Escapar a un lugar sereno, rodeado de naturaleza y con siglos de historia, es más sencillo de lo que parece en el interior de Alicante, donde aún persisten destinos alejados del turismo masivo
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Situado entre montañas, con calles angostas que invitan a perderse sin prisa y una atmósfera tranquila alejada del turismo convencional, este pequeño paraje del interior de Alicante se ha transformado en uno de esos destinos que aumentan su atractivo con la llegada de la primavera. Mayo representa uno de los mejores momentos para explorarlo: el clima es favorable, la naturaleza luce en su máximo esplendor y mantiene esa calma que tanto valoran quienes evitan las multitudes.
Se trata de Planes, un pueblo emplazado en la comarca de El Comtat que fusiona historia, paisajes y tradiciones en un espacio reducido pero lleno de detalles. Su tamaño compacto forma parte de su atractivo, ya que permite recorrerlo a pie sin necesidad de desplazamientos largos, especialmente cómodo para familias con niños o viajeros que optan por escapadas relajadas.
Uno de los principales atractivos del municipio es su casco antiguo. Caminar por sus calles es realizar un viaje al pasado, con viviendas que parecen integrarse en el paisaje y rincones que sorprenden constantemente. En la parte más elevada del pueblo se alza el castillo, una fortificación de origen almohade que domina todo el entorno. Desde allí, las vistas son impresionantes: el embalse de Beniarrés, el valle y la Sierra de Almudaina conforman una panorámica difícil de olvidar. El castillo no solo representa historia, sino que también es uno de los mejores miradores de la zona.
El recorrido por Planes continúa con la Iglesia de Santa María, uno de los edificios más antiguos del municipio. Su estructura, con tres naves separadas por arcos de medio punto, refleja la evolución arquitectónica de la región. En su interior, los detalles invitan a detenerse y contemplar con calma, especialmente en la zona más antigua, que data del siglo XIV. Este tipo de espacios aportan ese valor cultural que transforma la visita en algo más que un simple paseo.
Otro punto destacado es el conjunto hidráulico conformado por el acueducto y la Font Nova. Estas construcciones, que datan de finales de la Edad Media, evidencian cómo el agua ha sido un recurso esencial en el desarrollo del municipio. La ingeniería tradicional se integra con el entorno natural, creando un paisaje singular que une historia y funcionalidad.
Pero si algo diferencia a Planes de otros destinos es su vínculo con la naturaleza. A pocos minutos del núcleo urbano se encuentra el Barranco de la Encantada, un sendero muy reconocido por su belleza. Pozas de aguas cristalinas, pequeñas cascadas y formaciones rocosas convierten este recorrido en una experiencia completa. Además, la tradición oral aporta un toque de misterio: según la leyenda, cada cien años emerge un tesoro escondido en este lugar.
Este tipo de rutas hace que el destino sea especialmente atractivo para familias. El contacto directo con la naturaleza y la facilidad de los senderos permiten disfrutar sin grandes exigencias físicas, aspecto clave para quienes viajan con niños. Además, la tranquilidad del entorno añade un plus de seguridad y comodidad.
Las tradiciones también tienen su espacio en Planes. Las conocidas cruces de término, distribuidas en distintos puntos, forman parte de una antigua creencia popular que las consideraba como protección contra fuerzas malignas. Hoy, más allá de su significado original, se han convertido en un elemento patrimonial que aporta identidad al paisaje.
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Ubicado entre montañas, con calles angostas que invitan a perderse sin prisa y un ambiente sosegado alejado del turismo masivo, este rincón del interior de Alicante se ha convertido en uno de esos destinos que aumentan su atractivo con la llegada de la primavera. Mayo representa uno de los mejores momentos para explorarlo: el clima es favorable, la naturaleza se muestra en todo su esplendor y aún conserva esa tranquilidad que tantos buscan para huir de las aglomeraciones.

