, el Tribunal de Cuentas confirma no disponer de medios para verificar si una donación hecha a PSOE u otro partido por una persona identificada se realizó tras recibir efectivo de, por ejemplo, Koldo para efectuar el ingreso. El organismo fiscalizador carece de recursos para investigar una eventual caja B, tal como ocurrió con la que descubrió con Luis Bárcenas en el PP.

«Yo fui el canal para esta donación», declaró Aldama. Según su relato, empresas interesadas en obtener contratos públicos aportaban efectivo que él gestionaba dentro de la red para que llegara al partido gobernante.

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