Juanma Lorente, abogado, explica que un despido será nulo si se reclama correctamente en el ámbito laboral.

El experto analiza el temor de los empleados a denunciar abusos laborales y cuestiona si es peor protestar o continuar en un empleo que provoca malestar constante

Aquí se explica qué implica el despido nulo

Cuando un trabajador enfrenta abuso en su puesto, no siempre es suficiente con saber la ley y los procedimientos a seguir para hacer valer sus derechos. Con frecuencia, el temor a posibles represalias, la inestabilidad económica o la ausencia de opciones laborales condicionan la conducta del empleado, aun cuando sufre tratos injustos por parte de la empresa.

Juanma Lorente, abogado especializado en derecho laboral, enfatiza el dilema cotidiano que atraviesan estos trabajadores, quienes sienten miedo de reclamar sus derechos dentro de la empresa por temor a que eso derive en un despido. “Sé que tienes mucho miedo de reclamar en tu empresa”, comienza Lorente en un video difundido en su TikTok (@juanmalorentelaboralista), antes de plantear una pregunta directa: “¿A qué tienes realmente más miedo? ¿A quedarte tal como estás, fastidiado, jodido en tu trabajo… o a lo que hipotéticamente podría suceder si reclamas?”

PUBLICIDAD

Además, el especialista introduce un punto fundamental: la tensión entre el miedo real y el miedo anticipado. Frecuentemente, los trabajadores imaginan escenarios negativos (como despidos, represalias o conflictos internos) que no siempre ocurren pero condicionan su comportamiento. Esta percepción puede llevar a normalizar abusos o violaciones de derechos laborales, generando un desgaste progresivo tanto profesional como personal. El experto destaca que, en estos casos, el temor a las represalias suele superar el riesgo real de reclamar, especialmente cuando la empresa no respeta la legislación laboral.

La relevancia de conocer los trámites necesarios

Según el abogado, “no tiene sentido que se tenga miedo a reclamar, porque si se hace correctamente, por escrito y con pruebas, el despido será nulo”. Aclara que en ese contexto, el trabajador no solo puede reincorporarse con salarios atrasados, sino que además dispone del derecho a indemnización por la protección que ofrece la normativa laboral.

PUBLICIDAD

Despido. (Adobe Stock)

Este planteamiento destaca un elemento esencial: el dominio de los procedimientos legales. La falta de información representa uno de los mayores obstáculos para actuar. Comprender cómo presentar una reclamación, conocer los derechos del empleado y las garantías legales disponibles puede modificar significativamente la percepción del riesgo.

Derecho a reclamar y bienestar en el trabajo

Según Lorente, el peligro principal no reside en exigir lo que corresponde, sino en permanecer en un empleo donde el trabajador no es valorado. “Quizá lo peor sea seguir todos los días abrumado en un trabajo donde no estás cómodo porque, al no reclamar, la empresa no te respeta”, expone.

PUBLICIDAD

Este punto conecta con la dimensión más amplia del asunto: el efecto emocional y psicológico de un ambiente laboral adverso. La desmotivación, el estrés crónico o la sensación de estancamiento pueden causar consecuencias prolongadas, afectando no solo el desempeño, sino también la salud y el bienestar general del empleado.

Así, el mensaje de Lorente invita a modificar la perspectiva: “Quizá el miedo no debería estar tanto en reclamar, sino en quedarte como estás y continuar agobiado en un empleo que ya no te motiva”. Su reflexión sugiere replantear prioridades y entender que defender los derechos no es solo una cuestión legal, sino también una forma de mantener la dignidad profesional y la calidad de vida en el trabajo.

PUBLICIDAD

Scroll al inicio