El empresario afirma que fue Koldo quien le persuadió para asistir al evento del PSOE en el teatro La Latina de Madrid

Víctor de Aldama, empresario, ha sido el primero en testificar este miércoles ante el Tribunal Supremo en la jornada crucial del juicio conocido como caso Mascarillas, donde detalló el mecanismo detrás de la adjudicación de material sanitario durante la pandemia, a cambio de sobornos al ex ministro José Luis Ábalos y a su cercano asesor personal, Koldo García.
Aldama, respondiendo al fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, narró el desarrollo de su relación con Koldo y Ábalos, indicando que si bien los primeros encuentros en el Ministerio de Transportes no abordaron temas monetarios, él, en calidad de empresario, reconoció una «oportunidad» por mantenerse cerca del ministro Ábalos.
El empresario proporcionó un relato detallado del encuentro que mantuvo con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en 2019, en un reservado del teatro de La Latina, escenario inmortalizado en una foto publicada por EL MUNDO en su momento: «Koldo me pide que le acompañe a una zona privada del teatro. Allí estaban el presidente y un guardia de seguridad. Tras la salida del guardia, quedamos solo Koldo, el presidente y yo. El presidente me dice: ‘muchas gracias por todo, conozco bien lo que estás haciendo y solo quería expresarte mi agradecimiento’. Me hice una foto con él, tomada por Koldo, y nos marchamos».
Ábalos y Koldo sonríen cuando Aldama relata cómo conoció a Sánchez: «Me sorprendió la familiaridad entre ellos»
Koldo fue quien le animó a asistir al acto del PSOE: «Me dijo, Víctor, que es una ocasión única, que estarán todos, que asistirán el presidente y el jefe. A Ábalos siempre se le ha llamado ‘el jefe’ por ser ministro».
«La relación entre Koldo y el presidente es mucho más profunda», continuó Aldama ante la atenta mirada del tribunal presidido por el magistrado Andrés Martínez Arrieta. «La forma en que lo trata y que no lo llama presidente, sino Pedro, me sorprendió. Le pregunté cómo podía referirse al presidente por su nombre y me dijo: ‘el día que el presidente me exija que lo llame presidente dejaré el partido y me iré. Él me debe mucho y sabe por qué'».
Aldama añadió que observaba al asesor llamar al presidente directamente por su nombre y dirigirse a él de forma coloquial, tal como lo hacía Koldo. «‘Te voy a arrancar la cabeza’, le decía al presidente. Eso me resultaba bastante llamativo».
Seguidamente, el interrogatorio a Aldama se centró en las diversas piezas que investiga la Audiencia Nacional sobre supuestos amaños en obras públicas y la posible financiación ilegal del PSOE. El empresario expuso que Koldo le planteó cómo podrían apoyar a constructoras para que resultaran beneficiarias en licitaciones. «Te vamos a presentar a constructoras que ya colaboran con el Ministerio», le avisó.
«‘Hay que buscar la manera de ayudarnos mutuamente para que continúen en la licitación y consigamos un rendimiento necesario para la financiación del partido’, comentó Koldo. Aldama preguntó cómo se realizaba esa ‘donación al partido’ y el ex asesor explicó que «no podía facturarse, las constructoras pagaban en efectivo».
El acusado, convertido en recaudador para el ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE en ese momento, declaró que las empresas comenzaron a pagarle directamente: «Comenzaron a entregarme dinero en efectivo y yo efectuaba entregas en metálico tanto en el Ministerio como en la residencia del señor Ábalos en el Viso. Esto se volvió habitual, una especie de ciclo. Koldo me indicaba que no podían pasar meses sin aportaciones porque el jefe [en referencia a Ábalos] empezaba a desconfiar».

